Criminales en el mar (2019), o como a mí me gusta llamarla Querida Agatha, que estás en los cielos, es una aceptable comedia de misterio, de nacionalidad estadounidense, dirigida por Kyle Newacheck.

Interpretada en sus roles principales por una acertada Jennifer Aniston y un no tan patético como de costumbre Adam Sandler, y con un excelente reparto coral de secundarios de los que después daremos algunas pinceladas; ojo al siempre efectivo Luke Evans.

Criminales en el mar es un aceptable divertimento que filtra con descaro las obras de la maestra Agatha Christie, cualquiera de ellas, quizás Diez Negritos la más cercana y de la cual, como en los toros y perdón a los anti-taurinos, a mí no me gustan, habrá división de opiniones.

Ni es una excelente comedia ni una magnifica película de misterio, pero puede que si no son muy exigentes y tienen 97 minutos para echar un rato agradable, esta sea su cinta semanal, no son buenos tiempos para la comedia, queridos amigos.

La película ha sido comprada, para ser exhibida a nivel mundial por la plataforma Netflix, el pasado 14 de Junio, como parte del acuerdo de distribución con el inefable Sandler.



Crítica de ‘Criminales en el Mar’

Ficha Técnica

Título: Criminales en el Mar
Título original: Murder Mistery

Reparto:
Adam Sandler (Nick Spitz)
Jennifer Aniston (Audrey Spitz)
Luke Evans (Charles Cavendish)
Gemma Arterton (Grace Ballard)
Terence Stamp (Malcolm Quince)

Año: 2019
Duración: 97 min.
País: Estados Unidos
Director: Kyle Newacheck
Guion: James Vanderbilt
Fotografía: Amir M. Mokri
Música: Rupert Gregson-Williams
Género: Comedia. Acción. Drama
Distribuidor: Netflix

Tráiler de ‘Criminales en el Mar’

Sinopsis de ‘Criminales en el Mar’

Un policía de la ciudad de Nueva York, Nick (Adam Sandler), que tiene engañada a su mujer, la peluquera Audrey (Jennifer Aniston), consumidora compulsiva de libros de asesinatos y crímenes, diciéndole que es inspector en vez de guardia urbano, se ve en la disyuntiva tras la celebración de sus quince años de matrimonio, de invitarla a un viaje a Europa prometido hace muchos años atrás.

El encuentro casual de Audrey con un misterioso y seductor personaje, Charles (Luke Evans) en el bar de los pasajeros de primera clase del avión con destino a Europa, llevará a que este invite al matrimonio a una reunión familiar íntima en el impresionante yate de su anciano tío multimillonario.

Pero cuando el anciano es asesinado, Nick y Audrey se convertirán en en los principales sospechosos.



La llegada al megayate

Tras descartar la idea inicial de su tieso y pobre marido y sobre todo, al ver el autobús que los tiene que transportar en Málaga (por favor, basta de tópicos, aunque sean 30 segundos, amigos yankees, un poquito de cultura por favor), ¿o no tuvo suficiente el amigo Cruise con colocar las Fallas en la Semana Santa de Sevilla?, deciden irremediablemente aceptar la invitación.

Y he aquí cuando la comedia adquiere un tono más sutil, que no serio, a medida que van apareciendo todos los invitados a la reunión familiar.

El sobrino invitador con nuestros dos amigos, más detective ella que él, la joven esposa del anciano, la famosa actriz de cine, el hijo gay del millonario, un general manco y tuerto con su guardaespaldas, un ahijado émulo de Fernando Alonso y hasta un socio marajá que yo recuerde, se me puede olvidar alguien, mentiroso sin memoria pierde el hilo de la historia.

Criminales en el Mar
Luke Evans como Charles Cavendish, Adam Sandler como Nick Spitz y Jennifer Aniston como Audrey Spitz en Criminales en el Mar. Foto de Scott Yamano/Netflix

En fin, llega la famosa reunión íntima familiar y aparece por fin el anciano multimillonario en un amplio salón del yate, solo para decirles a sus futuros herederos que quedan todos desheredados ya que deja toda la fortuna a su joven esposa y delante de ellos se dispone a firmar el testamento (no sin antes, llamarles vagos chupópteros a todos).

Cuando va a firmar, Endesa corta la luz un segundo, no por falta de pago y el anciano forrado pasa a mejor vida gracias a una daga regalo de un descendiente de Marco Polo.

Nick, el supuesto inspector de policía, toma las riendas de la situación, por llamarlo de alguna manera, mientras llegan a puerto y el caso pase a manos de la policía francesa y su mejor inspector, experto en hacer aros de humo a la perfección.

Tras el asesinato

Nick, más torpe que un tejón y Audrey, más lista que la prima hermana de Einstein, empezaran su tour de force para averiguar que todos y cada uno de los invitados a la famosa reunión familiar tenían sobrados motivos para querer asesinar al anciano, y no solo de dinero estamos hablando.

Empieza una carrera contrarreloj donde a la vez que van muriendo invitados y descartándose culpables, el matrimonio neoyorkino es perseguido por toda la policía del país vecino.

Criminales en el Mar
Foto de Netflix

Se irán descubriendo las razones de cada invitado así como el intento de quitar también de la línea de combate a la parejita tiesa, o bien cargando con el mochuelo o bien directos con San Pedro, Dios lo tenga en su gloria.

Y hasta aquí puedo leer, espero que disfruten el resto.

El matrimonio tieso

La peluquera avispada (Jennifer Aniston), ¿quizás nueva Bradjenny? ; debo reconocer que no soy admirador de la Aniston como actriz, sí como mujer, bellísima y como está el patio, perdón si alguien se ofende por el comentario ¿machista?.

No puedo hablar de Friends, donde explotó en todos los sentidos ya que no soy seguidor habitual de series, pero sí de su amplia filmografía, a pesar de su joven edad.

Y lo siento querida, pero repetir el mismo papel cien veces porque una te salga bien, como que no.

Muy bien en la independiente Good Girl (2002), bien en un thriller más que recomendable con los amigos Owen y Cassel, Sin control (2005) y aceptable en la comedia Dicen por ahí (2005), pequeña secuela muy tardía y romántica de El graduado (1967).

Y para de contar querida, lo demás, setenta veces siete.

Eso sí, en esta comedia de misterio palpo un pequeño halo de esperanza en la actriz de Los Ángeles, se modera, no hace de Aniston sino de Audrey, una peluquera inteligente gracias a la lectura de los libros de bolsillo sobre asesinatos y crímenes y además aporta unas notas de frescura al elemento misterio, que no la hacen perder su identidad de comedianta. ¿Tendrá Brad algo que ver?.

Kyle Newacheck
Foto de Netflix

El guardia urbano, falso inspector y más tieso que un becario el día treinta, Nick (Adam Sandler); como no es santo de mi devoción, incluso me he pensado en saltarme su comentario, pero bueno si lo he hecho hasta del aborrecible Carrey, que Dios me coja confesado.

Casi más películas que Cage y solo puedo reseñar la voz del Conde Drácula en Hotel Transylvania (las varias), pues apaga y vámonos, porque solo le salvo una comedia medio decente con Kevin James, Os declaro marido y marido (2007) y aún así no les recomiendo leer las críticas.

En fin, lo positivo, en Crimenes en el Mar, es que se ha contenido un poquito, también engordado un poquito, ha intentado no hacer de Sandler y casi (solo casi) lo consigue, menos mal que al menos no se ha cepillado la leve recuperación de la Aniston.

El millonario y los invitados

Aquí voy a ser muy breve para no aburrir a nadie; lo mejor de Criminales en el mar.

Cinco minutos de Terence Stamp, como el anciano millonario, qué gozada, y con casi ochenta y dos años, eterno Priscilla, eterno raptor, larga y merecida vida.

El sobrino invitador al que el anciano le quitó la novia y la convirtió en su esposa (Luke  Evans), genial nuestro romántico y aguerrido Drácula, qué porte, qué estampa, qué señorío; vuelvo a pedir perdón por si alguien se ofende y cree que decir esto es ¿machista? ¿feminista?, lo que sea, ya me pierdo, excusas pedidas.

Kyle Newacheck
Fotos de Netflix

La actriz famosa (Gemma Arterton), inglesa, ex-chica Bond, excelente actriz e igual diseño y no pienso pedir excusas, poca chicha y mucha limonada (sí, al revés), me enamoró desde su gamberro papel en la infravalorada y gamberra Hansel y Gretel (2013) y aunque ha llevado su carrera por películas muy comerciales, opino humildemente que su papel definitivo está por llegar, es más, estoy seguro que llegará. Actriz siempre a seguir.

Y termino citando al inspector francés (Dany Boon), correcto porque siempre está correcto, pero atado a un tipo de cine que lo mismo da, que da lo mismo, o sea ¿Tipo Sandler? No, por Dios, no llega a eso, pero amigo Dany cambia el chip de vez en cuando que corremos el riesgo, querido vecino.

El resto del reparto, para no extenderme más, pues pasaban por allí y …………..

El patrón del yate

Kyle Newacheck, americano, con solo unos pocos episodios televisivos en su haber y la cinta Netflix  Game over, man (2018) con peor crítica que el escote del vestido de Pilar Rubio para una catedral católica, qué quisquillosos que somos, ¿Y Adán y Eva? Ya se nos olvidó.

Ha mejorado y pienso que Netflix va a seguir apoyándolo, pero en este caso una palabra mía no bastará para sanarte querido Kyle; trabajo, trabajo y más trabajo para enmendar.

Conclusión

Criminales en el mar (Murder Mystery), producto mejorado de Netflix que parece que poco a poco va aprendiendo, tanto en las producciones directas, como en las distribuciones exclusivas.

Cinta tan agradable de ver como de olvidar, los protagonistas aparcan por el momento sus egos y los secundarios, como ya os dije, están excelentes (la mayoría, vaya el pilotito).

Criminales en el mar es elegante, el diseño artístico aporta calidad y el empaque de la misma es acertado, de ahí mi primera opinión acerca de la plataforma.

La pueden ver en familia, a la Netflixniana les saldrá barato, no lleva recargo en la cuota ni descuento tampoco, pueden pasar un rato ameno y hasta llevarse una pequeña sorpresa con la trama de misterio, divertirse un poco también, pero sin preocuparse por las mandíbulas.

Y el guiño final tiene su gracia, ¿Verdad, querida Agatha?.

«Enhorabuena y Bienvenidos al Espectáculo«

 

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