La película El hijo (2019), o como a mí me gusta llamarla El sueño de la razón produce monstruos, es una excelente cinta de terror, disfrazada de thriller psicológico, de nacionalidad argentina y dirigida por Sebastián Schindel.

Estrenada solo en Argentina, en Abril del 2019, la cinta es una producción original de la plataforma Netflix, para ser distribuida mundialmente el 26 de Julio de 2019.

Con una actriz en estado de gracia Martina Gusman, un milimétrico guion basado en el cuento de Guillermo Martínez Una madre protectora, y una magnífica realización del director ya citado, nos encontramos ante un nuevo, y ya era hora, acierto de Netflix en la producción de películas para su streaming.

El que espere zombies, fantasmistas o susodichos, que se vaya poniendo a la cola. Esta no es su cinta; este terror por desgracia puede ser real, viene disfrazado y adquiere tintes pseudo místicos, aun con sus fallos, que nadie nos va a resolver, ni Netflix ni por supuesto, el propio director.



El Hijo

Crítica de la película El hijo

Ficha Técnica

Título: El hijo
Título original: El hijo

Reparto:
Joaquín Furriel (Lorenzo Roy)
Martina Gusman (Julieta)
Luciano Cáceres (Renato)
Heidi Toini (Sigrid)
Regina Lamm

Año: 2019
Duración: 92 min.
País: Argentina
Director: Sebastián Schindel
Guion: Leonel D’Agostino (Novela: Guillermo Martínez)
Fotografía: Guillermo Nieto
Música: Iván Wyszogrod
Género: Thriller
Distribuidor: Netflix

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Tráiler de la película El Hijo

Sinopsis

Un pintor maduro, Lorenzo (Joaquin Furriel), con un pasado tormentoso, está rehaciendo su vida junto a Sigrid (Heidi Toini), una bella escandinava con la que está intentando tener un hijo.

Por otra parte, vuelven a entablar relación con una pareja de amigos de Lorenzo, Julieta (Martina Gusman) y Renato (Luciano Cáceres), también buscando tener un hijo. Julieta, ex de Lorenzo y antigua alumna de pintura, ahora abogada de prestigio.

Cuando Sigrid se queda embarazada, la vida de Lorenzo dará un giro de 180º; obsesión, malicia, perturbación e incomodidad, convierten la relación, en una bomba de relojería.



Antes de……

Pues sí, antes del embarazo y antes de desgranar momentos de la cinta, hay que advertir al ávido espectador, que la película se desarrolla en dos tiempos; tiempo real y tiempo pasado, combinándose aleatoriamente y solo pidiendo la complicidad y atención del público.

Lo primero que hay que reseñar sobre Lorenzo, y es importante, porque a alguien se le puede quedar por el camino, es que ya tiene dos hijas anteriores de un anterior matrimonio, perdidas en el camino por su adicción a la bebida, o sea, no es padre primerizo.

La película comienza, con una escena de sexo entre Lorenzo y Sigrid, los mayores la entenderán, quizás los jovenes no tanto, en busca del embarazo, deseado por ambos.

Sigue con el embarazo de Sigrid, que por cierto es bióloga en moluscos y parece ser la inspiración artística de su marido, y la económica me temo, porque vender cuadros, como que creo que vende poquitos, a tenor de su última exposición.

Y continua con una serie de situaciones cada vez más grotescas; visitas a varios ginecólogos, automedicarse (si lo que se mete es heparina, se han pasado tres pueblos con la agujita, pero…..), hostilidad hacia el trabajo del marido, lugar y olores, y para colmo se trae a la prima hermana, por parte de padre de la bruja de Hansel y Gretel como matrona, enfermera, cuidadora e institutriz, y además viviendo con ellos bajo el mismo techo.

El hijo

Después de ……

Vuelvo a recordar, que vivimos la cinta en dos etapas paralelas, la comentada, o sea la pasada y la actual, con Lorenzo en la cárcel de la que le saca Julieta para tratamiento en un psiquiátrico.

Magistral la escena del parto del niño, visto desde la óptica de un padre ante una puerta invulnerable.

Actitudes dantescas de la escandinava hacia el niño, acompañada de la bruja a todas horas; fotofobia, aversión hacia el padre, lloros incontrolados, fiebre, comidas más propias de un culturista que de un bebé y un maldito sótano inaccesible, fuente de todas las conspiraciones, amén de un ocultismo total del bebé ante cualquier persona ajena al dúo dinámico, incluidos Julieta y Renato.

Y hasta aquí puedo leer, queridos navegantes, alguna pista más en la conclusión, pero pequeña.

El hijo

El artista y la abogada

Lorenzo (Joaquin Furriel), el artista y padre de la criatura, que repite con el director tras la exitosa cinta El patrón: radiografía de un crimen (2014); actuación más que decente en este cuasi doble papel que tiene que realizar, a caballo entre el antes y el ahora.

Actor de teatro, cine y televisión, el bonaerense, que me gustó particularmente en dos cintas; Cien años de perdón (2016) y otro Netflix-film Las grietas de Jara (2017), se saca su conejo de la chistera y va paulatinamente arrastrando, la degradación de un ser humano.

Bien en el antes, mejor en el ahora y siempre muy comedido en un papel, que podía haberlo llevado al histrionismo, sin grandes dificultades. Actor a seguir.

Julieta (Martina Gusman), bellísima la esposa de Pablo Trapero y cofundadora con él de la productora Matanza Cine.

Lo mejor de la película El Hijo, a años luz del resto, poco tenía que demostrar la protagonista de Carancho (2010) o Elefante Blanco (2012), con el amigo Darín.

Pero sigue demostrando lo enorme actriz que sigue siendo, desde el minuto cero de su entrada en escena, ya sabemos que la trama comienza a coger forma, por unos derroteros que no van a ser los normales, eso sí, sin prisa pero sin pausa.

Excepcional en su papel de exitosa abogada, con la enorme duda de si sigue sintiendo o no por Lorenzo, el que la tenga, y único bastión del mismo en su lucha contra él mismo y sus creencias.

Madre sin hijo (¿momentáneamente?), e incluso diana de Lorenzo, ante una frase lapidaria que debería estar prohibida en este maldito mundo, pero que por desgracia se escucha más de lo que se debería, que sería nunca.

Muy creíble en las escenas finales, como en el resto de la cinta. Actriz seguida, no a seguir.

Del resto del reparto, nada que objetar, correctamente correctos y una Sigrid (Heidi Toini), a la que creo sinceramente, que se le podía haber sacado algo más de partido, desconozco si fallo de ella o del director, pero quedarse en tierra de nadie, como que no, querida Heidi.

Martina Gusman
Martina Gusman

El dueño del sótano

El director (Sebastián Schindel), como es normal, argentino, aunque solo le conozco la ya citada El patrón: radiografía de un crimen (2014), excelente cinta, por cierto, donde hizo de hombre orquesta.

Tomen nota y no se cansen de sus actividades: Director, productor, guionista, profesor de cine, director de fotografía y montador.

En El Hijo, solo como director, con sus fallos y lagunas, que los hay pero pocos, interesante no, lo siguiente.

Crea una cinta perturbadora, incómoda, incluso fascinante desde su casi asepsia. Llena de una intriga que va in crescendo, hasta un desenlace final, que ya advierto que no gustará a todo el mundo.

Conclusión

Recomiendo con toda sinceridad a la familia Netflix, el visionado de la película El Hijo.

Un ambiente inquietante y lleno de tensión, nos acompañará a una obra terrorífica, excesivamente incómoda, con resoluciones que tendrán defensores y detractores, pero que no dejarán indiferentes a nadie.

La factura de la película El Hijo es de primera división, la locura subyace en toda la obra y el protagonista funciona como un animal acorralado, entre cazadores sin piedad.

Hora y media, a escote, nada es caro y menos Netflix, deben obligatoriamente visionar la cinta, aunque sea para criticarla.

El final es abierto, haré spoiler, pero no para contaros un final que va a gusto del consumidor sino para que entre todos abramos un poco más la mente a lo que creemos, pensamos o incluso desconocemos. Que la fuerza nos acompañe.

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Spoiler

Spoiler

El descubrimiento final de Julieta, nos lleva a pensar en cualquier aberración posible que queramos. Todo es permisible y asumible, queda a merced de la imaginación de cada espectador y así debe ser.

¿Que opino yo? Pues un super-niño escandinavo, tipo Superman, que en vez de 2 años parece que tenga 18 y con una supremacía racial más propia de otros tiempos, pero da igual, podría pensar que era Godzilla y tampoco pasaría nada.

Pero ¿Y qué hace Julieta?, ya sabe que su ahora hijo no es tal, que es el hijo de otra, que no es el del desgraciado Lorenzo y que el niño lleva 2 años con ella.

¿De verdad, alguien cree en la delación de Julieta? Blanco y en botella, queridos.

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