Emboscada final (2019), o como a mí me gusta llamarla Si es verdad, maldita gallina, es una excelente película policíaca de nacionalidad estadounidense dirigida por John Lee Hancock y basada en un guion de John Fusco.

Interpretada en sus roles principales por Kevin Costner y Woody Harrelson, ambos también productores ejecutivos de la cinta, se estrenó limitadamente en cines USA el 15 de Marzo de 2019 para preparar su desembarco mundial en la plataforma Netflix el 29 de Marzo de este mismo año, 14 días después.

La cinta abarca como en parte bien indica su título, justo la parte final de la trayectoria de los criminales Bonnie y Clyde. Aunque lo estimo de perogrullo, me veo en la obligación de indicar que los eternos amantes Bonnie y Clyde existieron realmente en la década USA post-depresión de los años 30 y que más tarde intentaremos explicar muy levemente las raíces del mito de ambos, si es que se puede explicar.

Afirmar que lo acaecido en esta excepcional cinta es la verdadera y única realidad de lo que ocurrió realmente sería bastante prepotente por parte de todos. Pueden leer mil artículos de la época e incluso actuales y salvo los nombres pueden encontrar mil y una versiones que desdicen o afirman lo acontecido en este film, por lo cual serán ustedes quienes deberán juzgar y tomar partido.

Un elenco de secundarios de poquísimos pero intensos minutos, a cada cual mejor. Un presupuesto de casi 50 millones de dólares que se nota en todas y cada una de las escenas y un nuevo amanecer en Netflix que tras las últimas cintas como esta, estrenadas mundialmente en la plataforma (para mí la mejor sin duda alguna) eleva el listón de sus estrenos que por cierto ya era hora de abandonar bodrios, malas copias y estupideces.    Solo un último inciso, pueden ver la cinta desde la óptica de un drama real policíaco, que lo es, pero no se olviden de observar el otro lado del espejo del film, que no es más que el ocaso de la bendita y maldita vejez reflejado en los dos veteranos protagonistas.



Crítica de Emboscada final

Emboscada final

Ficha técnica

Título: Emboscada final
Título original: The Highwaymen

Reparto:
Kevin Costner (Frank Hamer)
Woody Harrelson (Maney Gault)
Kathy Bates (Ma Ferguson)
John Carroll Lynch (Lee Simmons)

Año: 2019
Duración:
 120 minutos
País: Estados Unidos
Director: John Lee Hancock
Guion: John Lee Hancock, John Fusco
Fotografía: John Schwartzman
Música: Thomas Newman
Género: Crimen, policíaco
Distribuidora: Netflix 

Filmaffinity

IMBD

Tráiler

Sinopsis

Mediados de los años 30 en USA, post-depresión del 29, hambre, paro y desesperación en una sociedad que necesita de héroes. Frank (Kevin Costner) veterano ranger retirado que trabaja para la empresa privada y que como veremos en los inicios del film le va de maravilla y Manny (Woody Harrelson) antiguo compañero de fatigas de Frank, que vive con su hija y su nieta, mas tieso que una mojama, con la próstata como un melón y que por beber, se bebe hasta la lejía con detergente.

Bonnie y Clyde, los mitos, con más de 13 asesinatos en su haber, muchos de ellos de agentes de la ley, y sin forma humana de atraparlos. «Ma» (Kathy Bates), la que manda, que como último recurso de desesperación acude a dos veteranos rangers con un pasado más oscuro que el cochero de Drácula.

Ambos veteranos, con amplio poder para acabar con éxito la misión, se encontrarán con la dura y cruda realidad; poblaciones enteras que admiran a Bonnie y Clyde como si de los futuros Beatles se trataran, incompetencia de la policía local y un silencio cobarde y colaborador en la población que de verdad considera a los casi asesinos en serie unas especies de Romeo y Julieta versión Robin Hood que roban a los bancos (extorsionadores generales de la hambrienta población) pero que también roban en las gasolineras, las pequeñas tiendas y comercios y que no vuelve a crecer la hierba allá por donde van pisando.



¿Bonnie and Clyde?

Después de una sinopsis un poco más larga de lo que acostumbro creo que a grandes rasgos este apartado ha sido vampirizado por el anterior pero podemos extendernos un poco en ciertos matices que van intrínsecos a la cinta comentada.

Emboscada final, desde mi modesta opinión, juega con dos cartas y además marcadas, una es la desmitificación del mito y otra es la mirada marchita de la vejez desde dos veteranos fondones cuyas vidas no han sido precisamente un camino de rosas. Frank, duro como una roca, una especie de Harry el Sucio y con pocos remordimientos por su complicado pasado como agente de la ley y Manny, su contrapunto, amigo del alma pero con un pasado tan turbio que le hace vivir su mísera vida cuesta arriba.

 

No hablamos de buenos ni de malos, quizás las 16 balas que Frank llevó en su cuerpo, muchas de ellas destinadas a su amigo Manny han hecho de él ese hombre férreo y casi impertérrito que no se inmuta ante casi nada, y Manny, el bueno de Manny, quizás con mejor futuro como actor que como ranger, no pregunta o pregunta lo necesario a su amigo Frank (Pancho como él lo llama) porque realmente lo seguiría al mismo infierno. Quizás la cinta tenga un pequeño defecto que pueda confundir al espectador y es hablar de Bonnie y Clyde en muchas ocasiones por sus apellidos, lo que hace que el hilo se pueda perder por pequeños espacios de tiempo, hay que estar atentos queridos.                                                                                     

Como ya les comenté en la sinopsis entiendo que la primordial misión del guionista y el director es desmitificar el mito de los dos asesinos, pero ¿ qué hay de realidad en ello ?, yo sinceramente tras leer varios libros sobre el tema no puedo por más que rendirme. En la citada película es ella, Bonnie quien aparte de asesina compulsiva parece llevar las riendas de las situaciones, se encontrarán libros en los que lean que el verdadero asesino es Clyde y que Bonnie nunca llegó a disparar una sola bala.                                           

A la pregunta de porqué el pueblo los idolatraba, las adolescentes vestían como Bonnie, o el entierro de Bonnie fue un clamor popular que concentró a más de 20 mil personas, yo lo relacionaría con la precaria situación económica del país pero hasta ahí llego, ni quiero ni debo comentar más sobre el tema, entre otras cosas porque me resulta demasiado desagradable.

Escenas

Algunos de los habituales quizás pensaréis el porqué de este enunciado no usual en mis críticas pero en esta cinta en concreto tengo que pararme, pensar y avisar porque la considero una película de escenas que aunque funciona perfectamente como conjunto le pasa igual que a la magistral Arde Mississippi (1988) que hay escenas tan memorables que aun haciendo grande el conjunto merece la pena reseñarlas.

Emboscada final

Y ahí va eso, mi mala memoria no determina el orden; Cada escena en la que aparece Kathy Bates, boluda, para no enfadar a Google, el reencuentro entre los dos veteranos, la escena de Frank en la armería, cada poblado de la miseria, la escena entre Frank y el padre de Clyde (magistral William Sadler) y su lectura entre líneas, los asesinatos, y la narración por parte de Manny ante la impasibilidad exterior de Frank de una famosa noche de los cuchillos largos por llamarla de alguna manera que de una u otra manera acabaría con la carrera de los dos veteranos.

La escena final es una obra de arte; corta, clara y concisa, cientos de disparos a quemarropa sobre Bonnie y Clyde en la famosa Emboscada final que los convierten en quesos de gruyere, también motivo de polémica en los medios por la avalancha de disparos cuando con dos tiros a menos de un metro podían haber acabado con ambos. 

Esto no es spoiler porque es historia y aquí no caben interpretaciones, les aconsejaría que disfrutasen de la cinta hasta el final porque podrán degustar o repudiar tanto las fotos reales de cómo quedó el coche como el entierro de Bonnie, como si de Diana de Gales se tratase.                                                                                                                  

Una última observación para los menos iniciados Bonnie y Clyde no eran solo dos ladrones asesinos sin piedad alguna, eran los cabecillas de una banda compuesta por elementos de la misma índole (¿ quizás se podría salvar uno ?).

Los cazadores

Frank (Kevin Costner), del californiano me niego a hablar porque para mí es como los cerdos y perdón por la comparación, aunque no puedo comerlos, me gustan de él hasta los andares.

Soy fan acérrimo de todas y cada una de sus películas, como actor o como director, me da igual que sean grandes producciones, cine independiente o productos alimenticios para el amigo Besson, decidí subirlo a ese pedestal con Los intocables de Elliot Ness (1987) que habré visto 50 veces y de ahí no lo bajo. De todas formas en esta cinta Kevin hace de Kevin, con eso está dicho todo, el resto opinen ustedes.

Emboscada final

De Manny (Woody Harrelson), actor tejano que nunca tuve especial predilección por él, por feo y por hacer películas para mí raritas, y que además se pasa la mitad de la cinta meando, espero que no me lo censuren, pues me la tuve que tragar hace un par de años con su genial interpretación en la valga la redundancia genial Tres anuncios en las afueras (2017), nominación al Óscar incluida y quizás escatimada, pero en fin es solo una opinión.  Complemento perfecto de Kevin y punto, ¿ quizás la conciencia de Frank? Puede ser, opinen ustedes, para mí está fantástico.

En cuanto al elenco de secundarios no me voy a repetir, Bates pertenece a otro universo, y el resto de sobresaliente para arriba aunque estén cinco minutos en pantalla. Un diez al director de casting sin objeción alguna.

De los actores que hacen de Bonnie y Clyde no se puede opinar porque el director y con buen criterio para no influir en la historia solo hace que aparezcan en pantalla minutos contados y sin vérseles el rostro, salvo en la mítica escena final donde se les puede ver durante un par de segundos.

El guía

El director (John Lee Hancock), tejano como Woody, con un éxito incontestable en su haber Un sueño posible (2009), Óscar para la Bullock y casi 300 millones de dólares en taquilla, ante eso y aunque la cinta fuera un sueño imposible en vez de posible, amén queridos.

Pero vamos a lo que nos toca, el retrato de los personajes y la puesta en escena son excelentes, digo yo que algo tendrá que ver en la innata química entre Kevin y Woody.    No era fácil darle la vuelta a estos casi dos héroes americanos (Bonnie y Clyde) para convertirlos en dos monstruos asesinos, más ella que él y salir indemne, y vive Dios que sale, sí señor.

Emboscada final

Todo el tema de la localización de los asesinos con menos pistas que el Aeropuerto de Córdoba y la investigación de una trama que parece tan básica como complicada está llevado a cabo con una magnífica convicción y dramatismo.

Muy buena dirección que se reivindicará ella sola y un montaje fascinante de Robert Frazen que yo estimo harán las delicias del espectador.

Conclusión

Poco me queda que decir de esta para mí magnífica cinta, la mejor de Netflix sin duda y que me perdonen los romanos, esperemos que sea el despegue de la plataforma en cuanto a películas como tal y no se quede solo en series, ya se abrió una luz con la correcta Triple Frontera (2019) cuya excelente crítica pueden encontrar también en Cinemagavia llevada a cabo por un acertadísimo redactor.

Les aconsejo fervorosamente este drama policíaco presuntamente basado en hechos reales, no se van a aburrir se lo aseguro, son 2 horas de puro cine y además y como repito siempre que cubro estrenos Netflix, para el mundo Netflixniano no supone desembolso alguno, solo tiempo y pasión, y sofá como es mi caso.

«Enhorabuena y Bienvenidos al Espectáculo«

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