Oscar es un niño, sin gravedad, vuela. Con este argumento inicia El hombre sin gravedad (The Man Without Gravity) con dirección de Marco Bonfanti. El elenco liderado por el gran Elio Germano, Michela Cescon, Elena Cotta y Silvia D’Amico, quien se encarga de abrazar varias veces en la película a Oscar, fuerte, muy fuerte para que no se vaya volando. Una producción del año 2019 italiana que nos invita a pensar y reflexionar sobre el peso y la liviandad de la vida. La bella música de Danilo Caposeno merece ser escuchada y prestarle su debida atención. La película abrió la edición de la Fiesta del Cine de Roma en el 2019. Disponible en Netflix.



Crítica de ‘El hombre sin gravedad’

Título: El hombre sin gravedad
Título original: The Man Without Gravity / L’uomo senza gravità

Reparto:
Elio Germano (Oscar)
Michela Cescon (Natalia)
Elena Cotta (Alina)
Silvia D’Amico (Agata)
Vincent Scarito (David)
Pietro Pescara (Oscar de joven)
Jennifer Brokshi (Ágata de Joven)
Andrea Pennacchi (Andrea)
Cristina Donadio (Lucy)
Dieter-Michael Grohmann (Lukas)

Año: 2019
Duración: 107 min.
País: Italia
Director: Marco Bonfanti
Guion: Marco Bonfanti, Giulio Carrieri (Historia: Marco Bonfanti, Fabrizio Bozzetti)
Fotografía: Michele D’Attanasio
Música: Danilo Caposeno
Género: Comedia. Fantástico
Distribuidor: Netflix

Filmaffinity

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Tráiler de ‘El hombre sin gravedad’

Sinopsis de ‘El hombre sin gravedad’

Un pequeño desafiante de la gravedad criado en reclusión se transforma en un hombre excepcional, y una celebridad internacional, que ansía la conexión humana. El hombre sin gravedad, la película dirigida por Marco Bonfanti, está protagonizada por Oscar (Elio Germano), natural de la clínica de un pequeño pueblo, a lo largo de una noche turbulenta. Oscar muestra una característica particular desde las primeras horas de vida: flota en el aire tal y como si no tuviese peso.

Dónde se puede ver la película



Elio Germano

Una parte de la canción “Volare” de Domenico Moudgno (título de la crítica) dice: “Felicedi stare lassù” y Oscar, nuestro protagonista volador interpretado por el actor italiano máspolifacético de los últimos años Elio Germano (La nostra vita, La increíble historia de la isla de las rosas, Volevo Nascondermi, Il giovane Favoloso, In arte Nino ) lo interpreta de manera magistral.  

Es un actor que está destinado a quedar en la memoria del cine italiano no sólo por interpretar a personalidades importantes de su país como: San Francisco de Asís, Padre Pio, Giacomo Leopardi, Nino Rota, Antonio Ligabue y seguramente, la lista seguirá… sino porque es un actor con un registro como las huellas de los dedos del cuerpo humano, único. 

El hombre sin gravedad
Foto de IMDB

La mochila

El hombre sin gravedad (The Man Without Gravity), nos recuerda a una de las canciones más famosas italianas sobre un hombre que vuela en lo alto…feliz, solo que Oscar no puede volar feliz porque su entorno familiar no le permiten tener contacto con nadie. Hasta que aparece Ágata, una niña que cambia todo y se convierte en su primera amiga y amor. 

Oscar no puede ir al colegio por su condición de hombre volador… y lo educan su nonna, su madre y por supuesto, la televisión. Este condicionamiento lo hace un niño muy mimado; y el efecto visual de ver constantemente a nuestro protagonista con la mochila llena de peso para que no vuele, nos da una sensación, no solo de la mochila pesante que carga como una cruz en su vida, sino de niño eterno que no crece nunca.

L'uomo senza gravità
Foto de IMDB

Leer y ver el vuelo

Todo el relato está cargado de referencias a escritores, libros y películas.  Aparecen varios hombres voladores, pero con la mente, que Oscar escribe frases inolvidables y las pega en la pared para no olvidarlas

“Volar” para el ser humano siempre es y fue el punto máximo de placer y ha sido terreno explorado por muchísimos artistas.  

En una escena la madre va a visitarlo a su nueva casa y le lleva una carpeta repleta de hojas con  frases escritas de su puño y letra de sus escritores favoritos, una de las frases que se deja ver en pantalla es del inmenso Giacomo Leopardi.

Para los que estén interesados e interesadas, cuando Oscar dice:  “Un lugar donde todos se quedan ciegos salvo una mujer.” Está leyendo: Ensayo sobre la ceguera, es una novela del escritor portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura en 1998.

Su deseo es escribir un libro sobre el mismo, de lo que siente y piensa cuando vuela. En un momento de la película se deja ver en una hoja escrita por él, que dice: “Mi sento puro“. Pero la hoja es destruida por su representante que le dice que lo que importa, es que haga piruetas en el aire mientras vuela. En segundos sale en vivo en un programa Americano, vestido con los colores y la bandera de Estados Unidos. Más explícito no puede ser: “No importa lo que escribas mientras lo puedan ver.

The Man Without Gravity
© Maila Iacovelli – Fabio Zayed

Comprender la metáfora

Son esas películas que quizás no sean comprendidas por nuestros contemporáneos y pasada por alto, porque es tan fantástica y roza la ciencia ficción… que recordaba a Milagro en Milán. En su época fue tildada de escapista, poco y nada comprendida, la hermosa metáfora que De Sica y Zabattini quisieron transmitir. Luego la película se convirtió en lo que es hoy, un clásico.

El hombre sin gravedad
Foto de IMDB

Tres partes

El hombre sin gravedad (The Man Without Gravity) inicia en la década de 1980 cuando Oscar es niño y crece, una buena parte en 1990 su paso por la tv y la fama; y una actual década de 2010 donde transcurre su vida de adulto. Finalmente un futuro distópico cómico que no sabría decir en qué momento del futuro acontece, donde Oscar usa de manera muy precaria su don de volar para un trabajo estable. 

The Man Without Gravity
Fotos de IMDB

Volar no es gran cosa

En la televisión, en el programa “Extraordinary man“, no se pone en duda su don y ningún científico o médico se acerca para estudiar a Oscar, más allá de divertirse como con lucecitas de colores al verlo volar.

Ni en la tv, ni el mundo laboral, ponen en juicio de valor a un hombre que vuela, no parece ser algo excepcional, sino más bien algo burdo, bajo y sin la menor importancia. Un hombre que vuela es algo tan extraordinario y fuera de lo común, que se pasa por alto y se lo toma como un divertimento. 

El hombre sin gravedad
© Fabio Zayed y Maila Jacovelli

El vuelo y el viento

Como toda obra de arte nos lleva a otra: el hombre que remonta vuelo como una barrilete en 8 ½ y las ganas de volar por los techos de un joven Roberto Benigni en La voz de la luna, ambas de Federico Felinilli. 

La última película me recordó una hermosa descripción que hace Davide Rondoni en su bellísimo libro “E come il vento” sobre Leopardi  (otra vez lo nombramos), que es perfecta para describir el personaje que interpreta Germano; un hombre que posee el don y el placer de poder volar, pero que su naturaleza de ir más allá que cualquier otro ser humano, está reprimida casi en su totalidad y mira el mundo como si ya todo hubiera pasado. 

Una descripción que va como anillo al dedo para “La mirada” de Germano en la película que esconde tanto y nos abre un infinito al mismo tiempo.

Lo he visto en muchas personas, a menudo en personas que sufren tanto como Leopardi, también en ciertos jóvenes marcados por algún desastre físico, moral o mental… una bondad, una facilidad desconocida para “los súper ocupados… Como signo de infinito, de pertenencia ya vivida, a una dimensión del vivir de quién sabe y ve que hay “oltre la siepe” más allá de cualquier obstáculo.” Así mira el Oscar de Germano en El hombre sin gravedad.

The Man Without Gravity
Foto de IMDB

Conclusión de ‘El hombre sin gravedad’

Uno espera verlo volar por los aires. Pero no. Lo más parecido a la libertad de verlo volar, será la estatua que hay en su pueblo sobre él, con los brazos abiertos que nos recuerda a la casi idéntica estatua de Domenico Modugno en Polignano a Mare, a Bari.

Leopardi escribió: “… si los sentimientos podrían hacerse materiales y comercializarlos, sería millonario, pero que en la vida real no valen mucho…” 

Un hombre que descubre y siente tantas cosas para sus contemporáneos, da miedo o no es comprendido y es finalmente ignorado por la mayoría (como le pasa a Oscar) o sea, un hombre que vuela, solo sirve para llenar un programa de entretenimiento o, limpiar vidrios en un rascacielos. Gran análisis cinematográfico de nuestra realidad.

No se que opinaran los italianos de El hombre sin gravedad (The Man Without Gravity), siempre es difícil admirar con profundidad, a los grandes pensadores y artistas, que caminan por nuestras mismas horas. Gran película de Marco Bonfanti.

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