Un viaje por carretera puede representar una oportunidad para escapar de la rutina y comenzar una nueva etapa. En El pasajero nocturno (El Pasajero Del Diablo), esa promesa de libertad se transforma en una pesadilla cuando una joven pareja presencia un accidente mortal y descubre que no ha abandonado el lugar de los hechos sin llevarse algo consigo. Dirigida por el cineasta noruego André Øvredal, la película se inscribe en el terror sobrenatural y en las historias de persecución en las que el peligro resulta prácticamente imposible de esquivar. La carretera, los espacios aislados y la sensación de no disponer de un lugar seguro se convierten en elementos esenciales para construir la tensión. Estrenada el 22 de mayo de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'El pasajero nocturno'
Ficha Técnica
Título: El pasajero nocturno
Título original: Passenger
Reparto:
Lou Llobell (Maddie Brecker)
Jacob Scipio (Tyler Genocchio)
Melissa Leo (Diane Larson)
Joseph Lopez (El pasajero)
Tony Doupe (Predicador)
Bonni Dichone (Camarera de restaurante)
Devielle Johnson (Voluntario de vigilancia vecinal)
Jessica Cruz (Cliente del restaurante)
Miles Fowler (Lucas Tedesco)
Frank A. Hays (Caminante de acera)
Año: 2026
Duración: 94 min.
País: Estados Unidos
Director: André Øvredal
Guion: T.W. Burgess, Zachary Donohue
Fotografía: Federico Verardi
Música: Christopher Young
Género: Terror. Sobrenatural
Distribuidor: Paramount Pictures Spain
Tráiler de 'El pasajero nocturno (El Pasajero Del Diablo)'
Sinopsis
Después de presenciar un brutal accidente nocturno en la carretera, una joven pareja comprende que algo los ha seguido. Una presencia demoníaca, conocida como El Pasajero Nocturno, se ha unido a ellos y no se detendrá hasta reclamarlos a ambos, convirtiendo su viaje en una auténtica pesadilla. (Paramount Pictures Spain)
Dónde se puede ver la película en streaming
Una pequeña mitología
La decisión de Maddy y Tyler de dejar atrás la gran ciudad suele estar profundamente idealizada. Esta decisión implica también una vida lejos de la civilización y el mundo conocido, una lucha entre modernidad y tradición que subgéneros como el folk horror explotan tan bien porque sus personajes deben enfrentarse a la inmensidad de la naturaleza, aquí representada a través de gigantescos bosques y parajes desiertos.
Si te interesa El pasajero nocturno (El Pasajero Del Diablo) probablemente hayas visto antes su tráiler, que comienza así: «El año pasado, 130 millones de personas viajaron por carretera. 15400 desaparecieron». Este eco siniestro está muy presente a lo largo de la historia, volviendo la atmósfera cada vez más opresiva. André Øvredal crea su propia mitología a través de pocas, pero muy efectivas, pinceladas. Escribe las reglas de su universo utilizando elementos ya existentes, como San Cristóbal patrón de los viajeros, y otros de su propia cosecha, como los códigos que utilizan los nómadas para advertirse del peligro entre ellos.
La criatura
La primera vez que vemos –o creemos ver– a El pasajero nocturno es como atisbar a un hombre alto al costado de la carretera. Normalmente aparece en penumbra, parcialmente iluminado por las luces de las ambulancias o los coches policiales. Su modus operandi es provocar siniestros totales y luego, aprovechándose de la preocupación y el miedo de otros viajeros, adherirse a ellos y torturarlos durante sus viajes. A pesar de que en todas sus expresiones –disfrute, desesperación, rabia– resulta aterrador, las escenas en las que el Pasajero observa a sus víctimas en silencio, ya sea desde el arcén o desde el asiento de atrás, son las más eficaces. Más que cualquier susto.
Uno de los misterios es su verdadera naturaleza. Un misterio que se resuelve, aunque también hace que el terror pierda fuerza porque precisamente es su desdibujo lo que nos provoca tanta inquietud. La explicación resulta coherente y satisfactoria con la mitología propuesta, pero quizá habría sido más efectivo envolver a la criatura en más sombras en lugar de disiparlas.
Aprender a leer las señales
El elenco es muy reducido. Además de la pareja protagonista y el Pasajero Nocturno, apenas hay personajes. Así, también mediante pinceladas, André Øvredal se centra en el pasado de Maddie, que de niña vivió en diferentes casas de acogida, mientras que Tyler se crio en un hogar demasiado rígido. En otras palabras, la estabilidad de la que él huye es precisamente lo que ella lleva buscando toda su vida.
La oscura presencia del Pasajero les sirve frecuentemente para evitar conversaciones incómodas; no es casualidad que Tyler solo empiece a creer en la existencia de algo maligno cuando ella por fin se abre con él. Las situaciones cada vez más sangrientas a las que debe enfrentarse la pareja sirven al menos para que por primera vez en mucho tiempo se encuentren en la misma dirección. «Tenéis que aprender a leer las señales», les advierte una vieja nómada. Algo que, si sobreviven al final del trayecto, también pueden aplicar al resto de su relación.
Conclusión de 'El pasajero nocturno (El Pasajero Del Diablo)'
Exploración del trauma, fábula religiosa, drama de pareja… El pasajero nocturno (El Pasajero Del Diablo) tiene varias lecturas. Nos quedamos con que funciona como un tenso cuento de terror. Quizá no satisfaga a los espectadores más exigentes, pero sí hará disfrutar a los más adeptos.
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