Un grand raccourci es una comedia dramática francesa que retrata a cuatro jóvenes empeñados en encontrar su lugar en el mundo a través de estrategias poco convencionales. Ambientada durante un verano en la Bretaña rural, la película entrelaza dos historias: dos primos intentan salvar el restaurante familiar poniendo en marcha un negocio de desratización bastante peculiar, mientras dos jóvenes manipulan un concurso de belleza local para promocionar sus propias joyas. Sus planes, concebidos como atajos hacia una vida mejor, acabarán cruzándose de maneras inesperadas. Los directores Armand Foëx y Clément Devilliers combinan humor, situaciones disparatadas y observación social. El resultado aspira a ser una historia cercana y luminosa sobre la amistad, la iniciativa personal y los rodeos que a menudo hay que dar para avanzar en la vida. Un grand raccourci ha sido preestrenada en la Sección Oficial a Concurso del 32 Festival de Cine Francés de Málaga.
Crítica de 'Un grand raccourci'
Ficha Técnica
Título: Un grand raccourci
Título original: Un grand raccourci
Reparto:
Sara Montpetit (Louise Dupuis)
Louise Labeque (Maeva)
François Le Bris (Grégoire)
Jules Porier (Corentin)
Olivier Rabourdin (Patrice)
Anja Verderosa (Candice)
Sabrina Seyvecou (Océane Petit)
Igor Kovalsky (Guilhem)
Guillaume Ercker (Maël)
Éric Frey (Eric Gauthier)
Noémie Morel (Isaure)
Luana Proffit (Manon)
Julie Grelet (Elsa)
Jennyfer Gaiwe (Jennyfer)
Año: 2026
Duración: 81 min.
País: Francia
Director: Clément Devilliers, Armand Foëx
Guion: Clément Devilliers, François Le Bris
Fotografía: Loévenn Gautier
Música: Zac Mouillon
Género: Comedia dramática
Distribuidor:
Tráiler de 'Un grand raccourci'
Sinopsis
Cuando el restaurante familiar se enfrenta al cierre, dos primos de Bretaña sueltan ratas para poder hacerse pasar por exterminadores. Ese mismo verano, dos jóvenes manipulan el concurso de belleza local para promocionar sus joyas. Arrastrados por sus caóticos planes, estos cuatro jóvenes ingeniosos, todos en busca de un futuro, terminan cruzando sus caminos.
Grandes problemas del rodaje
En la presentación de la película, los dos directores, el productor Hector Belgodère-Soria y la actriz protagonista Louise Labéque, desvelaron el largo proceso de producción, iniciado en abril de 2024. Los codirectores eran muy buenos amigos que se conocieron en el instituto, en un curso equivalente al 3º de ESO español. De manera autodidacta rodaron siete cortos en tres años y se plantearon hacer su primer largometraje.
Su primera dificultad era conseguir financiación al ser autores desconocidos, rodar su primer filme y tener solo veinte años, por lo que en principio pensaron en hacerla sin pagar al equipo actoral y técnico, pero tras largas gestiones con productores y distribuidores, se dieron cuenta que debían hacerla con dinero privado, aunque después consiguieron algo de apoyo económico de la CNC, organismo estatal de apoyo al cine francés.
El siguiente problema tras terminarla era como conseguir darla a conocer ante los requerimientos inalcanzables de los distribuidores, por lo que diseñaron una estrategia creativa para llegar a su público potencial de su misma generación de jóvenes, utilizando técnicas de difusión a través de redes sociales con un perfil original.
Finalmente han conseguido un gran éxito de taquilla tras su estreno a mitad de agosto en los cines franceses, con esta comedia desenfadada de trama muy divertida, que la comunicación del boca a boca consiguió llenar las salas con personas de todas las edades.
Ingeniosa historia bien escrita
La historia arranca con dos primos que deciden poner en marcha un negocio de desratización para evitar el cierre del restaurante familiar. Su estrategia, tan disparatada como reveladora, consiste en liberar ratas para generar la necesidad de sus propios servicios. Paralelamente, dos jóvenes idean una forma de manipular un concurso de belleza local para promocionar sus joyas. Cuando estos planes empiezan a cruzarse, la película encuentra en el caos resultante una fuente de situaciones cómicas, pero también una manera de observar a unos personajes que buscan alternativas allí donde las opciones convencionales parecen agotadas.
El punto de partida permite a los directores trabajar con un humor que nace de la precariedad y del ingenio. Sus protagonistas no son delincuentes profesionales ni estrategas especialmente brillantes, sino jóvenes que intentan resolver sus problemas con los recursos que tienen a mano. Las decisiones equivocadas, las mentiras y los pequeños engaños forman parte de una cadena de improvisaciones que amenaza constantemente con volverse en su contra. Lo divertido no reside únicamente en las consecuencias de sus planes, sino en la seriedad con la que defienden unas ideas cuya fragilidad resulta evidente para quienes los rodean.
El reparto contribuye decisivamente a mantener ese equilibrio. François Le Bris y Jules Porier dan vida a los dos primos, mientras que Sara Montpetit (Vampira humanista busca suicida) y Louise Labèque interpretan a las jóvenes que desarrollan su propio plan. La relación entre los cuatro permite que la narración avance mediante alianzas, desencuentros y complicidades que no siempre responden a lo previsto. Sus interpretaciones favorecen una sensación de espontaneidad y ayudan a que los personajes conserven sus imperfecciones sin perder la capacidad de despertar simpatía.
Después de presentadas estas dos pequeñas historias, los guionistas con ingenio vinculan a sus cuatro personajes con ocurrentes giros del argumento tan creíbles como divertidos. Desde ese momento de encuentro, la acción va creando sus enredos llenos de gags que son seguidos con las frecuentes risas de los espectadores. Las interpretaciones del cuadro de actores y actrices protagonistas hacen brillante el guion, sabiendo continuar adecuadamente el hilo de la acción mediante su espontaneidad que logra impregnar la película de frescura y humor jocoso.
Humor y precariedad en el retrato de una juventud sin certezas
Un grand raccourci continúa ese estilo habitual del cine francés, tan bien recibido por el gran público, presentando todo tipo de temas a través de historias ligeras que hacen muy aceptable cualquier drama personal o existencial, en esta ocasión lo hacen con su propia vivencia generacional. Los directores y guionistas han querido presentar y denunciar la inestabilidad actual de la juventud en estos tiempos de inseguridad económica y social. Una manera de hacer reflexionar de manera amena sin quitarle realismo a la inquietud ante su propio futuro, por la pérdida creciente de bienestar y deterioro de calidad de vida.
La puesta en escena apuesta por la agilidad y por una planificación que acompaña el movimiento de los personajes. El cuidado de los espacios y de los colores contribuye a definir la personalidad visual de la película, mientras que las escenas en exteriores aprovechan las características del paisaje bretón. Esta combinación evita que el relato quede encerrado en sus propios artificios y permite que la historia conserve una relación directa con el entorno en el que transcurre.
El humor, por su parte, funciona mejor cuando surge de la conducta de los personajes que cuando depende exclusivamente de lo extravagante de las situaciones. Las ideas disparatadas tienen fuerza porque quienes las ponen en práctica creen realmente que pueden funcionar. Esa convicción convierte sus errores en algo más que simples gags y permite que la comedia conviva con una cierta melancolía. Reírse de sus intentos de prosperar no implica despreciarlos; al contrario, la película encuentra una forma de empatía en su obstinación.
Un grand raccourci demuestra que una historia pequeña puede contener una mirada social reconocible sin necesidad de adoptar un tono solemne. Sus protagonistas intentan construir su futuro mediante atajos porque no están seguros de disponer del tiempo, el dinero o las oportunidades necesarias para seguir un camino convencional. El título puede entenderse así como una expresión de su manera de afrontar la vida: buscan una solución rápida a problemas que, en realidad, requieren algo más difícil que una buena idea.
Conclusión de 'Un grand raccourci'
Un grand raccourci es una comedia dramática con buen ritmo sobre las problemáticas de inseguridad vivencial, incertidumbre ante el futuro, precariedad económica y laboral. Actuaciones acertadas sobre las relaciones de cuatro jóvenes que hacen todo tipo de intentos para salir delante de manera creativa ingeniando trampillas y mentiras para lograr avanzar, a través de una historia ingeniosa bien escrita en su guion.
Clément Devilliers y Armand Foëx firman una comedia dramática que combina despropósitos, precariedad y afecto para retratar a una generación que se resiste a aceptar que su destino esté decidido de antemano. Su mayor virtud consiste en mirar a esos jóvenes sin idealizarlos ni condenarlos, permitiendo que sus contradicciones formen parte de su identidad. Entre el humor y la incertidumbre, Un grand raccourci recuerda que encontrar un camino propio no siempre depende de saber adónde se quiere llegar, sino de atreverse a probar alternativas, incluso cuando las primeras decisiones conducen directamente al desastre.
Únete a nuestro CANAL PRIVADO DE TELEGRAM





