El último vikingo, película dirigida por Anders Thomas Jensen, combina la comedia negra con un drama crudo, explorando la compleja relación entre dos hermanos, Anker y Manfred, interpretados por Nikolaj Lie Kaas y Mads Mikkelsen, respectivamente. La historia sigue a Anker, un ladrón que sale de prisión después de 15 años, en busca del botín que su hermano Manfred, que padece un trastorno mental, enterró. El último vikingo es una reflexión sobre la identidad, la familia y la redención que llegará a las salas de cine españolas el 6 de marzo de 2026. Puedes leer aquí otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película.
Crítica de 'El último vikingo'
Resumen
Ficha Técnica
Título: El último vikingo
Título original: Den Sidste Viking / The Last Viking
Reparto:
Mads Mikkelsen (Manfred)
Nikolaj Lie Kaas (Anker)
Søren Malling (Werner)
Sofie Gråbøl (Margrethe)
Nicolas Bro (Flemming)
Bodil Jørgensen (Freja)
Lars Brygmann (Lothar)
Kardo Razzazi (Hamdan)
Lars Ranthe (Padre)
Anette Støvelbæk (Halberg)
Rikke Louise Andersson (Madre)
Kjeld Nørgaard
Lila Nobel (Mujer policía)
Año: 2025
Duración: 116 min.
País: Dinamarca
Director: Anders Thomas Jensen
Guion: Anders Thomas Jensen
Fotografía: Sebastian Blenkov
Música: Jeppe Kaas
Género: Comedia negra
Distribuidor: Avalon Distribución Audiovisual
Tráiler de 'El último vikingo'
Sinopsis
Anker sale de prisión tras cumplir una condena de quince años por robo. El dinero del atraco fue enterrado por su hermano Manfred. Solo él sabe dónde está. Por desgracia, desde entonces Manfred ha desarrollado un trastorno mental que le ha hecho olvidarlo todo. Juntos, los hermanos emprenden un viaje inesperado para encontrar el dinero y descubrir quiénes son en realidad. (Avalon Distribución Audiovisual)
Dónde se puede ver la película en streaming
Encontrarse a si mismo
El último vikingo, película que avanza como una road movie irregular, donde cada etapa del viaje añade una capa más de extrañeza y melancolía. El guion combina el humor negro con momentos de auténtica ternura, aunque no siempre logra un equilibrio perfecto. Hay situaciones brillantes, cargadas de ironía y dolor soterrado, pero también pasajes que se alargan más de la cuenta o que repiten ideas ya expuestas.
El relato nunca pierde de vista su núcleo, dos hermanos que apenas se conocen intentando reconstruir algo parecido a una familia mientras persiguen un dinero que, simbólicamente, cada vez importa menos. Aun así, El último vikingo no termina de profundizar del todo en sus conflictos emocionales más potentes, quedándose la película a medio camino entre la fábula cruel y el drama existencial.
El absurdo como forma de resistencia
Anders Thomas Jensen vuelve a demostrar su querencia por un tono que oscila entre lo grotesco y lo conmovedor. Su dirección es sobria, sin alardes formales, dejando que las situaciones y los personajes respiren dentro de un universo ligeramente descolocado de la realidad. El humor surge casi siempre de la incomodidad, del contraste entre lo que debería ser trágico y lo que se presenta con una frialdad casi cómica.
Sin embargo, esta contención juega a veces en su contra, hay escenas que piden un mayor riesgo emocional o una puesta en escena más incisiva, pero Jensen opta por mantenerse en una zona segura, confiando demasiado en el tono ya conocido de su filmografía.

Dos almas rotas
El verdadero motor de El último vikingo está en la relación entre sus protagonistas. La interpretación de los hermanos es sólida y creíble, especialmente en la construcción de Manfred, un personaje frágil, desconcertante y profundamente humano interpretado por Mads Mikkelsen. Su enfermedad no se utiliza como simple recurso narrativo, sino como una forma de cuestionar la memoria, la identidad y la responsabilidad.
Anker, interpretado por Nikolaj Lie Kaas, es un hombre endurecido por la cárcel, incapaz de conectar emocionalmente, pero poco a poco erosionado por la convivencia con su hermano. La química entre ambos funciona, incluso cuando el guion no les da siempre escenas a la altura de su potencial.
Sencillez funcional
La fotografía es naturalista, sin embellecer en exceso los paisajes ni dramatizar artificialmente las emociones. El montaje es pausado, acorde con el tono reflexivo del relato, aunque en algunos tramos le falta mayor dinamismo. La música aparece de forma medida, subrayando los momentos clave sin manipular en exceso al espectador. Todo funciona correctamente, aunque sin elementos especialmente destacables que eleven el conjunto.
Conclusión de 'El último vikingo'
El último vikingo se sitúa como una película interesante pero imperfecta dentro del cine de Anders Thomas Jensen. Tiene una premisa atractiva, personajes con alma y momentos de humor negro muy bien afinados, pero le falta mayor profundidad emocional y un desarrollo más arriesgado para alcanzar cotas más altas.
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