Prometedor debut del director flamenco de 27 años, Lukas Dhont, en el pasado Festival de Cannes con su largometraje Girl. Su primera película ha sido la gran triunfadora de la sección Una Cierta Mirada, al conseguir los Premios Fipresci, Mejor Interpretación y Mejor Ópera Prima. Además es candidata a los Oscar 2019 en la categoría Mejor Película Extranjera de habla no inglesa por Bélgica. Lukas Dhont cuenta la conmovedora historia de Lara, una chica trans de quince años que tiene dos sueños: el cambio de sexo y una carrera como bailarina. Estreno el 28 de Septiembre.



Girl

Crítica de Girl

Ficha Técnica

Título: Girl
Título original: Girl

Reparto:
Victor Polster (Lara)
Valentijn Dhaenens (Dr. Pascal, el psiquiatra)
Nele Hardiman (Pianista de ballet)
Arieh Worthalter (Mathias)
Tijmen Govaerts (Lewis)
Oliver Bodart (Milo)

Año: 2018
Duración: 100 min.
País: Bélgica
Director: Lukas Dhont
Guion: Lukas Dhont, Angelo Tijssens
Fotografía: Frank van den Eeden
Música: Valentin Hadjadj
Género: Drama. Transexualidad
Distribuidor:  Vértigo Films España

Tráiler en versión original con subtítulos en español

Spot español

Sinopsis

Lara, de 15 años, sueña con convertirse en bailarina. Con el apoyo de su padre, se lanza de lleno a esta búsqueda interminable. Pero su cuerpo no se doblega tan fácilmente a la disciplina que le impone, porque en realidad cuando nació era un niño. (Vértigo Films España)

Premios

  • Cannes: Un Certain Regard: Mejor actuación, ópera prima y FIPRESCI. 2018


Un desafío inimaginable en plena pubertad

Estar atrapado en el propio cuerpo es un sentimiento bastante familiar para la mayoría de los adolescentes. Pero cuando se trata de la formación de la identidad en un cuerpo completamente extraño, la tensión entre la escuela, la familia y el despertar sexual se convierte en un desafío inimaginable durante la pubertad.

La relación de los adolescentes consigo mismos no siempre es fácil, sea por la forma tan particular de como encaran el tiempo y el mundo que los rodea, como observan su propio cuerpo, o por la intensidad con la que sienten todo. Hay un anhelo de descubrir, vivir y sentir. Eso es lo que le ocurre a Lara (Victor Polster), la protagonista de Girl, una adolescente transexual que desea ser bailarina profesional.

Girl

Lara, anteriormente Victor, es trans. No sólo debe adaptarse a una nueva vida en Bruselas y a prepararse como bailarina en una de las academias más prestigiosas del país, sino también adaptarse a sí misma y a su próxima cirugía de reasignación de sexo.

Ella anhela que las hormonas provoquen el efecto deseado en su cuerpo y así, poder completar la cirugía de reasignación sexual. Al mismo tiempo que convive con las inquietudes propias de su edad, lo hace con las limitaciones de haber nacido en el cuerpo de un chico.

Lucha mental y física por cumplir un sueño

Como una joven trans, comienza con una desventaja física en los intensos ensayos de baile en una de las escuelas de baile más importantes del país. La lucha mental y física que lleva Lara para conseguir ponerse a la altura del resto de bailarinas es encomiable e inclusive épico, gracias a su tenacidad y espíritu luchador. En un terreno donde los cuerpos están constantemente doblados y arqueados, ella ejercita el suyo siempre al límite.

Se percibe incesantemente el esfuerzo de Lara para acompañar los ritmos de los entrenamientos y ensayos, o el intento de tapar su órgano sexual, aunque para ello tenga que sufrir y poner su salud en riesgo. Ella debe acomodarse a los efectos de las hormonas y a las exigencias intensas del aprendizaje del ballet clásico, principalmente en un mundo femenino, donde la competencia es aún mayor.

Los entrenamientos implican sangre, sudor y lágrimas. Un esfuerzo subrayado por el excepcional trabajo de cámara, que baila al compás de la protagonista para captar las sensaciones vertiginosas que recorren su cuerpo. Se observan varias escenas donde las tonalidades azules predominan y exacerban el dolor y la tristeza de Lara, mientras esta baila prácticamente hasta perder la noción de los movimientos de su cuerpo y el dominio del mismo.

Girl

No son raras las veces en que encontramos los pies de Lara ensangrentados y magullados por las numerosas sesiones, aunque el mayor dolor parezca surgir siempre de su interior. Un doble dolor, tanto físico como mental. La danza funciona como un catalizador de emociones, un barómetro del sufrimiento visible e invisible.

Debido a que el baile en esta prestigiosa escuela exige, cada vez más, un mayor esfuerzo físico para conseguir unos objetivos, parece que la anhelada carrera de Lara como bailarina resulta incompatible con la intervención quirúrgica. De esta manera la adolescente se da cuenta con dolor que ambos sueños son difíciles de cumplir a la vez. Es por eso que Lara tomará una decisión trascendental en la mañana de Año Nuevo…

El enfrentamiento interior y las inquietudes de Lara

Más que exponer el bullying o la intolerancia hacia Lara, el realizador Lukas Dhont aborda el enfrentamiento interior y las inquietudes de la joven. Dhont nos sumerge en el interior de las rutinas, descubrimientos, temores, inquietudes, conquistas y derrotas del día a día de la protagonista. Casi siempre a través de pequeños episodios que enriquecen la trama y desarrollan al personaje.

Son episodios que contribuyen no sólo a conocer el personaje y sus anhelos, sino que también ayudan a crear un vínculo tan fuerte entre el espectador y la adolescente, que aquel se sentirá compelido a compartir las sensaciones de ésta, tales como alegría, dolor, o tristeza.

En Girl todo está mostrado con enorme contención, y tratado con una magistral sutileza a lo largo de este profundo, envolvente y delicado drama.

Girl

Esta delicadeza es particularmente notoria en la relación casi maternal que la protagonista mantiene con Milo (Oliver Bodart), el hermano menor, o en la relación de enorme proximidad y complicidad con Mathias (Arieh Worthalter), su padre. Worthalter consigue insertar a la perfección una postura afable, comprensiva y tierna a su personaje, Mathias, un taxista que apoya a su hija en todas sus decisiones.

A pesar del apoyo del entorno más cercano (colegio, amigos, médicos..), la comprensión del padre, de mentalidad abierta, y de su hermano, Lara, encuentra repetidamente los límites de género en los vestuarios o en la intimidad con un vecino adolescente.

Gran manejo de la cámara

Por mucho que Lara se sienta prisionera de su cuerpo, el foco de Girl no se centra tanto en el tema transgénero, sino en los problemas universales que conlleva la pubertad. Dhont resalta esa discordancia física a través de imágenes suaves, gracias al excepcional trabajo de Frank Van den Eeden, y a los tonos cortantes (Valentin Hadjadj). Sorprendente combinación para este sensible, intimo, afectuoso y cálido pero también brutal retrato transgénero.

Girl cuenta con un espléndido manejo de la cámara por parte de Lukas Dhont. Realizada con finura, a veces de forma estilizada, y consiguiendo en todo momento dotar al elenco de actores de una gran naturalidad.

La cámara en mano gira en torno de una Lara a veces sonriente, otras veces atrapada en las intersecciones de una cara agónica durante sus sobrios movimientos de ballet, en el sangrado de sus pies debido a los duros entrenamientos o en las imágenes de su cuerpo masculino reflejadas a través del espejo. El sufrimiento interior de Lara esta perfectamente personificado gracias a la gran labor interpretativa del joven actor Victor Polster. Una actuación sublime e impresionantemente creíble.

Un papel hecho a la medida de Victor Polster

Victor Polster, también bailarín del Ballet Vlaanderen, interioriza y caracteriza completamente el papel transgénero de Lara tanto física como mentalmente. Con una actuación delicada, precisa y con la fragilidad de una porcelana consigue desde el principio emocionar y encandilar al espectador. Un personaje hecho a la médida del andrógino Victor Polster, al igual que el papel de Daniela Vega en “Una Mujer Fantástica“.

El actor ofrece una actuación contenida en términos de composición, pero rica en matices y en las pequeñas variaciones requeridas por cada escena. El aparente estoicismo ante las agresiones es contradicho por el dolor reflejado en su cara.

Punto y final

Durante la mayor parte de la proyección, el entramado de la historia nos dejará un nudo en la garganta, como si la adolescente no pudiera o no supiera verbalizar todos los complejos sentimientos que posee. Girl es una gran película que nos presenta el tema de la transexualidad de una forma natural, normalizada, muy original, y sobre todo tratada con mucha delicadeza y sutileza.

CALIFICACIÓN: 8/10

Reportaje de Girl en Días de Cine TVE

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Eduardo Gil

Mi afición por el séptimo arte y el gusanillo por escribir me llevaron a crear Cinemagavia. El cine, por supuesto, siempre que puedo, en versión original. Licenciado en Periodismo, Community Management, Ventas, Marketing….

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