El sirviente es la obra maestra indiscutible de Joseph Losey, nacida del fructífero encuentro con el dramaturgo Harold Pinter. Un film claustrofóbico donde los roles principales se invierten lentamente utilizando la corrupción, la degradación y el sexo, con técnicas despiadadas e impredecibles. La película, protagonizada por Dirk Bogarde y James Fox, fue presentada a competición en el Festival de Venecia de 1962.



El sirviente

Crítica de ‘El sirviente’

Ficha Técnica

Título: El sirviente
Título original: The Servant

Reparto:
Dick Bogarde (Barrett)
Sarah Miles (Vera)
Wendy Craig (Susan)
James Fox (Tony)
Catherine Lacey (Lady Mounset)

Año: 1963
Duración: 115 min
País: Reino Unido
Dirección: Joseph Losey
Guion: Harold Pinter
Música: John Dankworth
Fotografía: Douglas Slocombe
Género: Drama
Distribución: Filmin

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘El sirviente’

Donde se puede comprar la película

El sirviente [Blu-ray]
  • Precio mínimo ofrecido por este vendedor en los 30 días anteriores a la oferta: 9.59€
  • Dirk Bogarde, Sarah Miles, Wendy Craig (Actors)
  • Joseph Losey (Director)

Sinopsis de ‘El sirviente’

Escrita por Harold Pinter y dirigida por Joseph Losey, El sirviente es una de las películas más inquietantes de la historia del cine.

Dirk Bogarde interpreta a Hugo Barret, un seductor y perspicaz mayordomo contratado por el refinado aristócrata Tony Mountset (James Fox) para que decore y mantenga el orden su recién adquirida casa. Pero la sobrecogedora eficencia de Barret hará que pronto se tergiversen los roles del señor y sirviente. (FILMIN).

Premios

  • Festival de Venecia: Nominada al León de Oro. 1963
  • Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor guion. 1964
  • Premios BAFTA: 3 premios incl. Mejor actor británico (Bogarde). 8 nominaciones. 1964

Donde se puede ver la película



El sirviente
Foto de Filmin

El olvidado

Joseph Losey fue un cineasta marginado, perseguido por el anticomunismo del senador McCarthy y exiliado hasta la muerte. Sus relaciones con simpatizantes de la izquierda como Dalton Trumbo, Ring Lardner o el compositor Hanns Eisler, lo llevaron ante el Comité en los años 50. Él nunca desmintió su condición de comunista.

Pese a estas dificultades, la producción del director norteamericano cuenta con algunas obras maestras del séptimo arte como “El mensajero” (1971), “El otro señor Klein” (1976) y El sirviente (1963).

The Servant
Foto de Filmin

La lucha de clases 

Tony Mountset, un joven rico que vive en una mansión de Londres, contrata a Hugo Barrett como su sirviente. La trayectoria de Hugo es impecable, un hombre astuto que se vuelve indispensable para el señor Mountset, aunque para su novia sea un tipo desagradable y antipático. 

El sirviente consigue, en cierto modo, seducir a su dueño y crear un vínculo magnético -casi enfermizo- hacia sí mismo. Una relación de dependencia del señor hacia el siervo; el dominante ahora es el dominado. Las similitudes con la aclamada “Parásitos” (2019) de Bong Joon-ho son evidentes, igual que con “La ceremonia” (1995) de Claude Chabrol, donde destaca una magnífica Isabelle Huppert. Un ensayo espléndido sobre las relaciones entre clases sociales diferentes.

The Servant
Foto de Filmin

La contención

Losey era conocido por su atención obsesiva con el aspecto escenográfico, los objetos y su disposición en el marco. De ahí que El sirviente sea un producto perfecto a todos los niveles. Estéticamente funciona porque las tomas están muy cuidadas, por el intrigante juego de luces y el hábil uso de los espejos. Una copa de brandy superpuesta a la imagen de Barrett o la esfera de cristal a través de la cual Tony observa la fiesta final son otros ejemplos brillantes de la perfección del filme. 

Además, la dinámica de la película es lenta, pero letal. Acelera progresivamente hasta culminar en un clímax ejemplar, que parece no solo lógico sino inevitable. 

El sirviente
Foto de Filmin

Conclusión

El sirviente se configura como una fría lección sobre el alma humana dentro de las relaciones interpersonales, bajo la apariencia de una venganza de clases y de una inversión catártica entre Tony y Barrett, el siervo y su amo. Losey creo un dispositivo narrativo perfecto con una historia que se transforma ante los ojos del espectador, quien no podrá evitar sufrir con el protagonista mientras se va hundiendo en la trampa narrativa preparada por el autor. 

¿Parásitos o héroes de su propia clase? Un filme perturbador.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí