Cuatro historias de mujeres (Pitta Kathalu) es la nueva miniserie distribuida por Netflix. Estrenada el 19 de febrero, cuenta a modo de cortometrajes, cuatro historias completamente diferentes. Estos breves relatos comparten la India como el lugar de producción y la nacionalidad de sus directores. La duración de cada uno de los cortos es aproximadamente de 40 minutos, por lo que perfectamente podrían haberse agrupado a modo de película. 

El amor es el sentimiento que acompaña a cada una de las historias, pero siempre tratado desde diferentes perspectivas. Los fragmentos hablan de la importancia y el peligro del amor, los celos, la venganza, el deseo, la mentira y las inseguridades. Cada capítulo al estar dirigido por un director distinto, tiene un estilo propio. Por este motivo, es muy difícil relacionar estas historietas más allá de su amplio concepto principal. 

Por otro lado, Cuatro historias de mujeres (Pitta Kathalu) puede servir como crítica contra una industria cinematográfica que permite que los puestos protagonistas sean bastante inferiores para las mujeres. Concretamente, su presencia global es aproximadamente un tercio de todos los papeles importantes. Más allá de este mensaje, el cometido del proyecto es más difuso, ya que cada cortometraje parece tener una moraleja diferente, orientada por la visión que cada director tiene sobre el amor. 



Cuatro historias de mujeres (Pitta Kathalu)

Crítica de ‘Cuatro historias de mujeres’ 

Ficha Técnica

Título: Cuatro historias de mujeres
Título original: Pitta Kathalu

Reparto:
Eesha Rebba
Lakshmi Manchu
Amala Paul
Shruti Haasan
Ashima Narwal
Jagapathi Babu
Satyadev Dubey
Saanve Megghana
Sanjith Hegde

Año: 2021
Duración:
País: India
Director: Tharun Bhascker Dhaassyam, Nandini Reddy, Nag Ashwin, Sankalp Reddy
Guion: Tharun Bhascker Dhaassyam, Radhika Anand, Nag Ashwin, Nanda Kishore Emani
Fotografía: Niketh Bommireddy, Richard Prasad, Naveen Yadav
Música: Sanjith Hegde, Vivek Sagar
Género: Drama
Distribuidor: Netflix

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Tráiler de ‘Cuatro historias de mujeres’

Sinopsis

Desde secretismo hasta celos y manipulación, estas cuatro historias antológicas exploran los aspectos más turbios del amor. (Netflix)



Inseguridades

En todos los capítulos los protagonistas se enfrentan a una decisión muy importante respecto al compromiso que supone una relación. Ramula es sin duda el relato más completo de toda la serie, en él, los jóvenes deben liberarse de todas las cadenas impuestas por su familia para conseguir estar juntos. En Meera o Pinky la elección es la misma pero a la inversa, elegir si terminar con una relación que nos hace sentir completamente vacíos.

Todos los personajes principales tienen algún tipo de debilidad emocional claramente identificable, lo que les permite tener siempre un mínimo de profundidad, aunque su puesta en escena y desarrollo sea bastante simple. X Life, el único cortometraje que no comparte el título con el nombre de su protagonista, es un claro ejemplo de esta construcción de personajes. Un multimillonario ha creado un sistema de realidad virtual que sustituye a la vida real (similar a Ready Player One). La gente deja de amar la vida, algo que el protagonista ha experimentado desde que se quedó huérfano. Este personaje construirá su amor en la vida real, apoyándose en su debilidad y sentimiento maternal. 

La construcción que fomentan los episodios de Cuatro historias de mujeres (Pitta Kathalu) permite que los personajes adquieran algo de profundidad, pero mostrar sus debilidades no es suficiente para que en la mayoría de los casos, los capítulos dejen de observarse como bloques superficiales y planos. En este aspecto se echa en falta un desarrollo que nunca llega. 

Cuatro historias de mujeres
© Netflix

Giros de guion

Este será el apartado donde más me morderé la lengua. No se pueden aplicar cambios drásticos a un relato que no tiene sus bases estructuras. Las sorpresas que esconden los capítulos, son recursos que el director o el guionista se sacan de la manga por no tener las ideas bastante claras. La dirección en concreto, excepto en el primer capítulo, parece regirse por la frase “todo vale”. Los puntos de inflexión hacía entornos melodramáticos, están pegados a una música triste que aumenta sus decibelios buscando que el alma del espectador vibre. No funciona. Esta estrategia se repite continuamente en todos los episodios, pero no puedes sentir lástima por un personaje que desconoces, o con el cual no empatizas. 

El único momento en el que funcionan los giros de guion en Cuatro historias de mujeres (Pitta Kathalu), es en la historia de Ramula y cuando no se toman demasiado enserio. Hay algunos cambios que tienen la intención de generar comedia siendo demasiado absurdos, solo en estos casos, el recurso funciona. La crítica que se hace en el X Life sobre la representación de la mujer en el marketing es increíble. 

Pitta Kathalu
© Netflix

Estilos

Los rasgos analizados anteriormente se aprecian en todos los capítulos. No se puede cuestionar la realización de cada director por separado. Como proyecto, Cuatro historias de mujeres (Pitta Kathalu) tiene una estructura muy heterogénea. Si todo se hubiera juntado en una película hubiera sido un producto denso, ya que no encontraríamos ninguna relación en sus historias. De esta manera, los cortometrajes se pueden consumir por separado, guardando la identidad y el estilo de cada autor, algo que individualmente les puede aportar más exposición frente a los espectadores locales. 

La independencia en este caso es una baza positiva, ya que permitirá al usuario gestionar el visionado de estos cortometrajes sin tener la sensación de dejar un producto a medias. Permite disfrutar los capítulos de forma amena. Aunque su calidad es inferior tras el primer episodio, siempre encontraremos algo que por gusto, pueda ser más afín para otros espectadores. 

Cuatro historias de mujeres

Conclusión de ‘Cuatro historias de mujeres’

Cuatro historias de pecado y Cuatro historias de deseo mantienen la estructura de este este proyecto, se podría decir que son los predecesores de Cuatro historias de mujeres (Pitta Kathalu). Al igual que las anteriores, creo que pasará por el panorama internacional sin pena ni gloria, será una obra olvidada en el catálogo de Netflix como otras muchas.

Aunque no puedo decir que es un producto aceptable, recomiendo observar su primer capítulo como introducción a las producciones indias. Su realización está plagada de recursos artificiosos como cámaras lentas, exageración o pantallas partidas, pero eso no quiere decir que no puedan decorar buenas historias. Cuatro historias de mujeres (Pitta Kathalu) peca se ser un producto soporífero de manera recurrente. 

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1 COMENTARIO

  1. Gracias por su crítica. Usted me muestra claramente qué esperar de estas 4 historias y eventualmente cuál vale la pena ver.

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