Creación Guiones

El abrazo es una obra teatral versionada y dirigida por Magüi Mira. Una obra basada en el texto dramático de la autora sueca Christina Herrström, que nos habla de lo que pudo ser y al final no acabó siendo. Entrañable y nostálgica desde sus  primeros compases, El abrazo es un viaje a través del tiempo y la ensoñación de dos amantes llamados Rosa y Juan. Tras décadas sin saber nada el uno del otro, se acaban reencontrando de manera casual, comprando regalos de navidad en unos grandes almacenes. Aunque uno de los elementos principales de El abrazo es la nostalgia compartida, podríamos decir que el elemento narrativo que más prepondera en la obra, va relacionado con la posibilidad de amar otra vez.

El abrazo está protagonizado por María Galiana, Juan Meseguer y Jean Cruz. Se puede disfrutar de dicha obra teatral, hasta el próximo 2 de mayo en el Teatro Bellas Artes de Madrid.



El abrazo

Creación Guiones

Crítica de 'El abrazo'

Ficha Técnica

Título: El abrazo
Título original: El abrazo

Reparto:
María Galiana
Juan Meseguer
Jean Cruz

Duración: 75 min. apróx.
Dirección: Magüi Mira
Adaptación: Magüi Mira
Texto: Christina Herrström
Dramaturgia:
Anna María Ricart y Carme Portaceli
Espacio sonoro: Jorge Muñoz
Diseño de iluminación:
José Manuel Guerra
Diseño de vestuario:
Helena Sanchis
Ayudante de dirección:
Daniel de Vicente
Productor:
Jesús Cimarro
Producción:
Pentación Espectáculos

Tráiler de 'El abrazo'

Sinopsis de 'El abrazo'

Christina Herrström, la entrañable Tina, popular autora sueca, nació en Estocolmo en 1959 y se dio a conocer como escritora al ganar un concurso en la escuela secundaria. A partir de ese momento, lo más importante en su vida fue la narrativa, la música y el teatro. Tocó en bandas de rock, estudió música y trabajó como terapeuta. Su novela "Mil veces más fuerte", su obra más popular en Suecia, se convirtió posteriormente en película, en 2010, con Peter Schildt como director y ella misma como guionista.

Luchadora por la vida y por la igualdad, crea en El abrazo un texto teatral insólito. Una comedia dramática, lejana heredera de Strindberg, en la que se mezclan realismo y fantasía, arrastrados por una imparable corriente de humor. Una mujer, Rosa, y un hombre , Juan, de avanzada edad, antiguos amantes, se reencuentran y abrazan después de casi una vida en la que su deseo de tener un hijo ha seguido palpitando. Ese mismo día un hombre aparece feliz en la puerta de Rosa. ¿Es real o un sueño imposible? ¿Es un regalo del destino o la creación de un problema que sus vidas son incapaces de asumir? ¿Son los sueños, finalmente, la única realidad posible?

Christina Herrström, pone a prueba, con humor y buenas dosis de acidez, nuestra oxidada capacidad de amar. (TEATRO BELLAS ARTES).



El abrazo
Foto de Geraldine Leloutre

El paso del tiempo

De primeras lo que me sale destacar de esta obra, es la enorme sensibilidad y corazón que desprende. Uno siente que está  viendo la vida misma delante de sus ojos y como encuentros como el que tienen los personajes de Rosa y Juan, son momentos con los que todos y cada uno de nosotros nos podemos sentir identificados; obviamente salvando las distancias y sabiendo que cada historia de amor tiene sus particulares entresijos.

Antes he tildado a la obra de nostálgica, pero creo que no pretende serlo de manera desmedida, ni de que el espectador se lleve esa sensación al salir del teatro. Hay una esperanza latente y un florecer vital entre estos dos personajes, especialmente con el personaje interpretado por la gran María Galiana. Esto último me hace recordar un bellísimo verso de Lorca, que ejemplifica muy bien la naturaleza de estos dos personajes: “Y el sol entró por el balcón cerrado y el coral de la vida abrió su rama sobre mi corazón amortajado”.

Magüi Mira
Foto de Geraldine Leloutre

Brillante puesta en escena e iluminación

Otro de las cosas a destacar de El abrazo, tiene que ver precisamente con su puesta en escena y la importancia que adquiere la iluminación a lo largo de la función. La obra tira de una puesta en escena algo austera pero tremendamente estilizada en su forma, que acaba convenciendo al espectador. La iluminación es otro aspecto que a nivel personal, más me llegó a sorprender y a entusiasmar de la obra; las escenas que transcurren dentro del domicilio de Rosa, no tendrían el mismo impacto si no fuera por estos dos aspectos técnicos de la representación.

En lo referido al reparto de la obra, podríamos decir que ha sido un acierto la elección de los protagonistas (con algunos matices). Considero que la pareja que conforman María Galiana y  Juan Meseguer es un total acierto, ya que es difícil encontrar a dos actores con tanto talento y tanta química como ellos dos. Jean Cruz es un gran actor y lo ha demostrado de sobra anteriormente, pero en el personaje que interpreta en El abrazo no llega a funcionar del todo. Creo que tiene que ver más con el personaje que con el propio actor, que acaban siendo un tanto insoportables y repelentes algunas de las líneas de dialogo que maneja.

Magüi Mira
Foto de Geraldine Leloutre

Los sueños rotos con los que cargamos

La propuesta que nos brinda El abrazo es interesante y tremendamente hermosa, pero creo que acaba siendo un poco redundante en su totalidad. El punto de inflexión que hay del segundo al tercer acto, lo encontré vagamente desarrollado y no tuvo ese impacto final que esperaba ver. No obstante, es una obra que dispone de muchas virtudes a su favor y que deja un buen sabor de boca en el público.

Me resulta fascinante esa idea de volver a sentir esa vitalidad y pasión que acaba despertando en los personajes de Rosa y Juan, como si la vida les hubiera dado una segunda oportunidad para hacer realidad los sueños que llegaron a compartir juntos, por un breve  instante; siendo más precisos, el tiempo que dura un pequeño vals vienés. Por un instante, El abrazo nos hace recobrar la esperanza en el ayer, para poder disipar de mejor forma nuestro quebradizo presente y nuestro incierto futuro.

El abrazo
Foto de Geraldine Leloutre

Conclusión

El abrazo es una obra que nos habla de la posibilidad de volver amar y de la esperanza de  recobrar aquellos sueños rotos con los que cargamos. Una obra que maneja una interesante y muy entrañable propuesta, pero que no acaba convenciendo del todo. La pareja conformada por María Galiana y Juan Meseguer desprende una química apabullante en escena, haciendo inevitable que  nos enamoremos de ellos como público. Otros aspectos a destacar de la obra, vienen dados del buen uso de la iluminación a lo largo de la representación y la puesta en escena tan estilizada con la que cuenta la obra. El abrazo seguirá en la programación teatral del Círculo de Bellas Artes, hasta el próximo 2 de mayo.

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