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Samantha Stark se adentra en los entresijos de la tutela legal de Britney Spears con el documental Framing Britney Spears. De esta manera, analiza la vida del icono del pop, para explicar el movimiento #FreeBritney y las razones por las que su batalla legal con su padre se han convertido en una de las más mediáticas de 2020 y 2021. Cabe recordar que la Princesa del Pop se encuentra actualmente en la lucha por cambiar su custodia legal, para que sea gestionada por una persona que no sea su progenitor. El documental ha obtenido una recepción positiva y ha sido un fenómeno entre el ejército de seguidores de la cantante. En España llegó de la mano del Canal Odisea, el pasado 22 de febrero de 2021.



Framing Britney Spears

Crítica de 'Framing Britney Spears'

Ficha Técnica

Título: Framing Britney Spears
Título original: Framing Britney Spears

Año: 2021
Duración: 73 min
País: Estados Unidos
Dirección: Samantha Stark
Guion: Liz Day
Música: John E. Low
Fotografía: Emily Topper
Género: Documental
Distribución: Canal Odisea

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de 'Framing Britney Spears'

Sinopsis de 'Framing Britney Spears'

Framing Britney Spears nos presenta el ascenso de Britney Spears. Fue un fenómeno global. Su caída fue un cruel deporte nacional. Personas cercanas a Britney Spears y abogados vinculados a su tutela ahora reevalúan su carrera mientras lucha contra su padre en la corte sobre quién debería controlar su vida. (THE NEW YORK TIMES).

Dónde se puede ver el documental



Framing Britney Spears
Foto de The New York Times

La soledad de la estrella

Hablar de Framing Britney Spears es explorar los inicios del movimiento #FreeBritney y las razones por las que ha obtenido tanta atención pública. El documental dirigido por Samantha Stark explora los motivos por los que la Princesa del Pop perdió su tutela y fue a caer en manos de su progenitor. Durante el largometraje, se vuelven a los inicios de la intérprete de “… Baby One More Time” para intentar dar una mirada sincera sobre la artista. Sin embargo, falta mayor precisión en los datos que se arrojan, dado que se percibe perfectamente el punto de vista desde el que está hecho. Aun así, se conserva la reivindicación de la cantante y cómo la sociedad la convirtió en un juguete roto de la industria, siendo objeto de todo tipo de burlas y ser una de las personas más perseguidas a nivel mundial.

Uno de los momentos que catapulta la emoción es cuando se narra su ruptura con Justin Timberlake, y el tratamiento de la joven, siendo apuntada públicamente como consecuencia de una sociedad machista. La razón es que se rescatan partes donde se ve la fragilidad de Spears. Sin embargo, se echa en falta que se hubiera hecho un análisis más certero y profundo de la explotación y sexualización de una adolescente. Aunque se menciona, se pasa de largo, justificándolo en el empoderamiento femenino. Pese a ello, hay varias pinceladas que dan las principales claves del escrutinio mediático al que todavía es sometida. Sin duda, deja una reflexión de la exposición y de la necesidad de marcar los límites. Asimismo, expone la responsabilidad social de la presión psicológica que sufrió la cantante en 2007. Así, abre la puerta a la necesidad de escuchar a la propia Britney Spears contar su historia.

#FreeBritney
Foto de The New York Times

Los carroñeros acechan

Lógicamente, al ser un documental relacionado con el movimiento #FreeBritney, se abordan varios aspectos de la vida familiar de la cantante y se hace un retrato oscuro sobre la figura de su padre Jamie Spears. Es ahí donde Framing Britney Spears peca de sesgar la información, ya que todos los participantes del documental confiesan la mala imagen que tienen del progenitor, pero que, en ningún momento, hicieron nada por evitarlo antes del proceso legal. Por lo que, deja una sensación de falta de imparcialidad, lo que resta lucidez a la buena exposición de los hechos del documental. Se echan en falta más declaraciones del entorno de la cantante, ya que su asistente personal es la que acaba encumbrado el documental por su cercanía. La razón no es otra que al basarse más en interpretaciones, por lo menos, se apostase desde lo emocional.

Se agradece la participación de profesionales de la comunicación, de multitud de fans y algún experto legal, además de un cargo relacionado con su anterior discográfica, pero todos ellos terminan dando una opinión. Por lo cual, se aprecia la forma en la que humanizan la imagen de Spears, pero no va más allá de un homenaje luminoso a propósito. Se comprende que los protagonistas directos no hayan intervenido, pero también hubiera sido interesante dar voz a distintas personalidades que tuvieran que aportar datos sobre la cantante. De esta manera, el movimiento de #FreeBritney obtendrían las voces que, gracias al documental, han empezado a salir, obteniendo el impacto que se ha buscado. Inclusive, las dueñas del podcast Britney's Gram explotan más sus propias vivencias, algo que da más personalidad al relato. Falta vivir más esa primera persona en el resto de ponentes.

#FreeBritney
Foto de The New York Times

Dejad a Britney sola

El motivo por el que Framing Britney Spears se convierte en un documental muy interesante de ver es porque es el primero que habla abiertamente sobre el conflicto de su tutela. Pero, además, su estructura permite también poner a la sociedad frente al espejo de las consecuencias públicas de lo que tuvo que vivir la artista. El material audiovisual recogido es conocido por todos, pero verlo ordenado de forma cronológica, permite que se comprenda perfectamente el infierno que tuvo que experimentar la artista. Sigue una línea estética y narrativa atractiva, que engancha en la mayor parte de su metraje. Es cierto que en la recta final, el enganche y el ritmo se vuelven menos dinámicos, por lo que no acaba de culminar de una forma brillante, pero cumple con su función, que es mantener atento al público sobre el estado actual de la intérprete.

El material de archivo esta muy bien escogido, en especial, las imágenes de su juventud, antes de ser una artista de gran éxito. Luego, su declive es tratado con respeto y se escogen imágenes que contextualizan lo que se dice, pero que no buscan remover el morbo, o revivir episodios muy dolorosos. No obstante, se echa en falta algo más de su carrera artística, a la cual se hace mención, pero realmente no toma su lugar de una forma notoria. Se comprende que se ponga el foco sobre el caso, pero estéticamente hubiera sido un puntazo. Por último, la estrategia de dar voz a los fans de Spears, que apoyan el movimiento #FreeBritney, se trata superficialmente. Se puede intuir la profundidad de muchos de ellos, mencionando que gracias a Spears, y su música, les ayudó a salir de sus propios infiernos.

Framing Britney Spears
Foto de The New York Times

Conclusión

Framing Britney Spears explora las razones por las que nació el movimiento #FreeBritney y la necesidad de reivindicar su imagen. Gracias a la exposición de los hechos, se pone sobre la mesa el dolor y la destrucción de una mujer, que sigue pagando unas consecuencias que no debería. Aun así, podría haberse profundizado todavía más y dar un relato todavía más emocionante y visceral. Pese a ello, cumple con su función de denuncia. Después, los participantes del documental fundamentan sus opiniones, pero se echa en falta un factor más cercano y familiar. Lo mismo sucede con la propuesta técnica, que es atractiva en su documentación gráfica, pero podría pulirse más el ritmo y el montaje. Una carta de amor a la Princesa del Pop, donde se manifiesta la necesidad de escuchar su verdad.

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