Dos Forajidos, también conocida como Rust, es la nueva película de Joel Souza, cineasta estadounidense quien, a lo largo de su breve carrera, ha jugueteado con toda clase de géneros. Por ejemplo, se adentró en el thriller policíaco con Mientras la ciudad duerme, o en el cine navideño con Intercambio de navidad. Sin embargo, en ninguno de estos ha logrado dejar una impronta personal; es lo que se podría definir como un “director de estudio”. Dos Forajidos es, como bien indica su nombre, un acercamiento al western desde una perspectiva sombría, desprovista de cualquier atisbo de idealización heroica. Estrenada el 7 de noviembre de 2025 en salas de cines españolas.



Dos Forajidos (Rust)

Crítica de 'Dos Forajidos (Rust)'

Ficha Técnica

Título: Dos forajidos (Rust)
Título original: Rust

Reparto:
Alec Baldwin (Harland Rust)
Patrick Scott McDermott (Lucas Hollister)
Josh Hopkins (Wood Helm)
Travis Fimmel (Fenton 'Preacher' Lang)
Frances Fisher (Evelyn Basset)
Devon Werkheiser (Boone Lafontaine)
Jake Busey (Drum Parker)
Rhys Coiro (Clete Lafontaine)
Xander Berkeley (Blackburn)
Todd Bryant (Diputado Buck English)
Hayes Hargrove (Anciano de la ciudad)

Año: 2024
Duración: 134 min.
País: Estados Unidos
Director: Joel Souza
Guion: Joel Souza
Fotografía: Halyna Hutchins, Bianca Cline
Música: Lilie Bytheway-Hoy, James Jackson
Género: Western
Distribuidor: A Contracorriente Films

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Dos Forajidos (Rust)'

Sinopsis

Harland Rust, un despiadado forajido en busca y captura, decide viajar a Kansas cuando se entera de que su nieto de 13 años ha sido condenado a la horca por un supuesto asesinato. Tras una violenta pelea, Harland consigue sacarlo de prisión y huir en dirección a la frontera. Deberán trabajar juntos para liberarse del legendario mariscal Wood Helm y de un infame cazarrecompensas. (A Contracorriente Films)

Dónde se puede ver la película en streaming



¿Quién define la frontera entre el bien y el mal?

Dos Forajidos (Rust) ha sido tristemente conocida por el fatídico accidente que sucedió durante su rodaje. El uso de un revólver real, que se creía contenía balas de fogueo, acabó con la vida de Hayna Hutchins, su directora de fotografía. Tal tragedia opacó, y con razón, la exhibición y la promoción de la cinta; quedó condenada a la categoría de “cinta maldita”, de la misma forma que ocurrió con El Cuervo o El conquistador de Mongolia. Quizá para una parte del público estas cintas deberían quedar guardadas en los almacenes de sus respectivas distribuidoras, pero eso sería un grave error. Estas cintas no solo son la prueba de que deberían mejorarse, y mucho, las condiciones de seguridad en los rodajes, sino también el testamento de aquellos profesionales del medio que querían construir la mejor obra posible.

Por este motivo, hoy quiero hablar de Dos Forajidos no como una tragedia, sino como un nuevo acercamiento a un género tan fascinante (y manido) como lo es el western, y más concretamente el realizado en Estados Unidos. Pues la cinta de Souza establece desde su primera secuencia una identidad visual heredera de las producciones más recientes del género… En televisión. Sí, Dos Forajidos parece heredar la filosofía del plano y el etalonaje de proyectos como Deadwood, Godless o Los Abandonados, ofreciendo una mezcla de planos generales de campo abierto en donde destaca la iluminación natural y la presencia del paisaje, con planos cerrados en interiores marcados por el protagonismo de las sombras y la oscuridad.

En ambos casos, se ha retocado el color para ofrecer una estética apagada, fría, que intenta evocar la desolación presente en una nación marcada por la guerra. La idea no es del todo mala, pero la ejecución deja mucho que desear: Dos Forajidos carece de personalidad visual, pues parece un intento de repetir lo que ya se ha hecho en recientes ocasiones, alterando el imaginario del pasado para intentar darle una identidad vacua. Quiero decir, creo que se puede tratar una historia centrada en la ausencia de honor y justicia sin despreciar el color; Cintas como Sin Perdón o El Asesinato de Jesse James demuestran que el color puede, precisamente, impulsar dichos temas. No le habría venido mal algo de personalidad estética a la cinta, pues sin ser desechable, no escapa de la etiqueta de “genérica”.

Dos Forajidos (Rust)

Forajidos en un mundo sin ley

De la misma forma, Dos Forajidos (Rust) no termina de encontrar exactamente su postura moral, y en cierto modo contradice su mensaje a través de su composición. Pues si bien la cinta busca construir un mensaje antibélico, de redención y de reflexión acerca de los valores de la justicia norteamericana, esta parece estar obsesionada con dar forma a una violencia descarnada convertida en espectáculo. ¿Quiere Souza dar forma a un western íntimo, personal, o prefiere desarrollar una cinta de acción que celebre la violencia en su forma más cruenta? Con esto no quiero decir que no pueda haber acción y violencia en una cinta más orientada a la reflexión y a la crítica social. Pero bien es cierto que cómo se graba y cómo se presentan las imágenes dice tanto de la cinta como su propio argumento, y Dos Forajidos parece querer ser dos películas opuestas al mismo tiempo.

Pasando a hablar de forma más positiva de la cinta, he de decir que Dos Forajidos plantea una historia sólida que mantiene un buen ritmo, gracias en parte al desarrollo de sus dos personajes principales. Lucas, interpretado por un joven Patrick Scott McDermott, se presenta como un chaval que, aunque busca ser fuerte, no es más que una víctima de una sociedad fracasada. Su evolución a lo largo de la película es consistente y satisfactoria, dependiente de su relación con el otro personaje principal de la cinta.

Os hablo, por supuesto, del forajido Harland Rust, interpretado por Alec Baldwin. La relación que se plantea entre ambos no es nada que no se haya podido ver en otras cintas del género, pero funciona bien porque se cocina a fuego lento y con consistencia. Los diálogos entre ambos funcionan, resultan creíbles, y dan pie a algunos de los momentos más emotivos de Dos Forajidos. En cuanto a los personajes secundarios, encontramos un reparto de lo más dispar que oscila entre los habituales del género, como es el caso del Marshall y sus aliados, hasta personajes que rozan el histrionismo y que destacan para mal. Este es el caso del villano, el cazarrecompensas Fenton, interpretado por un desastroso Travis Fimmel en el que es uno de los peores papeles que ha realizado.

En líneas generales, Dos Forajidos (Rust) nos ofrece una historia efectiva plagada de un reparto de personajes irregular pero aceptable, en donde lo que más flojea es su caricaturesco villano. El acompañamiento musical de la cinta es igualmente irregular, pues resulta algo reiterativo y solo funciona bien en la mitad de las escenas en las que tiene acto de presencia.

Dos Forajidos (Rust)

Conclusión de 'Dos Forajidos (Rust)'

El principal problema que le encuentro a Dos Forajidos (Rust) es su falta de ambición y, por ende, su falta de personalidad. Joel Souza se mantiene en su línea de trabajar en base a lo establecido, manteniendo cuantos más clichés y estereotipos le sean posibles. Y no solo hablamos de clichés narrativos, sino también estéticos y visuales, imitando los peores vicios del género en la última década. Una cinta que podría ser mejor, pero que no por ello deja de funcionar gracias a su historia, personajes e interpretaciones. Eso sí, para la próxima sería mejor evitar un villano tan poco creíble, llamativo y caricaturesco como lo es Fenton.

Reportaje de Dos Forajidos (Rust) en Días de Cine TVE

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Antonio Gallardo Durán
Graduado en Cine y Cultura y redactor con experiencia en el ámbito del cine y los videojuegos. La vida, como la proyecta Martin Scorsese: a ritmo de Rolling Stones. Si te gusta Sam Raimi y consideras que el cine hongkonés es lo superior, estás en mi equipo.
dos-forajidos-rust-pelicula-critica-estreno-cineEl principal problema que le encuentro a Dos Forajidos (Rust) es su falta de ambición y, por ende, su falta de personalidad. Joel Souza se mantiene en su línea de trabajar en base a lo establecido, manteniendo cuantos más clichés y estereotipos le sean posibles. Y no solo hablamos de clichés narrativos, sino también estéticos y visuales, imitando los peores vicios del género en la última década. Una cinta que podría ser mejor, pero que no por ello deja de funcionar gracias a su historia, personajes e interpretaciones. Eso sí, para la próxima sería mejor evitar un villano tan poco creíble, llamativo y caricaturesco como lo es Fenton.

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