El pasado 3 de marzo volvió Hombre por necesidad al Teatro del Barrio. Dirigida por Eva Redondo, quién también se ha encargado de la versión de esta pieza, inspirada en hechos reales. La obra habla de la supervivencia de la clase trabajadora durante el nazismo, en concreto, en las mujeres. Protagonizada por Gabriela Flores, estará todos los domingos a las 18 horas hasta el 24 de marzo en el Teatro del Barrio.



Hombre por necesidad

Crítica de 'Hombre por necesidad'

Ficha Técnica

Título: Hombre por necesidad
Título original: Jacke wie Hose

Reparto:
Gabriela Flores

Duración: 75 min. apróx.
Dirección: Eva Redondo
Versión: Eva Redondo
Autoría original: Manfred Kage
Dirección de producción:
Kike Gómez
Producción ejecutiva:
Factoría Escénica Internacional SL
Iluminación:
David Picazo
Escenografía:
Alejandra G. Requeijo
Diseño de Sonido y Música Original:
Jordi Collet
Vestuario:
Elda Noriega
Fotos y vídeos:
Susana Martín
Movimiento:
Ferrán Carvajal
Prensa:
María Díaz
Coordinación técnica:
Leticia L. Karamazana
Ayudante de dirección:
Cotu Afonso
Producción: FEI Factoria Escènica Internacional,
con la colaboración del Göethe Institut y Avance Producciones Teatrales

Tráiler de 'Hombre por necesidad'

Sinopsis de 'Hombre por necesidad'

Hombre por necesidad nos presenta cómo todas las crisis se ceban con los más vulnerables, los pobres, los trabajadores. Entre ellos, hoy ya lo hemos vivido todos y todas, las crisis tienen como imagen el rostro de una mujer. Ella Gerike es una de ellas. Enviuda después de un año de matrimonio y sin trabajo ni sustento, se ve obligada a adoptar la identidad de su marido, Max Gerike y reemplazarlo en la fábrica como operador de toro mecánico.

Así, disfrazada de hombre, vivirá el ascenso al poder de Hitler y los desastres de la guerra.

El final del conflicto bélico alivia ciertas dificultades, pero no la libera del paro ni del hambre. Ella/Max Gerike recuerda algunos momentos de su duro viaje que vivió con energía y espíritu de superación, como una superviviente extraordinaria, como las mujeres suelen hacer.

Esta historia real de Ella Gerike no solo inspiro a Brecht, quien la inmortalizó en una de sus novelas, sino que fue la fuente de inspiración de Manfred Karge, siendo el encargado de rescatarla para el Teatro a través de este monólogo fragmentado titulado “Jacke wie Hose”. (TEATRO DEL BARRIO). 



Hombre por necesidad
Foto de FEI Factoria Escènica Internacional

Las reglas del juego

Eva Redondo rescata la primera obra de teatro de Manfred Karge, bajo el título de Hombre por necesidad, donde se relata la aventura de una mujer que debe hacerse pasar por hombre para poder sobrevivir en los años y durante la Alemania nazi y los vestigios tras el final de la II Guerra Mundial. Mediante un texto rico en detalles y en el que se ha cuidado en todo momento el lenguaje, sin obviar aquellas partes más cotidianas y de a pie. A lo largo de cada episodio de la vida de Ella / Max Gerike, se pone sobre el escenario el contexto histórico y la dureza de vivir en un conflicto bélico.

Sin embargo, la fuerza del texto reside en exponer el machismo imperante de la época y el dilema personal de la propia Ella para convertirse en su marido. En este sentido, el libreto ha sabido encumbrar esta parte, siendo la que más llama la atención en todo momento. Asimismo, se valora que se pueda explorar la encrucijada moral de cómo se vive en el continuo cambio de género por la supervivencia. Gracias a ello, el espectador se queda atento y atónito ante escenas de gran poder emocional, incluyendo un final en consonancia con la búsqueda de la identidad más que en el efectismo. No obstante, únicamente, se podría intentar evitar la saturación de detalles en algunos pasajes en los que al haber tantos, no siempre es fácil mantener el dinamismo en todo momento.

Teatro del Barrio
Foto de FEI Factoria Escènica Internacional

Un recorrido de vida

Hombre por necesidad es un monólogo que exige un trabajo de gran concentración, así como un reto interpretativo de alto nivel. Gabriela Flores es la actriz que se mete en la piel de Ella Gerike con una brillantez muy destacable. Desde el principio se puede ver una entrega que hace que se convierta su trabajo interpretativo en uno de los mejores aspectos de la obra. Asimismo, hay que destacar su lenguaje corporal, así como el cuidado del movimiento en todo momento. Sabe como navegar e interactuar con el espacio, manteniendo una acción constante que da vida al montaje. Al estar sola en escena, destaca que logre ese efecto sobre los espectadores.

El uso de la voz, así como la proyección son impecables, facilitando así la escucha ante los detalles que se mencionan sobre la dramaturgia de la pieza. Hay una técnica muy limpia en lo expresivo, evitando el melodrama fácil, dando total humanidad y verosimilitud a cada uno de los momentos. La fuerza la reparte y la expresa cuándo debe ser, haciendo así un trabajo de contrastes y matices. Una absoluta maravilla. Por otro lado, a la hora de hablar de su manera de transmitir, consigue hacerlo sin caer en sentimentalismos, lo que hace que se aprecia aún más su labor sobre las tablas. Magnética.

Teatro del Barrio
Foto de FEI Factoria Escènica Internacional

A través del tiempo

Es interesante ver la manera en la que se resuelven los monólogos, en especial, su propuesta escénica, dado que al no haber más de un intérprete en escena, siempre la curiosidad la propuesta para suplir la interacción. En primer lugar, aplaudir la dirección de Eva Redondo con Hombre por necesidad, desde el principio se puede ver que ha sabido establecer una propuesta coherente y consolidada, donde no se deja nada sin atar. Asimismo, la forma en la que combina la interpretación con el resto de elementos, se realiza de una manera totalmente orgánica, que sabe sacar partido a cada una de las piezas que componen la escenografía.

El diseño de iluminación es otro de los aspectos técnicos más destacables, ya que no solo compone la atmósfera de cada parte, sino que sabe equilibrar lo meramente estético con la justificación que hay en torno a la palabra. También hay que mencionar los cambios de vestuario que se dan en la pieza, realizados de forma rápida y fluida, lo cual es un plus para el montaje en su conjunto. El ritmo no consigue la misma brillantez en toda la pieza, dado que hay partes donde el exceso de palabra hace que no haya un dinamismo igual de efectivo que otras partes, creando pequeñas puntos de desconexión. Pese a ello, a nivel general, es una obra potente y que sabe sacarse partido.

Hombre por necesidad
Foto de FEI Factoria Escènica Internacional

Conclusión

Hombre por necesidad habla de los sacrificios, de un contexto histórico no tan lejano y sobre la naturaleza humana. La adaptación de Eva Redondo logra un retrato muy cuidado en las palabras a utilizar, así como en los detalles. No obstante, se podría evitar la saturación de información en algunos pasajes. A nivel interpretativo, Gabriela Flores está espléndida, un trabajo de altura, de principio a fin. Por otra parte, la puesta en escena goza de muy buenos puntos, como la escenografía, el diseño de iluminación y el vestuario, flaqueando algo más en el ritmo. Una mirada de la supervivencia que emociona y conecta con el espectador por la fuerza que desprende.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

CINEMAGAVIA
8 / 10
80 %
Artículo anteriorMarco Flores celebra 25 años sobre el escenario con el estreno de "Rayuela" en Teatros del Canal, el 9 y 10 de marzo
Artículo siguienteÍntims Produccions estrena "L'anorak" en el Teatre Lliure desde el 9 de marzo, basada en la novela "El abrigo" de Nikolái V. Gógol
Diego Da Costa
Subdirector de Cinemagavia. Comunicólogo audiovisual por la UCM y Máster en Comunicación en la Red por la UNED. Miembro de EGEDA (Premios Forqué) e Ingeniero Audiovisual en Ricoh España. Co-creador de la compañía artística La Joie de la Colina. Como diría Elizabeth Taylor: "Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos".
hombre-por-necesidad-critica-teatroHabla de los sacrificios, de un contexto histórico no tan lejano y sobre la naturaleza humana. La adaptación de Eva Redondo logra un retrato muy cuidado en las palabras a utilizar, así como en los detalles. No obstante, se podría evitar la saturación de información en algunos pasajes. A nivel interpretativo, Gabriela Flores está espléndida, un trabajo de altura, de principio a fin. Por otra parte, la puesta en escena goza de muy buenos puntos, como la escenografía, el diseño de iluminación y el vestuario, flaqueando algo más en el ritmo. Una mirada de la supervivencia que emociona y conecta con el espectador por la fuerza que desprende.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí