Javier Marco, director, editor y productor. Formando equipo con su habitual guionista y pareja sentimental, Belén Sánchez Arévalo, dirige el cortometraje A la cara, que nos invita a reflexionar sobre el poder del anonimato en las redes y el peligro de escribir sin pensar en quien está al otro lado de la pantalla.

Entrevista a Javier Marco

Javier Marco
Foto de Javier Marco (Madrid en corto)

Elia Ríos/Cinemagavia: Javier, has cosechado numerosos premios en Festivales internacionales e incluso has llegado a la preselección para los Premios Oscar. Con A la cara logras la merecida nominación al Mejor Cortometraje de ficción en los Premios Goya. Imagino que son metas alcanzadas pero, ¿qué otras metas te propones? ¿Hasta dónde quiere llegar Javier Marco?

Javier Marco: Me gustaría poder dedicarme a esto por completo. A veces es complicado, no todo el mundo puede vivir de ello. Los premios están muy bien, te dan visibilidad, continuidad de trabajo porque te llaman los productores. Yo era ingeniero mientras rodaba cortometrajes, después del máster de cine empecé a trabajar como editor de vídeo, que también me gusta y tiene más salida. Tuve suerte porque en paralelo me seguía dedicando a mis cortos. Pero me gustaría poder ir dejando a un lado lo de montador para centrarme en dirigir. 

Belén Sánchez Arévalo
Foto de Javier Marco y Belén Sánchez Arévalo (J.M.)

El tándem con Belén Sánchez Arévalo

Elia Ríos/Cinemagavia: Belén Sánchez Arévalo es el otro rostro del sólido equipo que formáis con varios trabajos juntos a la espalda. Contar con una guionista como ella es todo un lujo y vuestra conexión se refleja claramente. ¿Es esa relación más allá de lo profesional el secreto para semejante simbiosis?

Javier Marco: Sí. Al final es cierto que en nuestra vida diaria hablamos mucho de cine. Yo conozco como ella escribe, ella conoce como dirijo y nos compenetramos muy bien, nos da un plus. Antes de conocerla escribía yo los guiones y luego escribíamos juntos, pero ya los últimos cortometrajes los escribe ella sola. Hemos crecido juntos en ese sentido, primero con comedia y luego nos hemos dirigido un poco hacia el drama. Tener un guionista con quien compartes la misma visión del cine, que te gusten las mismas películas y demás, nos permite ir cogiendo nuestro camino, nuestro propio estilo con el que queremos continuar el resto de nuestra carrera.

A la Cara
Foto de Javier Marco

El proceso creativo de ‘A la cara’

Elia Ríos/Cinemagavia: ¿Cómo ha sido, en el caso de A la cara, el proceso creativo?

Javier Marco: Ha sido mano a mano. Ella escribió el guion, pero yo siempre estoy detrás añadiendo cosas. En la dirección y el montaje Belén hace lo mismo. Siempre lo analizamos entre los dos, eso está muy bien porque de otra manera solo son dos ojos. Nosotros somos cuatro ojos y las cosas están más consensuadas. Así tuvimos esa seguridad de que, si a los dos nos gusta, es porque vamos por buen camino.

La idea surgió cuando veíamos que en Twitter había mucha crispación, gente insultando a otros… Personas que simplemente por ser famosos hay quien piensa que les conoce, pero realmente no saben nada de ellos. Queríamos saber el motivo de ese odio tan profundo en las redes sociales, qué les lleva a estos haters a hacer este tipo de comentarios.

Belén Sánchez Arévalo
Foto de “A la cara” (Javier Marco)

Un mensaje a los haters

Elia Ríos/Cinemagavia: A la cara indaga en las dos caras de la moneda cuando alguien se escuda en una pantalla para lanzar opiniones dañinas, insultos o amenazas. Este cortometraje es una advertencia a la sociedad y a los llamados haters, ¿cuál es el mensaje que querías transmitir en ese aspecto?

Javier Marco: En nuestro corto no queremos generalizar. Nuestro antagonista se trata de una persona solitaria que quizás lo que busca en los seguidores y likes es sentir de alguna manera que pertenece a una sociedad, a un grupo de personas. Se le va de las manos, porque cada vez dice cosas más hirientes con las que obtiene más likes y más seguidores. Si supiera el dolor que ocasiona a la gente a la que van dirigidos esos insultos, todo lo que conlleva, lo pensaría dos veces. Queríamos ver cómo ese anonimato que te da las redes sociales hace que sea mucho más fácil realizar este tipo de comentarios y cómo sería si tuvieran que decirlo a la cara. Creemos que no sería tan fácil, y es eso lo que queríamos transmitir.

Javier Marco
Foto de Javier Marco (Madrid en corto)

La revolución de las redes

Elia Ríos/Cinemagavia: La historia de este cortometraje es el reflejo de las consecuencias negativas de la revolución que las redes sociales ha supuesto para la sociedad. ¿Crees que de algún modo este cambio tan drástico, nos ha convertido en peores personas?

Javier Marco: En nuestro otro cortometraje, Muero por volver, utilizábamos también las tecnologías, pero de forma positiva. En A la cara hemos estudiado su mal uso. No estamos en contra de las nuevas tecnologías, al contrario, pero es cierto que tienen cosas negativas y era de lo que queríamos hablar. Yo siempre soy optimista, en nuestro corto el protagonista ha aprendido la lección y creo que lo pensará dos veces antes de volver a hacerlo. Las redes sociales en algunas ocasiones nos pueden hacer peor persona, pero no hay que generalizar y creo en el poder del cambio en la gente. Como todo esto es nuevo, nos pilla por sorpresa y al principio es un poco locura, pero poco a poco se irá normalizando y no pasará tanto, o al menos eso quiero creer.

Premios Goya
Foto de Javier Marco (Madrid en corto y NPM)

Javier Marco, ‘a la cara’

Elia Ríos/Cinemagavia: A la cara tiene un mensaje claro que invita a la misma reflexión por la que pasasteis Belén Sánchez Arévalo y tú. ¿Os habéis tropezado en alguna ocasión con situaciones semejantes a la que vive Lina que hayan inspirado este cortometraje? ¿O habéis sentido alguna vez la tentación de ser un poco hater, tan al alcance de la mano?

Javier Marco: No, nunca lo hemos pensado. Hay que hablar sin llegar a esa crispación. En mi caso no soy de buscar pelea ni nada parecido. Al contrario, procuro evitar el conflicto porque hablando se entiende la gente, pero hablando bien, claro. No nos ha pasado directamente, pero sí tenemos amigos a los que les ha pasado. Viendo lo que pasa en las redes sociales, hay gente que conocemos que piensa en quitárselas, en no formar parte de ese odio. Cuando creamos la historia, veíamos tantas amenazas y tantos insultos, que nos planteamos también cerrar nuestras cuentas. Pero también es verdad que, para nosotros, las redes te dan visibilidad y promoción de tu trabajo, ese es un buen uso de la tecnología.

Es complicado porque por otro lado hay gente que dice que debería haber un ente regulador, pero ahí ya se entra en el tema de la censura y, claro… es un mundo muy complejo. Nuestra percepción es que ahora mismo hay gente que está sufriendo por todos los comentarios que les llegan de gente que no conocen y eso es peligroso.

A la cara
Foto de “A la cara” (Javier Marco)

Más allá de la pantalla

Elia Ríos/Cinemagavia: En ese sentido, resulta sencillo empatizar con el personaje de Sonia Almarcha. Sin embargo, Manolo Solo consigue enternecernos en su papel del hater que ha perdido el escudo de una pantalla. Esto debe haber resultado más complejo de mostrar, lo sencillo es pintarle como el villano pero, ¿porque has querido ir más allá?

Javier Marco: No queríamos juzgar a los haters, cada uno tendrá sus problemas, y la manera que tienen de expresarlos son esos insultos y amenazas. Quizás creen que de algún modo así se diluyen sus problemas. No queríamos decir que él es el malo y ella es la buena, los personajes están en el limbo en ese sentido, ni blanco ni negro. El de Sonia es la buena porque es la que recibe los insultos, ¿no? Pero también ves que es una mujer con comentarios muy polémicos que, aunque no es justificable, se puede ganar en parte esos insultos. Para ver qué ha llevado a este hater a comportarse así queríamos humanizarlo. Además, su actuación es genial, ambos están muy contenidos, muy creíbles. Sus actuaciones son muy auténticas, lo cual ayuda.

Belén Sánchez Arévalo
Foto de “A la cara” (Javier Marco)

El equipo Solo-Almarcha

Elia Ríos/Cinemagavia: Manolo Solo y Sonia Almarcha desprenden una naturalidad impecable. Cuéntanos, como director, cómo ha sido manejar dos interpretaciones tan potentes en un escenario tan íntimo.

Javier Marco: Todo empieza en el guion, al leerlo siempre piensas en quienes serán los mejores actores para ponerlo en marcha. Con Sonia Almarcha ya habíamos trabajado en El vestido, en el que tenía un papel más pequeño, pero ensimismaba con su actuación. Quería darle un protagonista y este era el corto perfecto para ello. Es una actriz muy natural, crea un ambiente de rodaje muy bueno y es generosa con los actores con los que comparte escena. Cuando no la enfoca la cámara, ella lo da todo para que Manolo Solo esté genial en su plano, y él hacía lo mismo. Cuando tienes actores así en cada toma estarán los dos estupendos.

Con Manolo quería trabajar hace tiempo porque me encanta como actúa. Hemos tenido suerte en ese sentido, hemos podido hacerlo con los dos actores que teníamos en mente desde el principio. Desde mi punto de vista lo importante es encontrar a los actores que sean perfectos para esos personajes. Estuvimos dos días ensayando y dando indicaciones muy claras. Una vez haces eso, el rodaje ya es ejecutar. Buscando otros matices, sí, pero una vez ya tienen claro por donde tienen que ir es mucho más sencillo.

Javier Marco
Foto de Javier Marco (AISGE)

La dirección actoral de Javier Marco

Elia Ríos/Cinemagavia: ¿Por lo general, das rienda suelta a tus actores o te mantienes firme en el paso a paso del guion?

Javier Marco: Me gusta escuchar a los actores, suelen ser muy intuitivos, se dan cuenta si hay un diálogo que no sale bien. Me encanta que hagan suyos los diálogos. Hay veces que no se puede hacer, claro, pero sabiendo donde tienes que llegar, puedes jugar un poco con el camino. Como director cojo notas de otros textos que quizás me gustan más, se modifica en los ensayos, en el rodaje, incluso en el montaje… el guion está siempre vivo. Creo que es lo bonito del cine, no estar cerrado a algo, sino estar abierto a que la magia venga y nos haga hacer un mejor producto. Y no solo con los actores, a veces el director de fotografía o el de sonido vienen con propuestas muy interesantes y cuando son a favor de la historia tienes que cogerlas y añadirlas para mejorarlo. Creo que eso es muy interesante hacerlo.

Elia Ríos/Cinemagavia: En general, el 2020 ha sido un año complicado en todos los sectores, especialmente los relacionados con el ocio y el entretenimiento. ¿Cómo has vivido este año tan extraño?

Javier Marco: Al haber tenido que posponer el rodaje de nuestro primer largometraje, Josefina, he tenido más tiempo para hacer otro cortometraje que se llama Amianto. No hemos parado, también hemos escrito entre los dos el segundo largometraje. Es cierto que para el sector ha sido una faena, pero como teníamos que estar mucho tiempo en casa hemos aprovechado. No he tenido tiempo de descanso, la verdad. Es bueno porque no piensas en todo lo que está pasando.

Sonia Almarcha
Foto de “A la cara” (Javier Marco)

Las salas de cine y las plataformas

Elia Ríos/Cinemagavia: Las salas de cine se resienten mientras las plataformas crecen. ¿Crees que el mundo del cine va a sufrir un cambio real que favorezca tanto al espectador como al cineasta?

Javier Marco: Yo soy más de ir a la sala de cine que de verlas en casa, pero en parte lo de las plataformas es positivo porque te da más opciones de sacar proyectos adelante. Espero y quiero creer que cuando todo esto acabe los cines volverán a la normalidad, como espectador prefiero mil veces ver una película en pantalla grande y compartir con desconocidos esa experiencia, que crea una especie de magia. Ahora mismo están cerrando varias salas y es una pena, espero que poco a poco se puedan recuperar. Además, si les va bien a ellos nos va bien a todos, espectadores y creadores.

Ahora es bastante complicado en general, hay gente que ha hecho muchos largometrajes y ahora es mucho más complicado para ellos levantar un proyecto así. Gracias a las plataformas hay más opción para que levanten tu película, pero también te queda un poco la espina de que no se haya estrenado en cines. En mi caso preferiría ese paso primero en el cine, que además es muy interesante pasarte un día, sentarte en una butaca como cualquier espectador y verla en una sala llena de gente a ver qué sensaciones provoca. Cuando la gente se ríe, llora, se asusta… eso lo notas solo en una sala de cine.

Además, en casa a veces estás a otra cosa y en el cine te centras solo en la película, que es como creo que debería ser. Lo bueno de los cortometrajes en parte es eso, gente que ve historias de diez minutos que quizás no tendrían tiempo para dedicarle a un largometraje.

Javier Marco
Foto de Javier Marco (Marc Grancha y Mario Baquero)

El futuro de Javier Marco

Elia Ríos/Cinemagavia: En concreto el cortometraje llega al público con más facilidad gracias precisamente a internet. Parece que empieza a haber más interés por este formato en las plataformas streaming. ¿Crees que el cortometraje está viviendo una etapa dorada o aún queda mucho por recorrer?

Javier Marco: Sí, de hecho el cortometraje español está muy bien reconocido. Cada año se hacen muchos, pero también hay calidad, no solo cantidad. Hay plataformas como Movistar o Filmin que están ofreciendo cortometrajes y eso antes no pasaba. Antes era en festivales y poco más. Para el mundo del cortometraje es genial porque da más visibilidad, pero debería volver a las salas de cine. Antes ponían un corto antes de un largometraje, eso sería lo que yo creo que falta, la guinda del pastel.

Elia Ríos/Cinemagavia: Por último, tras A la cara, ¿qué nuevos proyectos podremos ver de Javier Marco?

Javier Marco: Empezamos a rodar el largometraje Josefina, pero por el Covid tuvimos que parar y lo vamos a retomar en abril. Josefina es un drama con toques de comedia y cuenta la historia de un funcionario de prisiones y la relación que tiene con una mujer que va todas las semanas a visitar a su hijo a la cárcel. Además, ya tenemos el guion de una segunda película, la idea sería rodarlo en 2022. Sobre todo, nos gustaría no parar. A veces pasan años para levantar un proyecto, esperemos que esto pueda ir más rápido. El corto Amianto ahora empezará a recorrer los festivales y por supuesto seguiremos con más cortometrajes.

Puedes leer la crítica de A la cara, cortometraje de Javier Marco, pulsando aquí.

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