El pasado 2 de febrero llegó a la Sala Lola Membrives del Teatro Lara Cabezas de cartel, de Celia Nadal y Javier Manzanera. Esta pieza teatral cuenta con galardones como el Premio del Público en el Festival de Teatro Independiente de Santander - Indifest. Asimismo, se alzaron con los premios a mejor dirección, mejor actor y mejor actriz en dicho festival. También han sido recomendados por la Red Nacional de Teatros y en el suplemento en El Cultural. Se puede disfrutar los miércoles a las 19:30 horas en el Teatro Lara, hasta el 20 de abril.



Cabezas de cartel

Crítica de 'Cabezas de cartel'

Ficha Técnica

Título: Cabezas de cartel
Título original: Cabezas de cartel

Reparto:
Celia Nadal
Javier Manzanera

Duración: 90 min. apróx.
Dirección: Luis Felpeto
Dramaturgia: Celia Nadal y Javier Manzanera
Diseño de luz: Pedro A. Bermejo
Músico:
Santi Martín
Vestuario:
María Cortés
Sonido y Chelín:
Robert Wilson
Escenografía:
Juan de Arellano, Pepe Hernández y Eduardo Manzanera
Diseño Gráfico:
Sira González
Utilería:
Malu Sáenz, Isa Moto y Luis Felpeto Senior
Producción: Perigallo Teatro
con la colaboración de El Gato Cultural

Tráiler de 'Cabezas de cartel'

Sinopsis de 'Cabezas de cartel'

Cabezas de cartel nos presenta a Vidal y Manzaneda, una pareja de cómicos que tiene su propia compañía. Están escribiendo y ensayando su próxima producción cuando la vida les pone en un brete. Si quieren dejar atrás la incertidumbre que les impone su oficio, tendrán que decidir si pasan o no por el aro que el mercado les pone delante.

Una obra recomendada por la Red Nacional de Teatros, premio del Público en el Festival de Teatro Independiente Indifest además de mejor Dirección, mejor Actor y Mejor Actriz. (TEATRO LARA). 



Cabezas de cartel
Foto de Chuchi Guerra

¿Qué es el teatro?

Perigallo Teatro habla sin pelos en la lengua del significado de hacer teatro en Cabezas de cartel. Desde las primeras escenas, se plantea una realidad ficcionada, que externamente sin saber si bebe o no de la realidad, envuelve con total verosimilitud esa historia rocambolesca y desternillante. A lo largo de la obra, Javier Manzanera y Celia Nadal reflexionan sobre la lucha constante en el panorama teatral y muestran un espejo crítico en el que no dejan títere con cabeza. No son pocas las referencias, donde se realiza, más que un ataque, un debate abierto sobre las distintas vertientes artísticas, económicas y vitales de lo que hay dentro de este mundo. Además, todo ello se adereza con una comedia mordaz, llena de matices y en los que no se halla un oportunismo que pudiera ensombrecer la pieza.

También hay que destacar la inteligencia con la que se afronta la dramaturgia. Lejos de quedarse en la mera anécdota, el libreto goza de una profundidad que permite explorar problemáticas de una envergadura más allá de lo obvio. Por ello, no se hallan solo temáticas más generales, sino también tesis que se ponen sobre las tablas para permitir que sea el público quiénes las continúen en su mente. Por tanto, puede ser que haya partes donde un espectador más acostumbrado a una comedia más accesible, pueda no conectar tanto con lo que se ve sobre las tablas. Aun así, una vez se introduce en el universo de Perigallo, se dejará abrazar por la palabra y la acción de lo que acontece. Asimismo, hay que aplaudir que haya esos pequeños guiños a la propia ruptura de la cuarta pared, estableciendo unas líneas difuminadas en el concepto de metateatro.

Teatro Lara
Foto de Perigallo Teatro

Creadores y actores

Celia Nadal y Javier Manzanera también son los encargados de dar vida a Cabezas de cartel. Sin duda, una elección más que acertada, porque no hay nadie mejor que ellos para comprender la verdad no solo detrás de sus palabras, sino también de su acción. En primer lugar, Nadal entra como un maremoto, llenando de energía el patio de butacas, estableciendo una conexión muy especial con todos los elementos que conforman la puesta en escena. Asimismo, destaca una soltura en su expresividad, en constante movimiento, que le permite otorgar de plena transformación e interés a su personaje. Por ello, se convierte en una interpretación llena de color, sin abusar de ese maremoto que hay en torno a su acción. Lleva al público a su terreno, estableciendo un pacto no escrito en el que ambos se sienten muy cómodos.

Por su lado, Javier Manzanera, se encuentra absolutamente cómodo sobre las tablas, a diferencia de lo que su personaje desea transmitir a los espectadores. En esa dicotomía es donde logra brillar con gran intensidad, al verse una naturalidad exquisita. Además, junto a Nadal, comparten esa sinceridad escénica, mostrándose cercanos. Así, obtienen un efecto cautivador, que le da una esencia cotidiana que da mayor sentido a lo que se está exponiendo. Con lo cual, se adereza ese efecto orgánico, con una cocción en su punto de una comedia bien planteada. No se trata solo de ser verosímil, sino de llevar esa locura por ese realismo escénico. Tanto Nadal como Manzanera gozan de una química espléndida, que se sublima en una sinergia pura y dura. Por lo que, claramente, no se puede imaginar la obra el uno sin el otro.

Teatro Lara
Foto de Perigallo Teatro

Romper con lo establecido

Como si fueran dos espectadores más, Cabezas de cartel no pretende ser una pieza al uso, sino llevar de forma visual el mensaje que desea transmitir. Por lo cual, su inicio cambia las tornas, convirtiendo a los espectadores durante unos segundos en el propio espectáculo. A partir de ese momento, el público se percata que hay detrás un imaginario de una calidad absoluta, ya que sabe medir esas metáforas estructurales, así como el efecto que causa. Las risas no tardan en salir, por una dirección de escena más que gratificante, sacando partido a cada aspecto que se presenta sobre el escenario. Por este motivo, hay una construcción que llena, espacialmente, las tablas de la Sala Lola Membrives, pero también son el camino perfecto para las irreverencias de este peculiar dúo.

El concepto de escritura en vivo, al tiempo que se reproduce sobre la escena, adquiere un significado que otorga una personalidad especial a la obra. Se agradecen este tipo de producciones que rompen con estructuras que ya se han visto antes, reconduciéndolas hacia su propio terreno y evolucionando junto a ellas. No es la primera vez que se habla de metateatro, no es la primera vez que se rompe la cuarta pared, pero sí llevan la originalidad de ponerle su propio sello. De esta manera, esa locura narrativa se traslada a su puesta en escena, recorriendo ese camino hacia su “Cimarrón”, que se convierte en un espejo más que necesario en los tiempos donde las crisis artísticas se han hecho patentes ya sobre las tablas. Un alegato de la reivindicación de la creación, que llega gracias a una cohesión extraordinaria.

Cabezas de cartel
Foto de Chuchi Guerra

Conclusión

Cabezas de cartel es un alegato a favor y en contra de los tiempos que corren en el teatro. Así, a través de un libreto inteligente y de una calidad extraordinaria, plantea reflexiones en torno al panorama cultural desde sus entrañas. Además, lo adereza con una comedia exquisita, que se acompaña de un recorrido rocambolesco, lleno de matices y una profundidad espléndida. Por otro lado, Celia Nadal y Javier Manzanera forman un dúo interpretativo con mucha química, con una naturalidad brillante y una energía que llena el patio de butacas. También destaca una puesta en escena que certifica su sello de identidad lleno de originalidad y se convierte en una transformación viva de lo que va narrando en su texto. Levantarse contra el sistema establecido, con una crítica mordaz que no se queda en la superficie, sino que desgrana pensamientos con un trasfondo muy interesante.

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Subdirector de Cinemagavia. Comunicólogo audiovisual por la UCM y Máster en Comunicación en la Red por la UNED. Miembro de EGEDA (Premios Forqué) y técnico audiovisual en Ricoh. Sueño con ver mis obras y películas acompañadas de un público emocionado. Como diría Elizabeth Taylor: "Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos".
Un alegato a favor y en contra de los tiempos que corren en el teatro. Así, a través de un libreto inteligente y de una calidad extraordinaria, plantea reflexiones en torno al panorama cultural desde sus entrañas. Celia Nadal y Javier Manzanera forman un dúo interpretativo con mucha química, con una naturalidad brillante y una energía que llena el patio de butacas. También destaca una puesta en escena que certifica su sello de identidad lleno de originalidad. Levantarse contra el sistema establecido, con una crítica mordaz que no se queda en la superficie, sino que desgrana pensamientos con un trasfondo muy interesante.cabezas-de-cartel-critica-teatro

1 COMENTARIO

  1. Una extraordinaria obra de teatro de la que te llevas puestas más dudas que certezas y que, a diferencia de lo que es habitual encontrar, veremos representada dentro de cien años con la misma calidad que tiene hoy.

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