Crítica de “Infiltrado en el KKKlan”, crítica social y comedia por Spike Lee

Infiltrado en el KKKlan (BlacKkKlansman), el nuevo film de Spike Lee (Plan oculto), está basado en las memorias de Ron Stallworth, que en los años 70 logró tanto convertirse en el primer policía afroamericano de Colorado Spring como en infiltrarse en el Klu Klux Klan con la ayuda de un compañero. John David Washington (Ballers), Adam Driver (Star Wars: Los últimos Jedi) y Topher Grace (Máquina de guerra) protagonizan la película ganadora del Gran Premio del Jurado del  último Festival de Cannes. En cines españoles a partir del 31 de octubre.



Infiltrado en el KKKlan 

Crítica de Infiltrado en el KKKlan 

Ficha técnica

Título: Infiltrado en el KKKlan
Título original: BlacKkKlansman

Reparto:
Alec Baldwin (Dr. Kennebrew Beauregard)
John David Washington (Ron Stallworth)
Laura Harrier (Patrice Dumas)
Adam Driver (Flip Zimmerman)
Topher Grace (David Duke)

Año: 2018
Duración: 136 minutos
País: Estados Unidos
Director: Spike Lee
Guion: Charlie Wachtel, David Rabinowitz, Kevin Willmott, Spike Lee, (Libro: Ron Stallworth)
Fotografía: Chayse Irvin
Música: Terence Blanchard
Género: Drama. Comedia
Distribuidor: Universal Pictures International Spain

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Tráiler

Sinopsis 

El visionario realizador Spike Lee vuelve a sorprendernos con la increíble historia real de un héroe estadounidense.

A principios de los años setenta, una época de gran agitación social con la encarnizada lucha por los derechos civiles como telón de fondo, Ron Stallworth (John David Washington) se convierte en el primer detective afroamericano del departamento de policía de Colorado Springs, pero es recibido con escepticismo y hostilidad por los mandos y los agentes. Sin amedrentarse, decide seguir adelante y hacer algo por su comunidad llevando a cabo una misión muy peligrosa: infiltrarse en el Ku Klux Klan y exponerlo ante la ciudad. (Universal Pictures International Spain)

Premios

  • Festival de Cannes: Gran Premio del Jurado. 2018
  • Hollywood Film Awards: Premio Mejor Actor Revelación (John David Washington)
  • Festival de Cine Internacional de Locarno: Premio de la Audiencia (Spike Lee)


Vuelta a los orígenes

La ira es un estupendo revulsivo para el letargo. En los últimos años, el nombre de Spike Lee sonaba más por sus declaraciones incendiarias que por sus trabajos cinematográficos, que se movían entre lo imperceptible y lo innecesario (ese remake de Oldboy…). Pero es probable que el tormentoso clima político y social de la era Trump haya provocado que el director se olvide de polémicas con Quentin Tarantino o Clint Eastwood para volver a sus raíces, a las del cineasta contestatario que consiguió que el cine americano empezase a prestar atención a la vida en el guetto. Como resultado de ello, nos llega este Infiltrado en el KKKlan, la historia de un policía afroamericano que, en los años 70, logró introducirse con la ayuda de un compañero en la célula del Ku Klux Klan de su localidad.

Una mezcla (casi) explosiva

La guasa que se trae la historia real aporta la comicidad a una película que tiene además un poco de thriller, de crítica social y algún apunte al género explotation; una mezcla cuyo tono nunca termina de definirse. Da la sensación de que Lee se ha preocupado en no sobrepasarse con el humor para no correr el riesgo de que la película no sea tomada en serio. El resultado es irregular, pues tras un cachondo prólogo, a la trama le cuesta arrancar, y sufre algún que otro problema de ritmo debido a la propensión al didactismo de su director y a su escasa confianza en que los espectadores comprendan de qué va la cinta en realidad.

Infiltrado en el KKKlan

La película está plagada de momentos que trazan paralelismos entre las tensiones raciales de hace 30 o 40 años con las que se se producen en la actualidad, y que cualquiera que vea las noticias captará al vuelo. Pero por si acaso hay algún despistado en la sala, Lee termina el film de forma impactante pero subrayando lo que ya era más que evidente de por sí.

Buen elenco, lucimiento limitado

De haber abrazado el género explotation en vez de mencionarlo en un diálogo y hacerle algún tímido homenaje, Infiltrado en el KKKlan habría sido una película más divertida y atrevida de lo que en realidad es. Podría haber sacado mayor provecho de su reparto, capitaneado por John David Washington, hijo de Denzel, muy bien secundado por Adam Driver, como el policía judío que se convierte en la cara de Stallworth dentro del grupo racista, y por Topher Grace como el  sosegado y siniestro líder del mismo; una pena que el personaje de Laura Harrier empiece fuerte y se acabe diluyendo en el cliché del interés romántico del protagonista.

Conclusiones

En definitiva, Spike Lee ha canalizado en Infiltrado en el KKKlan toda su indignación, y aún así, incluye un mensaje optimista de camaradería interracial. Pero la película no funciona tan bien en conjunto como por partes, siendo de lo mejor las conversaciones telefónicas entre Stallworth y los segregacionistas, así como el delirante personaje de la esposa del integrante más radical del Ku Klux Klan (Ashlie Atkinson), una estupenda y tragicómica representación de lo que da miedo de verdad: esa gente que aun siendo pura basura blanca, paleta y hostil, goza de una inusitada credibilidad otorgada única y exclusivamente por su color de piel.

CALIFICACIÓN: 6/10

Reportaje de Infiltrado en el KKKlan en Días de Cine TVE

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Comunicólogo cinematográfico que salió de Tenerife para estudiar comunicación en Salamanca y cine en Córdoba,  actualmente afincado en Lisboa, ciudad de la luz, donde afortunadamente solo se doblan las películas infantiles. Devora cine pero ve series a su ritmo, no al que le marca el mundo. No le hace ascos a ningún género, aunque reconoce que los mafiosos le dan un poco de pereza si no salen del cine de James Gray. Una vez persiguió en enjambre a Isabelle Huppert por una exposición fotográfica sobre ella. Siendo el otro fanboy desde el 2007.

Jorge Blanch

Comunicólogo cinematográfico que salió de Tenerife para estudiar comunicación en Salamanca y cine en Córdoba,  actualmente afincado en Lisboa, ciudad de la luz, donde afortunadamente solo se doblan las películas infantiles. Devora cine pero ve series a su ritmo, no al que le marca el mundo. No le hace ascos a ningún género, aunque reconoce que los mafiosos le dan un poco de pereza si no salen del cine de James Gray. Una vez persiguió en enjambre a Isabelle Huppert por una exposición fotográfica sobre ella. Siendo el otro fanboy desde el 2007.

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