Cuando caiga la nieve es un texto de Javier Vicedo (Premio Calderón de la Barca 2014 por su anterior texto, Summer Evening, presentado en la Sala Cuarta Pared) escrito dentro del Programa de Desarrollo de Dramaturgias Actuales del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música. Entre los protagonistas de la obra se encuentran Juan Carlos Talavera, Fernando Delgado-Hierro, Fabián Augusto Gómez Bohórquez, Efraín Rodríguez, Chupi LlorenteJulio Provencio. Siendo este último el director.



Cuando caiga la nieve

Crítica de ‘Cuando la caiga la nieve’

Ficha Técnica

Título: Cuando caiga la nieve
Título original: Cuando caiga la nieve

Reparto:
Juan Carlos Talavera (Hombre sin cabeza)
Fernando Delgado-Hierro (Chico joven)
Julio Provencio (Chico joven)
Fabián Augusto Gómez Bohórquez (Limpiador)
Efraín Rodríguez (Limpiador)
Chupi Lorente (Hija)

Duración: 75 min. apróx.
Dirección: Julio Provencio
Dramaturgia: Javier Vicedo Alós
Espacio escénico: Julio Provencio
Creación sonora:
Nacho Bilbao y Diego Merino
Diseño de iluminación:
David Benito
Vestuario:
Yeray González Ropero
Fotografía:
Susana Martín y Julio Provencio
Producción: Becuadro Teatro, La Belloch Teatro y Jesús Torres

Tráiler de ‘Cuando caiga la nieve’

Sinopsis de ‘Cuando caiga la nieve’

Cuando caiga la nieve es una tragicomedia negra que entrelaza las historias de cuatro personajes alrededor de una anécdota a priori banal: el robo de una urna funeraria en una calle madrileña. Su autor, Javier Vicedo Alós (Premio Calderón de la Barca 2014 por su anterior texto, Summer Evening, presentado también en la Cuarta Pared), escribió esta obra dentro del Programa de Desarrollo de Dramaturgias Actuales del INAEM. Imágenes reconocibles de la capital, como el contenedor de ropa de una ONG, una comisaría, los artistas callejeros de la Plaza de Oriente, la línea 6 del metro, un punto indeterminado de la carretera de Andalucía A-4… y una nieve simbólica e imprevista, son algunos de los elementos que se unen en la coctelera de Cuando caiga la nieve. (SALA CUARTA PARED). 



Cuando caiga la nieve
Foto de Susana Martín y Julio Provencio

Sobre sus personajes y los ejes principales de la historia

Cuando caiga la nieve es una obra de 4 protagonistas atrapados entre dos ejes transversales a sus monólogos: una urna funeraria de apariencia lujosa y Madrid. Si bien es cierto, Madrid tarda en ser visible; pero como dice la ficha técnica de la obra, tienen a “Madrid como protagonista”, ya que aparece en todas sus formas: Madrid como identidad, Madrid como ciudad de destino, de origen y castigo; Madrid como frustración y Madrid como un conjunto de paradas y caras largas;  Madrid como una ciudad de polvo y nieve. Porque todos sabemos que Madrid es muchas cosas, fuera del chotis y su bocadillo de calamares.

En el caso de la urna funeraria, el público la ve desde antes de la “caída del telón”. Pero no será hasta tiempo después cuando la identifique como tal. Es un jarrón dorado que termina evocando a la muerte y al mal temperamento fruto de la frustración. Es un recipiente cuya funcionalidad no dista de la de un “tupperware”, y salvo porque en él se plantea la posibilidad de poder robar un muerto, dejando así cabida a la realidad que subyace de la hipérbole. Además, le presta un papel protagonista al humor, a la muerte, a la religión y al vacío que representa, pues se habla constantemente de que esas cenizas no tienen identidad más allá de la que los vivos le asignan.

Sala Cuarta Pared
Foto de Susana Martín y Julio Provencio

La puesta en escena

La escenografía de la obra, ideada por Julio Provencio, no es precisamente sorprendente a ojos del público, pues como dijo el señor de la butaca de mi izquierda “estos no se han gastado mucho en el decorado”. Sin embargo, no es el valor económico sino el ingenio que respalda su elección lo que convierte a ese manto de plumas en suciedad, en nieve, en cenizas e incluso en pájaros. Será su versatilidad la que inunde de sentido a las diferentes historias, proporcionando los efectos especiales que arrastren al espectador. 

Sobre los sonidos

Los efectos sonoros, originales de Nacho Bilbao y Diego Merino, carecían de sincronía con la sensación de cada monólogo, condenando a la atención del espectador fuera de escena. Por más intentos que hiciera “el limpiador” de aplastar la nieve al ruido del fondo, el espectador desconectaba buscando a quién chafaba la nieve, el espectador busca conectar ruidos que sobrepasan la coherencia de la obra, y se encuentra con barullos inoportunos que dejan de tener sentido a la tercera repetición. Es un eco dentro de la sala, que consigue llevarte por Madrid, pero la mayor parte del tiempo es un murmullo constante de cafetería. Sin embargo, es cierto que los más diegéticos, revelaban la complicidad entre los cuatro intérpretes, creando un halo ilusorio entorno al patio de butacas. Pero repito, una excepción al molesto ruido de cafetería. 

Cuando caiga la nieve
Foto de Susana Martín y Julio Provencio

Conclusión

A modo de conclusión, se podría decir que la obra abarca Madrid y sus localidades popularmente conocidas, que es una historia de historias, al igual que la capital es una urbe de urbanitas. Cuando caiga la nieve carece de parafernalia en su puesta en escena; no obstante, consigue la atención de sus futuros aplaudidores a través de la palabra, pues, ¿quién no conoce la mencionada Plaza de Oriente o el Palacio Real? 

Esta obra hace una crítica a la sociedad cansada, a los habitantes del metro con caras largas, manteniendo el discurso de la “tierra de las oportunidades” para los que vienen, en constante recuerdo de un memento mori, exento de terrenalidad.

Empero, la mejor de sus metáforas, a mi parecer, es que equivocarse no tiene solución por mucho perdón que haya de por medio. En definitiva, podría decirse que esta es una obra sobre la muerte y la ética madrileña.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí