Varios años han pasado ya desde que Coyote vs Acme apuntaba a correr el mismo trágico destino que Batgirl. Dos películas completamente terminadas que, sin embargo, fueron empujadas al abismo debido a que Warner Bros no fue capaz de ver la luz al final de ese túnel llamado rentabilidad. Si bien la tumba de la chica murciélago ha quedado completamente sellada, este proyecto dirigido por Dave Green, con guion firmado por Samy Burch y producción de Christopher DeFaria y el mismísimo James Gunn, ha sido capaz de conseguir una nueva vida gracias a Ketchup Entertainment, que se aventuró a hacerse con los derechos por 50 millones de dólares, poca cosa. La conclusión de todo este lío creativo y económico es casi poética: éxito rotundo en salas y multitud de críticas positivas y celebratorias. Estreno el 18 de septiembre de 2026 en salas de cine españolas. Puedes leer aquí otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película.
Crítica de 'Coyote vs Acme'
Ficha Técnica
Título: Coyote vs. Acme
Título original: Coyote vs. Acme
Reparto:
Will Forte (Kevin Avery)
Lana Condor (Paige Avery)
John Cena (Buddy Crane)
P.J. Byrne (Bill Pelicanos)
Tone Bell (Sal Maltese)
Martha Kelly (Dottie Jones)
Eric Bauza (Bugs Bunny / Voz)
Año: 2026
Duración: 103 min.
País: Estados Unidos
Director: Dave Green
Guion: Samy Burch, Ian Frazier. Historia: James Gunn, Jeremy Slater, Samy Burch
Fotografía: Brandon Trost
Música: Steven Price
Género: Animación. Acción
Distribuidor: Beta Fiction Spain
Tráiler de 'Coyote vs Acme'
Sinopsis
Harto de que los productos Acme le fallen una y otra vez en su incansable persecución del Correcaminos, el Coyote decide contratar a un abogado de poca monta para demandar a la Corporación Acme.
Dónde se puede ver la película en streaming
Eso no es todo, amigos
La nueva aventura de los cartoons, como no podía ser de otra manera, es un perfecto reflejo de todos los malos tragos que han vivido sus dueños y responsables hasta ahora. Un enredo ferozmente actual que pone a las grandes corporaciones en el punto de mira y mitifica a sus personajes principales en el pensamiento de Sísifo. Lo que antes podía describirse como una persecución enfermiza entre un coyote y un correcaminos ahora pasa por una lectura empática y emocionante sobre cómo es más valiosa la dignidad del esfuerzo que la meta final.
Este intento de aplicar las reglas terrenales de nuestro mundo al surrealismo caricaturesco y violento de los Looney Tunes, si bien puede entenderse como un contrapunto argumental de la diversión desprejuiciada e inmediata que los caracteriza, termina por emerger como una noble estampa en clave de homenaje. Además de no causar molestia ninguna, abarca casi un siglo de risas encadenadas, espectáculos de posibilidades infinitas y tardes entrañables pegadas al televisor que, a estas alturas, merecían ya su alegato político y universal, su reclamo en una sociedad que tiende a olvidar el digno lugar que otros merecen. Coyote vs Acme, pese a sus esfuerzos en racionalizar sus excesos, sigue entendiendo el arte de pasarlo bien y olvidarse de los porqué.
Slapstickmanía
Coyote vs Acme hace lo posible por ser una película maja, más reflexiva que sus predecesoras y con su dosis razonable de emotividad, aunque no deja atrás su fortísimo vínculo con el slapstick. A pesar de su curiosa sensibilidad, sigue siendo una aventura de ritmo trepidante que se gusta a sí misma y disfruta enormemente de su condición de circo del chascarrillo y el crossover.
Se desvía del camino para sacar conclusiones más trascendentales sobre el legado de sus personajes y, en general, para desatar una crítica obvia y bien estructurada sobre el abuso de poder de los que están arriba en la pirámide; es decir, de los que no se traen nada bueno entre manos. Y además de ofrecer un juicio más emocionante que el de Oppenheimer (otro más), construye esa clase de secuencias de acción funcionales y entretenidas que nos mantenían en vilo en la De nuevo en acción de Joe Dante, rebosante de un desparpajo en la actualidad incomprendido. Una pena que, en esta ocasión, el cel shading no acompañe en la catarata de ideas visuales y parezca inacabado.
Conclusión de 'Coyote vs Acme'
Uno ve Coyote vs Acme y se pregunta: ¿Por qué no iba a tener éxito?. La fórmula slapstick de los Looney Tunes nunca había tenido tanta conciencia y significado en nuestro presente dominado por las megacorporaciones y el caos diplomático. Una comedia sólida que funciona como un tiro y es lo suficientemente certera como para saber cuándo abrazar el espectáculo y cuándo hacer de él un despliegue filosófico que sitúa a Sísifo en la era Amazon.
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