Las películas de animación en el cine japonés

La animación en el cine japonés no estuvo presente en los años 20 aunque se sucedieron aportaciones salteadas como por ejemplo, Mikanbun (“Envío de mandarinas”, 1927), Kobutori (“El lobanillo desaparecido”, 1929) o Mura Matsuri (“El festival del pueblo”, 1930). En Estados Unidos se estaba creando la gigantesca industria del cine, tanto en animación como en el cine mudo y posteriormente, sonoro. Para entonces, la animación occidental estaba mucho más desarrollada, y empresas como Disney eran demasiado influyentes como para competir contra ellas.



Las películas de animación en el cine japonés

Con “Blancanieves” el cine japonés se vio eclipsado y no fue hasta los años ochenta en los que Osamu Tezuka, el propulsor del anime y del manga, empezó a hacer este tipo de obras con más frecuencia. “Se estima que realizó en vida aproximadamente unos 700 mangas (…), dibujó más de 150 000 páginas y realizó más de 60 películas en 35 años.” 

animación en el cine japonés

La primera productora importante en Japón, fue Toei Doga (1959), más conocida por Toei Animation a partir del 1998. , “El primer y espectacular trabajo fue Hakujaden —La leyenda de la serpiente blanca, 1958—, superproducción de 78 minutos en la que trabajaron 109 personas y que se convirtió en el primer largometraje en color del cine de animación japonés.”

Incluso poco después se hicieron conocidas a nivel mundial las series infantiles “Doraemon“, “Shin Chan“, “Pokemon“, “Yu-Gi-oh“, “Digimon“, “Oliver y Benji“, etc. Estas, dieron paso a una industria de animación japonesa muy extensa y variada. Se empezaron a crear nuevas tendencias, nuevos modos de producir series de animación y nuevos formatos como son los conocidos géneros demográficos: Kodomo, Shonen, Shojo, Seinen y Josei.

Studio Ghibli y sus influencias

Pero el cine japonés cambió radicalmente con “el colosal trabajo de Studio Ghibli que marcó un antes y un después en el mismo. Supuso el inicio del equilibrio entre cine comercial y cine de autor, algo que era nuevo en la industria de animación japonesa.” Studio Ghibli es un estudio japonés de animación que se ha hecho un hueco en los corazones del público japonés. Según críticos especializados y cinéfilos, Studio Ghibli es considerado, a nivel internacional, uno de los mejores estudios de animación del mundo en la actualidad.

Animación en el cine japonés

Studio Ghibli destaca por numerosas películas de animación que han pasado a la historia y que merecen ser reconocidas como tal, teniendo en cuenta a la vez los valores que en ellas quieren reflejar. El viaje de Chihiro ha sido la primera película de animación japonesa en ganar un Óscar. Algunas de las películas más relevantes seguida de esta última, son: El viento se levanta, Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke, La Tumba de las luciérnagas y Ponyo en el acantilado, entre otras. Todas estas mega producciones de la época llegan en un momento de transición cultural que se relaciona directamente con el modo de pensar de la población.

Cambio de Paradigma

Por tanto, se ha de diferenciar la cultura japonesa tradicional con la cultura moderna japonesa. La cultura tradicional se nutre de la religión donde “las religiones mayoritarias en Japón son el Sintoísmo y el Budismo.” En cambio, la cultura moderna, sin dejar de lado lo tradicional, se complementa por el ocio y el entretenimiento de la sociedad nipona a través del anime y del manga principalmente.

“En otras palabras, los videojuegos, el anime, el manga y otras formas de entretenimiento surgieron como vía de escape del estrés de la vía moderna en un país regido por unas estrictas normas sociales.” Actualmente, la seña de identidad de Japón es el consumo de estas nuevas tendencias. Por tanto la cultura japonesa moderna se basa en estas modalidades. 

Animación en el cine japonés

Atendiendo a lo que es la cultura moderna actual en Japón la ciudad se construye en base a este tipo de ocio mencionado anteriormente. El anime y el manga tienden a movilizar mucho dinero y es uno de los principales puntos turísticos en todo el mundo.

Características de Studio Ghibli

“El tiempo japonés es otra cosa. Frente al bullicio de lo urbano, de las carreras histéricas de los salary-man y los atestados metros tokiotas, está la calma de los campos de arroz, las lluvias de los entornos rurales, el té en un tatami o la contemplación de los cerezos en flor.

Animación en el cine japonés

Las películas de animación de Studio Ghibli nos transportan a las creencias religiosas más antiguas, las tradiciones y la cultura nipona del siglo XIX y XX. No hay ruido sino naturaleza y vida cotidiana. En las películas que más se refleja este estado es en, El viento se levanta (2013), Nausicaä del valle del viento (1984) y Tortuga Roja (2016). En estas películas se refleja el amor por lo tradicional, la vida y la esencia naturalista en las que están impregnadas a lo largo del film. Aparece la naturaleza como escenografía natural en la que hay desarrollo del personaje y conexión completa con el mismo.

Además, Studio Ghlibi tiene por defecto entrar de lleno en los primeros años de la juventud en el cual el ser humano desarrolla sus primeros ideales o valores en torno al mundo en el que vive como es Mi vecino Totoro (1988). Otra de las características culturales que se presenta en las películas de animación japonesas es el existente “feminismo” en las películas de Studio Ghibli como El viaje de Chihiro (2001), La princesa Mononoke (1997). Según la experta en la obra de Miyazaki, Helen McCarthy, “haciendo que la heroína sea una chica, eliminó todo el componente ‘macho’ de la ecuación, y tuvo así libertad para explorar el concepto mismo de heroísmo”.

Por consiguiente, uno de los mayores componentes de Studio Ghibli es Hayao Miyazaki el cual su técnica es la que ha llevado a esta productora al máximo exponente a nivel nacional e internacional. Su técnica es valorada en todo el mundo por sus numerosos detalles y representaciones de un mundo ideal. Él, ha llevado sus dibujos, a su forma de ver el mundo creando una identidad propia y única.

Empezamos hablando de la industria generada por Toei Animation y acabamos con Studio Ghibli y su visión existencialista de la vida. Podríamos decir que el discurso de la animación japonesa tiene como objetivo, por una parte, realzar lo propio de la cultura japonesa y, por otra parte, evadir el alto estrés que se sucede en el mundo cotidiano japonés. 

Bibliografía

Valencia Barcelona
Comunicación Audiovisual CEU.
Máster Dirección Cinematográfica ESCAC.
Voramar Films

Cristian Urriaga Sepúlveda

Valencia Barcelona Comunicación Audiovisual CEU. Máster Dirección Cinematográfica ESCAC. Voramar Films

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