Fractura (2019), o como a mí me gusta llamarla Fractured Double – ¿Realidad alternativa?, es un excelente y tramposo thriller de intriga y desapariciones, dirigido por Brad Anderson.

Con un magnífico trabajo de Sam Worthington y acompañado, de un más que respetable reparto coral, Fractura se irá convirtiendo paso a paso, en una especie de montaña rusa sin retorno, al que seguramente muchos preferirían no haberse montado.

Cien minutos de adrenalina constante, sufrimiento e incertidumbre, que dirigidos por el maestro Anderson, hacen que parezcan un abrir y cerrar de ojos.

Primera advertencia y clave para poder seguir el desarrollo de Fractura; Estén extremadamente atentos, a todos y cada uno de los segundos de los minutos iniciales de la misma. Advertidos quedan.

Fractura es una co-producción por encargo para Netflix, que desembarcó el 22 de Septiembre de 2019 en el Fantastic Fest (Austin), para ser distribuida por la plataforma de streaming, a nivel mundial, el 11 de Octubre de 2019.



Fractura

Crítica de Fractura

Ficha Técnica

Título: Fractura
Título original: Fractured

Reparto:
Sam Worthington (Ray Monroe)
Lily Rabe (Joanne Monroe)
Stephen Tobolowsky (Dr. Berthram)
Adjoa Andoh (Dr. Jacobs)
Stephanie Sy (Enfermera Anne)
Lucy Capri (Peri Monroe)
Lauren Cochrane (Oficial Childes)
Crystal Magian (Enfermera)
Derek James Trapp
Dennis Scullard (Padre joven)
Natalie Malaika (Recepcionista)
Will Woytowich (Policía estatal)
Erik Athavale (Dr. Bruce Volk)
Megan Best (Peri Monroe fuera de pantalla)
Chris Sigurdson (Dr. Lucado)

Año: 2019
Duración: 100 min.
País: Estados Unidos
Director: Brad Anderson
Guion: Alan B. McElroy
Fotografía: Björn Charpentier
Música: Anton Sanko
Género: Intriga
Distribuidor: Netflix España

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de Fractura

Sinopsis

Al volver de casa de sus suegros, Ray (Sam Worthington), su esposa y su hija, hacen una parada en un Área de servicios. La niña se cae, se golpea y se lastima uno de sus brazos.

Los tres se dirigen al hospital más cercano, donde pasan un verdadero calvario para que atiendan a la niña. Tras ser vista por un médico, determina hacerle un TAC para descartar lesiones en la cabeza tras la caída. Solo puede entrar con ella una persona, en este caso, su madre.

Ray (el padre), agotado, se queda dormido en la sala de espera. Cuando despierta, comienza la peor de las pesadillas, ya que nadie en el hospital, recuerda haber visto a su familia, ni existen datos ninguno de que su hija haya ingresado en él.



Área de servicios

La llegada al Área de servicios viene precedida por una fuerte discusión entre el matrimonio; él piensa que sus suegros no lo quieren para su hija y ella opina que su matrimonio está roto desde hace bastante tiempo. La niña no los está escuchando.

Ray conduce a la velocidad de un tractor y es pitado constantemente, por quienes le adelantan.

Mientras madre e hija van al lavabo de señoras, Ray se dirige a la tienda del Área de servicios a por un café, un refresco, pilas para la niña y asuntos varios.

Al volver ambas al coche, la niña ha perdido su polvera; la madre se dirige al lavabo a ver si se encuentra allí y el padre, que se queda a cargo de la pequeña, busca en la parte de atrás del coche.

La niña se aleja un poco del coche, mientras el padre busca en la parte de atrás y al ver venir un perro hacia ella, comienza a retroceder con dirección a un boquete en unas obras a medio construir. Chilla, el padre ahuyenta al perro, pero ambos caen por el agujero.

Llega la madre y al ver a su hija en el cemento, insta al padre, que ha quedado bloqueado y en estado de shock, a que actúe. En su bloqueo la aparta, pero ambos se dan cuenta de que la niña está bien y que solo se queja de dolor en uno de sus brazos.

Ray deja toda su prudencia al volante a un lado y se dirige cual piloto de Ferrari, hacia el hospital más cercano.

Fractura
Copyright Netflix

El hospital de las sorpresas

La entrada al hospital es dantesca para Ray; abarrotamiento de personas sacadas de un programa de Jesús Quintero, la esposa metiéndole más presión que los testículos de un torero, los administrativos del centro con menos empatía que el palo de una escoba y para colmo, solo sabe ver cajas que portan órganos humanos.

Al fin llegan una enfermera, un médico y un enfermero que le dan un giro de 180º a la situación y tratan a la pequeña como si de la hija de Doña Letizia se tratase.

El padre acompaña hasta donde puede a su mujer e hija, se despide de ambas, pero se percata de que el ascensor no va a la planta tercera de radiología, sino al sótano del hospital.

El despertar

Ray despierta y el infierno con él; nadie ha visto a su mujer ni a su hija, el personal de ahora pertenece al cambio de guardias, no hay registro alguno de la niña y para colmo la única enfermera que lo identifica, lo hace como un señor que vino con un traumatismo en la cabeza, pero sin ninguna compañía.

Ray pierde los nervios, el agente de seguridad también y es reducido, drogado e internado en una sala de seguridad, de la cual sale rompiendo el cristal y gracias a varios chutes de adrenalina.

En su huida, se topará con un coche de policía ajeno al hospital, al que le cuenta como puede su historia y los dos agentes se disponen a averiguar qué esta pasando en aquel lugar.

Fractura
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Reunión de pastores

Todos los elementos participantes en el juego, ponen las cartas sobre la mesa e incluso se incorpora el médico original que atendió a la niña, para desmentir la versión de Ray, que sigue viendo cajas con órganos humanos y jóvenes cadáveres, entrar y salir del hospital.

Los agentes de policía están desorientados, pero aparece la psiquiatra del hospital para intentar convencer a Ray de que no está en lo cierto, que está trastornado y de que lo mejor sería volver al sitio del accidente original de la niña (según su padre).

Aunque en un principio se opone y ante el visto bueno de la policía, deciden volver al Área de servicios.

Ovejas Muertas

Los dos agentes más nuevas incorporaciones se dirigen al Área de servicio junto a Ray y la psiquiatra del hospital.

Bajan al famoso agujero y encuentran la polvera rota de la niña pero cuando la agente de policía pasa su mano sobre la nieve encuentra un charco de sangre, que no creen que sea del golpe que tiene Ray en la cabeza.

Detienen al padre como presunto asesino pero aparece el famoso perro que asustó a la niña y en un descuido Ray quita la pistola a un agente de policía y encierra a todo el grupo en un viejo almacén.

Fractura
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Ray y la última cruzada

En su desesperación, Ray se dirige al hospital a por su mujer y su hija, dispuesto a todo y con el objeto de bajar al famoso sótano del dichoso hospital, de dónde salen y entran sin cesar cajas con órganos humanos.

Con una bata de médico se dirige al ascensor y se da cuenta de que para bajar al sótano se necesita una llave especial, momento en el que se encuentra con el vigilante de seguridad, que sí la posee y comienza una nueva lucha hacia otro nuevo infierno.

Y hasta aquí puedo leer, queridos navegantes……………………

Sam Worthington

Ray (el padre), este actor australiano, que tocó la gloria con Avatar (2009) y Furia de Titanes y su secuela (2010-2012), entre otras, por favor, olviden La cabañita (2017), perdón por el ita, nunca fue santo de mi devoción.

Es más, siempre lo vi como el típico chico mono y fuerte, de moda por aquella época los actores australianos y que habiendo sido bendecido por el Dios Cameronpodría hacer lo que le diera la gana, como así pasó con el remake de la excelente cinta del año 1981.

Y mira que me gustó su cuasi debut, en esa pequeña joyita que es Rogue, el territorio de la bestia (2007), pero quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero, y ha sido el caso.

Bueno, pues si ha tenido que ser en esta cinta de bajo presupuesto y al amparo de Netflix, nunca es tarde ni temprano, siempre es el momento adecuado.

Excelente Sam en Fractura, hecha expresamente para su lucimiento personal y válgame Dios que lo consigue, en este laberinto de emociones y sentimientos; temor, duda, amor, odio, locura, realidad y sobre todo normalidad (ni Pitufito ni Perseo, que ya cansaban…..), dentro de lo que es la cinta, por supuesto.

Sinceramente, creo que esto es una aguja en un pajar y ahora vendrán más Avatares y más Perseos, pero nadie nos quitará París y siempre habrá alguien que te diga, tócala otra vez, Sam.

Por cierto, muy bien Lily Rabe, en el papel de madre y esposa; lo breve, si bueno, dos veces bueno. Actriz a seguir, aunque lleve veinte años en este bendito invento.

Fractured
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El director del hospital

Brad Anderson, estadounidense, solo le echo en cara una cosa y es que en veinte años haya hecho tan poco cine.

Y me explico, casi debutó con un thriller psicológico excepcional Session 9 (2001), con el cual ganó el premio a mejor director en Sitges (2001), le siguió una interesante propuesta que encumbró al amigo Batman El maquinista (2004) y un más que aceptable drama de intriga con el tren de protagonista Transsiberian (2008).

Hablar de la participación patria en las dos últimas cintas comentadas, como que no toca.

Lo último que vi de él, La última llamada (2013), y fue en televisión; correctísima cinta sobre los secuestros y los asesinos en serie, sacando a Halle Berry del ostracismo al que estaba casi sometida.

Excelente en Fractura, por momentos recordándome al magnífico director de Session 9, por muchos momentos y es que de un correcto guion, que podría haber sido típico-tópico, ha sacado de la chistera un toque de distinción y elegancia, que no era nada fácil.

Es verdad que todo acompaña; el reparto coral está muy bien seleccionado, el guion ya dije que era correcto e incluso la fotografía muy acertada, pero hay escenas donde se nota su mano, una mano que parecía perdida; el accidente en el Área de servicio, la pelea en el ascensor desde todos los planos posibles, la posible colisión frontal, los chutes de adrenalina de Ray, cada vez que aparece el perro e incluso la escena final del retrovisor, que no tiene desperdicio alguno. Yo al menos, te seguiré siguiendo, valga la redundancia.

Fractured
Copyright Netflix

Conclusión de Fractura

Dejarme llevar por la crítica después del Fantastic Fest es para apagar e irme, así que como hago siempre que los que viven de esto, machacan a una película, quizás sin ni verla, me pongo a la defensiva y ataco.

Fractura no va descubrir nada nuevo ni creo que lo intente, es una buena historia con un pulso absorbente e irrefutable, un punto de partida inteligente con un estilo narrativo que no por visto, deja de ser bueno.

¿Que podría ser un capítulo perdido de cualquier thriller serial de televisión?

El espectador no es tonto y sabrá poco a poco (si presta atención) por dónde quiere llevarle la película, pero ¿Y qué? Si por el camino se lo ha pasado estupendamente y habrá cambiado quince veces de opinión.

Ni es un thriller de usar y tirar, ni una más del montón, aunque ustedes saben mejor que yo, el poco respeto a las cintas Netflix, salvo que vengan firmadas por directores de gran renombre o hayan costado casi la ruina de la plataforma, eso es otra historia y hay que vivir con ello o sucumbir.

Para los Netflixnianos y acoplados; es de obligada visión, no tiene excusa el no verla, creo que apta para cualquier paladar, incluso los más delicados. Cuando terminen la película y si me hacen caso y no leen antes mi spoiler, pueden tener objeto de debate durante un tiempo prudencial.

Presten atención al comienzo de Fractura (lo vuelvo a advertir) y déjense llevar por ella, hagan apuestas si lo desean, pero no demasiado dinero, que se pueden llevar una grata o desagradable sorpresa.

Spoiler

Spoiler

Para Ray no es su primer matrimonio, es su segundo. El primero terminó hace 8 años con su esposa embarazada muerta en accidente de tráfico, se supone, por ir él borracho, ya que había sido y ¿es? alcohólico. De ahí su conducción tan lenta. No pasa absolutamente nada en el hospital ni hay tráfico de órganos ni médicos corruptos ni conspiración alguna ni sótano de la muerte (es una sala de operaciones, simplemente).

Al hospital nunca llegaron la madre y la hija, llego él solo con un traumatismo en la cabeza que fue atendido por los médicos. Ray viene de casa de unos suegros que no lo quieren para su hija por borracho y que incluso le ofrecen vino para cenar, y de una esposa que le dice que su matrimonio lleva años roto.

El maldito destino se vuelve a cruzar por segunda vez en su camino, y no puede evitar que su hija caiga al foso y se mate (él solo se da un golpe en la cabeza). Cuando llega su mujer y ve a la niña muerta y a su marido en shock, impasivo, inmutable, le recrimina varias veces haz algo Ray, haz algo Ray y ante esta demanda la empuja fuertemente, con la mala fortuna que cae y se hinca una viga en la cabeza, de ahí el continuo dolor de cabeza de ella en el hospital (en la mente de Ray, claro).

A partir de los cinco minutos de película, todo se desarrolla en la realidad alternativa de la mente de Ray, que él, incapaz de asumir su nuevo desastre personal, crea como autodefensa propia. Ante cualquier duda o pregunta, por favor, pueden hacer sus comentarios a través de Cinemagavia.

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