Hoja seca (Dry Leaf), la nueva película de Alexandre Koberidze, director de ¿Qué vemos cuando miramos al cielo?, rodada deliberadamente con estética de cámara doméstica para explorar nuevas formas de representación. Una fotógrafa desaparece, su padre la busca y un amigo invisible le acompaña en un misterioso recorrido por los campos de fútbol rurales georgianos... Tu pantalla no está experimentando ningún problema técnico: estás bajo el embrujo de las imágenes en bajísima resolución del Sony Ericsson de Alexandre Koberidze. Seleccionada en la sección Rebels del festival Atlàntida Mallorca Film Fest 2026 creado por la plataforma Filmin.
Crítica de 'Hoja seca (Dry Leaf)'
Ficha Técnica
Título: Hoja seca
Título original: Khmeli potoli / Dry Leaf
Reparto:
David Koberidze (Irakli)
Otar Nijaradze (Levani)
Irina Chelidze
Giorgi Bochorishvili
Vakhtang Panchulidze
Manu Tavadze
Año: 2025
Duración: 186 min.
País: Georgia
Director: Alexandre Koberidze
Guion: Alexandre Koberidze
Fotografía: Alexandre Koberidze
Música: Giorgi Koberidze
Género: Alexandre Koberidze
Distribuidor: Drama. Fantástico
Tráiler de 'Hoja seca (Dry Leaf)'
Sinopsis
Lisa, una fotógrafa deportiva, desaparece sin previo aviso, dejando atrás una carta en la que pide que no la busquen. Fue vista por última vez fotografiando campos de fútbol rurales en remotas aldeas georgianas. Su padre, Irakli, incapaz de aceptar su desaparición, emprende un viaje para encontrarla. Se alía con Levani, el enigmático mejor amigo de Lisa, y juntos viajan por el campo, siguiendo sus pasos a través de pueblos tranquilos, conociendo a amables extraños y hablando con niños que juegan al fútbol.Lo que descubren son sólo fragmentos de la presencia de Lisa: rastros que se vuelven cada vez más esquivos a medida que avanzan. Pero justo cuando empiezan a perder la esperanza, un misterioso suceso les ofrece una última pista, arrastrando a Irakli y a Levani hacia lo desconocido y reavivando un tenue destello de esperanza. (Filmin)
Dónde se puede ver la película en streaming
Más fascinante como experiencia que como relato
Con Hoja seca (Dry Leaf), Alexandre Koberidze vuelve a adentrarse en ese territorio donde el realismo cotidiano y lo fantástico conviven sin necesidad de explicarse. La desaparición de Lisa, una fotógrafa deportiva que deja tras de sí únicamente una carta pidiendo que no la busquen, sirve como punto de partida para un viaje que pronto deja de ser una investigación convencional para convertirse en una reflexión sobre la ausencia, la memoria y el azar.
Hoja seca no busca resolver un misterio de forma clásica. Lisa se convierte casi en una presencia fantasmal, alguien cuya existencia solo puede reconstruirse a través de las huellas que ha dejado en los demás. Es una propuesta que invita a dejarse llevar por las sensaciones antes que por la lógica narrativa, pero esa libertad narrativa también juega en su contra, la historia avanza con enorme parsimonia y muchas secuencias parecen prolongarse sin aportar nuevos matices. La experiencia termina siendo más contemplativa que emocional, hasta el punto de que el interés por la desaparición acaba diluyéndose entre las múltiples digresiones del camino.
Recordar sueños
Alexandre Koberidze mantiene intacta la personalidad que ya había mostrado en sus trabajos anteriores. Su cine continúa rechazando las convenciones dramáticas para construir relatos donde lo importante no son los acontecimientos, sino la forma en que estos se perciben.
Esa mirada resulta profundamente personal y demuestra una gran coherencia artística. No obstante, también exige una enorme implicación por parte del espectador, quien no conecte con este ritmo pausado y con su narrativa fragmentaria probablemente terminará sintiendo que la película nunca encuentra un verdadero impulso.
Viajeros de una fábula
Las interpretaciones se integran perfectamente en el tono naturalista y casi mágico de la película. Más que desarrollar grandes conflictos psicológicos, los personajes funcionan como acompañantes de un viaje emocional donde cada encuentro parece aportar una pequeña pieza de un puzle imposible de completar. David Koberidze transmite con sobriedad la mezcla de esperanza y resignación que impulsa su búsqueda.
La belleza de lo imperfecto
Uno de los rasgos más llamativos de Hoja seca es su propuesta visual. David Koberidze incorpora imágenes grabadas con una resolución extremadamente baja, evocando la estética de los antiguos teléfonos móviles como los Sony Ericsson de principios de siglo. De hecho la película esta grabada con uno de estos modelos, y lejos de ser un defecto, esa textura se convierte en parte del discurso, otorgando a las imágenes una cualidad casi fantasmal y profundamente nostálgica.
La fotografía de los paisajes rurales georgianos conserva un enorme encanto pese a esa limitada definición, mientras que el sonido y la música acompañan con enorme discreción, dejando que el silencio y el entorno natural ocupen el primer plano.
Conclusión de 'Hoja seca'
Hoja seca (Dry Leaf) es una road movie de espíritu profundamente poético que convierte la desaparición de una joven en una reflexión sobre la memoria, el azar y la ausencia. Su personalidad visual y su sensibilidad son innegables, pero su ritmo extremadamente pausado y su escasa progresión dramática dificultan que la emoción alcance la intensidad que su premisa prometía.
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