Dirigida por el argentino Iván Fund (Los labios, Piedra noche, Vendrán lluvias suaves), El mensaje tuvo su estreno mundial en la Competición Oficial del Festival Internacional de Cine de Berlín, donde obtuvo el Oso de Plata – Premio del Jurado, antes de continuar su recorrido por festivales como San Sebastián, Hong Kong, Pekín y Viennale. Considerada una de las películas latinoamericanas más destacadas de 2025, está protagonizada por la debutante Anika Bootz, reconocida con una Mención Especial del Jurado en el Festival des 3 Continents de Nantes; Mara Bestelli (El invierno, Piedra noche), galardonada como Mejor Actriz de Reparto en el Festival Internacional de Cine de Pekín; y Marcelo Subiotto (Puan, Los justos), ganador de la Concha de Plata a la Mejor Interpretación Protagonista en el Festival de San Sebastián por Puan. Estreno el 24 de julio de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'El mensaje'
Resumen
Ficha Técnica
Título: El mensaje
Título original: El mensaje
Reparto:
Anika Bootz (Anika)
Mara Bestelli (Myriam)
Marcelo Subiotto
Betania Cappato
Año: 2025
Duración: 91 min.
País: Argentina
Director: Iván Fund
Guion: Iván Fund, Martín Felipe Castagnet
Fotografía: Gustavo Schiaffino (B&W)
Música: Mauro Mourelos
Género: Drama
Distribuidor: BTeam Pictures
Tráiler de 'El mensaje'
Sinopsis
Una niña de 9 años tiene el extraño don de comunicarse con los animales. Sus tutores convierten esta habilidad en un peculiar negocio y recorren la Argentina rural ofreciendo un singular servicio de médium para mascotas, a través del cual las personas pueden escuchar aquello que sus animales nunca han podido decirles.
Mientras avanzan hacia el encuentro con la madre de la pequeña, internada en una institución psiquiátrica, el viaje revelará que entender a los animales es mucho más sencillo que aprender a escucharse entre ellos. (BTeam Pictures)
Dónde se puede ver la película en streaming
No cobra vida
Bajo la premisa de una apariencia fantástica se esconde un drama familiar sobre la incomunicación, el abandono y la necesidad de encontrar afecto en un entorno profundamente inestable. El mensaje utiliza el elemento sobrenatural más como una metáfora que como un verdadero conflicto, lo importante nunca es si la niña puede hablar con los animales, sino la incapacidad de los adultos para hablar entre ellos y expresar aquello que sienten.
El guion apuesta por una narrativa extremadamente contemplativa que termina diluyendo buena parte de su potencial. La historia avanza con enorme lentitud y muchos de sus conflictos permanecen apenas insinuados. El resultado transmite más intención que emoción, dejando la sensación de que la película nunca termina de encontrar un verdadero rumbo dramático.
Minimalismo llevado al límite
Iván Fund apuesta por un estilo muy austero, cercano al cine de observación. La cámara acompaña a los personajes con paciencia, privilegiando los silencios, los paisajes y los pequeños gestos cotidianos frente a los grandes estallidos emocionales. Esa sensibilidad consigue crear una atmósfera delicada y coherente con el tono del relato.
Sin embargo, la contención acaba convirtiéndose en una limitación. La dirección evita cualquier exceso, pero también renuncia a dotar de verdadera intensidad a los momentos clave de la historia, el resultado se percibe más distante que íntimo.
En busca de una mayor profundidad
El reparto ofrece interpretaciones contenidas y muy cercanas al naturalismo, la joven protagonista transmite inocencia y una serenidad que contrasta con el caos emocional de los adultos que la rodean. Los tutores aparecen retratados como personajes llenos de contradicciones, moviéndose constantemente entre el cariño sincero hacia la niña y la necesidad de aprovechar su supuesto don para sobrevivir económicamente. A pesar de que las actuaciones resultan convincentes, los personajes apenas evolucionan y el guion no termina de desarrollar plenamente sus conflictos internos.
La carretera como estado
El mensaje encuentra su mayor fortaleza en la fotografía de los paisajes rurales argentinos: la carretera, los espacios abiertos y la vieja autocaravana construyen un universo melancólico que acompaña el permanente sentimiento de desarraigo de los protagonistas.
El sonido ambiente y la ausencia de una banda sonora invasiva refuerzan el tono contemplativo de la propuesta. El montaje, muy pausado, favorece esa sensación de deriva constante, aunque también acentúa los problemas de ritmo que arrastra la narración.
Conclusión de 'El mensaje'
El mensaje posee una premisa original y un trasfondo emocional con múltiples posibilidades para reflexionar sobre la familia, la infancia y la necesidad de comunicarse. Sin embargo la película se muestra excesivamente contenida y termina sacrificando el desarrollo dramático en favor de una contemplación que, por momentos, resulta demasiado distante. La belleza de sus intenciones no basta para compensar una historia que avanza con escasa intensidad.
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