El cine indie siempre ha sido un vínculo para descubrir a aquellas debutantes voces que aunque sin duda tienen algo que decir, no son lo suficientemente conocidas como para que los grandes estudios se volteen a escucharlas. Con Eighth Grade, el youtuber Bo Burnham consigue un sólido debut como director irrumpiendo en la mesa de los adultos sin dejar de pecar como los jóvenes pubertos de los que habla la cinta. Nominada al Golden Globe por Mejor Actriz de Comedia o Musical para Elsie Fisher, este título es uno de los caballos negros de la Temporada de Premios 2018. No hay fecha de estreno para España.



Eighth Grade

Crítica de Eighth Grade

Ficha Técnica

Título: Eighth Grade
Título original: Eighth Grade

Reparto:
Elsie Fisher (Kayla Day)
Josh Hamilton (Mark Day)
Luke Prael (Aiden)
Emily Robinson (Olivia)
Jake Ryan (Gabe)
Frank Deal (Oficial Todd)
Daniel Zolghadri (Riley)
Marguerite Stimpson (Instructor de video de pubertad)
Greg Crowe (Mr. McDaniel)
Deborah Unger (Mrs. Nolan)
Natalie Carter (Mrs. Rosh)
Jalesia Martinez (Estudiante de High School)
Catherine Oliviere (Kennedy)
Phoebe Amirault (Estudiante de Secundaria)
Kevin R. Free (Mr. Dankert)
Faith Kelly (Estudiante)
Andrew Geher (Chico bailando loco)
Luke Mulligan (Jed Goodwin)
Castor Feinberg (Estudiante de secundaria)
Courtney Gonzalez (Estudiante de High School)

Año: 2018
Duración: 93 min.
País: Estados Unidos
Director: Bo Burnham
Guion: Bo Burnham
Fotografía: Andrew Wehde
Música: Anna Meredith
Género: Comedia. Drama
Distribuidor:——-

Filmaffinity

IMDB

Tráiler en versión original con subtítulos en inglés

Sinopsis

La película narra la historia de Kayla, una joven de trece años que está viviendo la transición entre niña y adolescente. Intentará superar el último desastroso curso de la escuela, para poder comenzar una nueva etapa en el instituto. (Sensacine)

Premios

  • 2 Globos de Oro: Nominada a mejor actriz – comedia (Elsie Fisher). 2018
  • Festival de Sundance: Sección oficial largometrajes a concurso. 2018
  • Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor ópera prima. 2018
  • National Board of Review (NBR): Mejores 10 películas del año, dirección novel. 2018
  • American Film Institute (AFI): Top 10 – Mejores películas del año. 2018
  • Critics Choice Awards: Mejor intérprete joven (Fisher). 3 nominaciones. 2018
  • Premios Independent Spirit: 4 nom. incluyendo mejor película y actriz (Fisher). 2018
  • Asociación de Críticos de Chicago: Mejor intérprete revelación (Fisher). 3 nom. 2018
  • Premios Gotham: Mejor dirección novel e Intérprete revelación (Elsie Fisher). 2018
  • Satellite Awards: Nomin. a mejor película independiente, guion y actriz (Fisher). 2018
  • Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor nuevo director. 2018
  • Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión original. 2018


Eighth Grade: La voz de una generación

El “coming of age“, como se le conoce a ese género cinematográfico que se centra en esos personajes que transitan de la adolescencia a la adultez, con los dilemas que conlleva entregarse a una madurez para la que uno nunca se encuentra preparado, ha sido uno de los más explotados por Hollywood en la comedia teen resultando en historias entretenidas y palomeras pero que ahondan en el tema sin mucha profundidad.

Afortunadamente, el género se ha visto recientemente reivindicado gracias a títulos como Boyhood o Call Me By Your Name que tratan a los protagonistas jóvenes como seres lo suficientemente pensantes que tienen algo que decir y no simplemente como un chivo expiatorio para reírnos a su costa.

Eighth Grade quizá no logra la profundidad de los títulos antes citados, pero consigue autenticidad en sus personajes y en las situaciones que se presentan. La principal razón es que se percibe como una película que realmente domina la jerga adolescente de manera que no parezca un filme hecho por adultos fingiendo ser adolescentes.

Una fórmula perfeccionada

Sería erróneo afirmar que Eighth Grade es innovadora y gran parte de su acertado resultado se debe a que la película no se fija mayor pretensión ni se permite caer en la grandilocuencia, demostrando que entiende a ese público joven al que quiere llegar. En realidad, el filme rescata lo mejor de películas hermanas del género tomando lo mejor que funciona de estos en su historia para crear su propia fórmula.

En Eighth Grade podemos ver destellos del cine indie en su máximo esplendor como en Juno, utilizando al igual que en dicha cinta una banda sonora que permite introducirnos en la atmósfera de la historia y unos diálogos ácidos, pero siempre aterrizados, ya que mientras el filme escrito por Diablo Cody apelaba por un humor un tanto intelectual y más adulto (lo que funcionaba muy bien en dicha historia), aquí el humor es simple y menos elaborado, pero por la misma razón más directo acertando por completo en la dinámica.

Eighth Grade

También se puede percibir que Burnham vio más allá del cine independiente y tomó elementos del cine teen comercial, ya que el filme coquetea con la dinámica de Easy A presentándonos una estética un tanto popera así como una protagonista que hace valía de su carisma y rompe la cuarta pared para irnos compartiendo su sentir.

Por otro lado, mientras las protagonistas de Juno y Easy A pecaban quizá de ser demasiado listas/maduras para las situaciones que afrontaban, el personaje principal de este filme se acerca más a la naturaleza de la Christine de Lady Bird, película de la que también toma elementos, ya que como tal no hay un argumento principal o un hilo conductor, pues simplemente se nos narran acontecimientos importantes en la vida del personaje durante un determinado periodo de su vida, haciendo a un lado el tono hípster-mainstrieam que le imprimió Greta Gerwig. Al igual que Christine, Kayla es un personaje imperfecto y es gracias a ello que se percibe real y cercano.

El Comming of Age modernizado

Como se mencionó antes, Eighth Grade no nos va a contar nada nuevo o que no sepamos, pero sin duda no se le puede dejar de reconocer su determinación por contarnos esa misma historia que conocemos a la perfección de una manera fresca y quizá -por primera vez- poniéndose por completo en los zapatos de esos jóvenes millenials así como sus dilemas de lidiar con esa época de cambios en una era de redes sociales.

El filme gana todavía más porque prefiere entregarse a la empatía adolescente que apostar por un barato discurso motivacional que fue justamente en lo que Boyhood perdió fuelle. La película logra que pases de la risa histérica a la nerviosa por lo fácil que resulta identificarse con el personaje y aun así, que no dejes de conmoverte cuando así se requiera, apelando a ese adolescente interior que todos tenemos dentro.

Eighth Grade

La angustia juvenil es narrada con respeto sin dejar de tratar a los adultos jóvenes como seres pensantes, que es uno de los grandes pecados de Hollywood al momento de contar estas historias. Un relato que aún con su enérgico carisma sabe dar visibilidad al drama, sin revictimizar a estos adolescente en crecimiento, sino dejándolo sobre la mesa.

Conclusión

Eighth Grade quizá no sea el comming of age definitivo, pero sí el más moderno. Un filme más de forma que fondo que sabe exprimir su humor picante para dejar en claro en cada una de sus secuencias que la adolescencia, aunque ciertamente grotesca, no deja de ser fantástica. Un poco parecido a lo que Tully hizo con la maternidad también el año pasado.

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