El pasado 1 de febrero se estrenó Azul y me dejo caer en El Umbral de Primavera, una obra escrita y dirigida por Carmen Soler. Después de lograr prorrogar, gracias a agotar entradas en una gran parte de sus funciones, finalizó su primera temporada este 14 de marzo. Protagonizada por Belén Chanes, Olga Goded y Carmen Soler, ha conseguido impresionar tanto a público como a la crítica especializada. Se espera que se confirmen fechas próximamente.



Estreno de Azul y me dejo caer

Crítica de 'Azul y me dejo caer'

Ficha Técnica

Título: Azul y me dejo caer
Título original: Azul y me dejo caer

Reparto:
Belén Chanes
Olga Goded
Carmen Soler

Duración: 90 min. apróx.
Dirección: Carmen Soler
Dramaturgia: Carmen Soler
Escenografía: Silvia de Marta
Sonido e iluminación:
Félix Gontán
Vestuario:
Ana Llena e Irene Sánchez
Asesoría de movimiento:
Daniel Abreu
Diseño de cartel:
José Gonçalo Pais
Ayudante de dirección:
Lucía Laguna
Producción: La brecha teatro
, en colaboración con Surca Teatro y Esto se hace.

Sinopsis de 'Azul y me dejo caer'

“Hoy va a ser un gran día”, piensa Andrea. Hoy tiene una entrevista de trabajo para un buen empleo, en una buena empresa, en un buen sector profesional. Una oportunidad que no puede dejar escapar. Todo está bien. Su aspecto es inmejorable, está de muy buen humor, y ha salido de casa con tiempo de sobra para recorrer un itinerario sobre el que planificó hasta el más mínimo detalle. Allá va, hacia su destino, un futuro sin apreturas económicas. Hoy la acompañaremos en su recorrido. Nos meteremos en su cabeza para ser testigos directos de su aventura. Posiblemente hoy sea un gran día para Andrea, pero ella todavía no imagina por qué.

Siempre en clave de humor y con una mirada de género, la historia de Andrea habla sobre el letargo en el que vivimos los occidentales de clase media, rendidos al consumismo y a los frenéticos ritmos de producción, sobre nuestra falta de conexión con el cuerpo y con los verdaderos deseos, sobre el modo en que la mente puede boicotearnos, elaborando discursos que siempre nacen del miedo, sobre la imperiosa necesidad de parar y de escuchar para tomar conciencia, tanto de nuestra propia realidad, como la de los otros. ¿Quién soy? ¿Qué deseo? ¿Y qué hago para conseguirlo? Si muriese mañana, ¿me iría satisfecha con la forma en la que he gastado mi vida?

Azul y me dejo caer apuesta por una estética de la disociación, de modo que lo que vemos en escena pocas veces refleja de forma realista los diferentes eventos de la fábula. Asimismo, el trabajo con el cuerpo adquiere un papel relevante en la pieza, como lugar de reivindicación e incitación a aquella toma de conciencia. (EL UMBRAL DE PRIMAVERA). 



La lucha del día a día

Carmen Soler realiza un retrato de la realidad del sistema de producción actual de la propia vida en Azul y me dejo caer con un atino certero. Desde el inicio, se combina esa mezcla de cotidianidad, cruda, sin intención de exagerarla ni edulcorarla, junto con una denuncia intrínseca que hace que la pieza cobre un significado aún más elevado. Por tanto, se aplaude la valentía con la que afronta este proyecto, el cual va más allá de una crítica a la sociedad, sino a la propia posibilidad de hacer reflexionar al espectador ante las realidades que se exponen sobre las tablas. Cada una de ellas son fácilmente identificables, pero alejadas de banalidades, sabe cómo ir a ellas con una sensibilidad exquisita.

Sin duda, es una de las propuestas teatrales más interesantes de esta temporada 2023-2024, ya que se alejan de lo masticado, de lo fácil, para llevarlo a su propio terreno y darle un giro de tuerca. De esta forma, mediante distintas pasajes, que se van separando entre sí, dan paso a las risas, a la incertidumbre, a la extrañeza... Es un puzzle que sabe dónde dar con la tecla para tocar el corazón al mismo tiempo que produce una sonrisa en el rostro de los asistentes. Además, se agradece que no se dé todo mascado al público, sino que con la propia imagen, la interpretación, la metáfora continua, los silencios se vean completos con los significados que se buscan en la obra. Nada queda a la improvisación, todo está medido al milímetro con un gusto y unas elecciones brillantes.

El Umbral de Primavera
Foto de La brecha teatro

Tres mujeres frente al espejo

El trabajo actoral de las actrices en Azul y me dejo caer es otro de los aspectos más destacables de la pieza. En primer lugar, Olga Goded vuelve a demostrar que una vez pisa el escenario es para darlo todo de sí, de principio a fin. La energía que desprende desde el primer momento es puro movimiento, puro dinamismo, se adentra en ese maremoto y no lo suelta. Además, lo hace desde un control, que le permite jugar, le permite fluir, hace que sea un placer verla sobre la escena. Desde su trabajo expresivo hasta su trabajo corporal, también hay que mencionar la forma en la que mastica las palabras, con una profesionalidad que deja extasiados a los espectadores. Impoluta.

Belén Chanes sabe utilizar sus mayores bazas a su favor, por lo que, la comedia se presenta como un caramelo que sabe aprovechar. Gracias a ello, protagoniza una de las escenas más hilarantes, en concreto, la de la muñeca. No es nada fácil ser firme y dar cuerpo a algo que aparentemente puede parecer más sencillo y por ello se valora el gran trabajo que ofrece dramáticamente. También su gestualidad, así como su lenguaje facial es extraordinario, aprovecha al máximo su papel en escena. Por último, Carmen Soler completa el equipo con el contraste necesario. Una tranquilidad y delicadeza, que se conjunta con todo ese torbellino de situaciones y emociones. Da ese punto de cordura y de cercanía de a pie, siendo la cómplice con los espectadores. Creíble y entregada. Las tres forma un equipo lleno de química.

El Umbral de Primavera
Foto de La brecha teatro

Más allá de la rutina

No es nada fácil encontrar montajes en los que haya una conjunción de un texto de calidad, actores en alza y una puesta en escena que brille al mismo nivel, pero Azul y me dejo caer lo hace. A pesar de no contar con grandes construcciones, aquí se ve cómo una idea muy bien ejecutada puede ser suficiente para llenar todo el escenario. En primer lugar, la escenografía va cambiando gracias a un diseño de iluminación fantástico, con una colorimetría seleccionada con gusto, con cuidado. Asimismo, el movimiento tanto de objetos, como de sus actrices, así como el espacio sonoro el cual termina de cimentar la identidad artística de la pieza. El espectáculo lleva al público por distintas estrategias escénicas, desde el baile, la performance, la comedia física... Un cóctel de estilo que conjugan a la perfección.

El ritmo de la obra es vivo, no hay ninguna transición abrupta, al contrario, constantemente está fomentando la atención sobre lo que sucede en escena. Con lo cual, el dinamismo es un hecho, que hace que se disfrute al máximo, de principio a fin, la pieza en su conjunto. Por último, apuntar que la energía que desprende de su propuesta escénica es muy potente. Grandes joyas se encuentran en el circuito de las salas llamadas alternativas, demostrando que el buen teatro no es una cuestión de visibilidad mediática. Por ello, es de subrayar la necesidad de dar valor a estas piezas que no siempre tienen la exposición que mereciesen.

Azul y me dejo caer
Foto de La brecha teatro

Conclusión

Azul y me dejo caer es un gran descubrimiento, una de las obras más interesantes de la temporada 2023-2024. Mediante un libreto lleno de profundidad, aborda la cotidianidad y el sistema de producción social con auténtica inteligencia a la par que sabe utilizar distintos lenguajes para llegar a dicha introspección. Asimismo, se aplaude la calidad de su elenco actoral, el cual brilla con un talento que se conjuga en la química que desprenden. La puesta en escena es certera, confluyendo diferentes estrategias artísticas, que permiten captar la atención del público y dejar una sensación espléndida. La vida a debate en una explosión teatral que demuestra lo que es el buen teatro.

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CINEMAGAVIA
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90 %
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Diego Da Costa
Subdirector de Cinemagavia. Comunicólogo audiovisual por la UCM y Máster en Comunicación en la Red por la UNED. Miembro de EGEDA (Premios Forqué) e Ingeniero Audiovisual en Ricoh España. Co-creador de la compañía artística La Joie de la Colina. Como diría Elizabeth Taylor: "Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos".
azul-y-me-dejo-caer-critica-teatroUn gran descubrimiento, una de las obras más interesantes de la temporada 2023-2024. Mediante un libreto lleno de profundidad, aborda la cotidianidad y el sistema de producción social con auténtica inteligencia a la par que sabe utilizar distintos lenguajes para llegar a dicha introspección. Asimismo, se aplaude la calidad de su elenco actoral, el cual brilla con un talento que se conjuga en la química que desprenden. La puesta en escena es certera, confluyendo diferentes estrategias artísticas, que permiten captar la atención del público y dejar una sensación espléndida. La vida a debate en una explosión teatral que demuestra lo que es el buen teatro.

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