Chris Buck y Jennifer Lee vuelven a traer a la gran pantalla a Elsa, Anna, Kristoff, Olaf y Sven con una nueva entrega del reino de Arendelle. Frozen II se ha convertido en uno de los filmes más esperados de 2019. La secuela llega más de cinco años después del estreno del film original. Ha sido nominado en los premios Hollywood Music In Media Awards a la mejor canción de película de animación y la mejor banda sonora de película de animación. Cuentan nuevamente con Kristen Bell, Idina Menzel y Josh Gad, entre otros, como actores de doblaje, como ya hicieran en el primer film, uniéndose a ellos Evan Rachel Wood. En cines desde el 22 de noviembre. Puedes leer otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película AQUÍ.



Frozen II

Crítica de ‘Frozen II’

Ficha Técnica

Título: Frozen II
Título original: Frozen II

Reparto:
Kristen Bell (Anna)
Idina Menzel (Elsa)
Josh Gad (Olaf)
Jonathan Groff (Kristoff)
Evan Rachel Wood (Iduna)

Año: 2019
Duración: 103 min
País: Estados Unidos
Director: Chris Buck & Jennifer Lee
Guion: Jennifer Lee
Música: Christophe Beck
Género: Animación
Distribuidora: Walt Disney Pictures

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Frozen II’

Sinopsis de ‘Frozen II’

¿Por qué nació Elsa con poderes mágicos? ¿Qué verdades sobre el pasado esperan a Elsa mientras se aventura en lo desconocido recorriendo bosques encantados y mares oscuros más allá de Arendelle? Buscar respuestas a estas preguntas se antoja inevitable pero también representa una amenaza para su reino. Junto con Anna, Kristoff, Olaf y Sven, Elsa se enfrentará a un viaje peligroso pero también maravilloso. En “Frozen. El reino del hielo”, Elsa temía que sus poderes fueran demasiado para el mundo. En Frozen II, espera que sean suficientes. (WALT DISNEY PICTURES).



Frozen II
Foto de Disney

Una voz que susurra

Han pasado seis años desde que llegasen a la vida de los espectadores el famoso reino de Arendelle y su particular reina de las nieves. Con Frozen II se retorna a la vida de la reina Elsa y la princesa Anna con, obviamente, un nuevo misterio por resolver. El principal problema que se encuentra en la trama del guion de Jennifer Lee es la conexión forzada con el primer film y lo que parecen unas líneas narrativas que no conectan de una manera natural con el mundo que ya se conocía. Se hacen guiños al primer film y se resuelve durante la primera parte de la cinta en un ambiente desenfadado, lo que todavía despista al no encontrar una personalidad fija. Se echa de menos cierta tensión, dado que el nivel humorístico no sobra, pero le falta combinarse con mayor acción.

Los misterios que recorren el film se consiguen consolidar en el último tercio de la película, por lo que el espectador no termina de conectar hasta entonces. No significa que sea un guion flojo, pero sí excesivamente ligero para lo que podría haberse realizado. Por lo cual, se aleja de lo esplendorosa, e incluso, icónica que fue la primera parte. Sin embargo, hay que aplaudir que realizan una gran evolución en el personaje de Olaf. El histriónico muñeco de nieve se convierte en la mejor parte del film y se puede concluir que, finalmente, es el que soporta mayor carga dramática. Por lo cual, hay momentos del film que sí están a la altura de los clásicos Disney, pero no han sabido conservar ese nivel en el resultado global del largometraje. Da la sensación de estar viendo una de esas secuelas directas a DVD como “La Cenicienta 2”.

Foto de Disney

El origen de Arendelle

Otro de los puntos que no termina de cuajar en Frozen II es la irregularidad con el desarrollo de las relaciones entre sus personajes. Lejos de seguir cuidando ese vínculo tan humano y actual, en esta entrega se pierde ese simbolismo y termina por quedarse en un plano superficial. Se ha podido caer en la trampa de trabajar sobre personajes ya conocidos por el público, pensar que no se debe profundizar dentro de sus relaciones y es un error. Se extraña ese efecto reflexivo y familiar que embaucó a los espectadores en su primer film. Al igual que la trama principal, los personajes no evolucionan realmente hasta el desenlace y por ello, da la sensación de estar ante un desenlace abrupto. Además, uno de los conflictos se trata con demasiada comedia y se dilata en exceso en el tiempo.

Ya se anunció que el film se desvelaría qué se esconde detrás de los poderes de Elsa, algo que no se terminó de explotar en la primera parte. El inconveniente viene en la justificación que se da sobre este enigma, dado que pudiendo materializarlo en una vorágine de magia y sentimiento, se decide resolver de una manera excesivamente simplificada. Además, sin querer, no hay una coherencia totalmente entre lo que se cuenta y lo que ya se sabía de la primera película. Un ejemplo del contraste entre ambas cintas es el mensaje de una y otra: En la original se hablaba de pasar de página del pasado, mientras que aquí se hace especial ahínco en la importancia del recuerdo. No sería un conflicto si se hubiera solucionado creativamente coherente y no con el efecto “justo a tiempo”.

Foto de Disney

La metamorfosis visual

No se puede negar que Frozen II presenta una mejora irrebatible a nivel técnico. La cinta de Chris Buck y Jennifer Lee experimenta un progreso brillante visualmente. Los gráficos de los personajes están más conseguidos y sobre todo, les dan personalidad propia, alejándolos de modelos de otros filmes de la factoría. El detalle en las facciones y en el rostro se aprecian, son un gusto para la percepción visual. Luego, los espacios y la creación de los nuevos escenarios de la obra son exquisitos, crean dinamismo a la cinta y controlan perfectamente los elementos plásticos y crear un universo de ensueño que gusta tanto a pequeños como a adultos. Por lo tanto, es de aplaudir el gran despliegue técnico y artístico que ha habido en este film, lo que también redime los errores que pudiera haber en la primera parte.

Musicalmente tiene varias canciones que se quedan en la mente del espectador, pero sí es cierto que no termina de tener un momento culmen como sí ocurrió con el famoso “Let It Go” de la anterior película. Por lo cual, se echa en falta un himno que marcase y fuese capaz de hacer vibrar al público. Sin embargo, no se puede negar que la composición de la banda sonora sigue una línea regular e incluso, tiene momentos que transmiten esa energía emocional. En cierta forma, se puede apreciar el esfuerzo y la experiencia audiovisual que hay en el largometraje. Tal vez sea una película enfocada mayormente a un público muy infantil, pero cabe recordar que este motivo no justifica la falta de complejidad de su libreto. Si hubiera habido una buena historia detrás con la gran producción técnica que tiene, el resultado hubiera sido redondo.

Frozen II
Foto de Disney

Conclusión

Frozen II es una película realizada para explotar uno de los mayores éxitos de Disney de los últimos años. La historia flaquea y la conexión con su primera parte es forzada. No hay una intención de ir más allá y se queda en la superficie, dando una historia en la que falta emoción. Musicalmente se mantiene en una buena composición, pero se echa de menos un momento de culminación sensitiva. Por otro lado, visual y técnicamente es impoluta y se percibe perfectamente el avance de la factoría de Mickey Mouse. Una secuela más de los clásicos Disney que pasa sin pena ni gloria. Entretenida, pero no más.

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