Kardec (2019), o como a mí me gusta llamarla El mundo de los espíritus bajo el filtro de la razón, es una película dramático biográfica, de nacionalidad brasileña, dirigida y coescrita por Wagner de Assis. Basada en el libro del escritor brasileño Marcel Souto MaiorKardec, una biografía y adaptada por el director y LG Bayäo.



Kardec

Crítica de ‘Kardec’

Ficha Técnica

Título: Kardec
Título original: Kardec

Reparto:
Christian Baltauss  (General)
Letícia Braga (Julie)
Sandra Corveloni (Amelie-Gabrielle)
Louise D’Tuani (Ermance Dufaux)
Genésio de Barros (Padre Boutin)
Charles Frick (Charles Fraudin)
Julia Konrad (Ruth-Celine)
Leonardo Medeiros (Rivail)
Henrique Neves (Calígrafo)
Guillherme Piva (Didier)
Júlia Svaccina (Carolina)

Dalton Vigh (Señor Dufaux)
Guida Vianna
(Madame Plainemaison)

Año: 2019
Duración: 110 min
País: Brasil
Director: Wagner de Assis
Guion: L.G. Bayão, Wagner de Assis
Fotografía: Nonato Estrela
Género: Drama. Biográfico
Distribuidora: Netflix España

Filmaffinity

IMBD

Tráiler de ‘Kardec’ 

Sinopsis 

Nos encontramos en la Francia de mediados del siglo XIX, el profesor Rivail (más tarde llamado Allan Kardec), también traductor, filósofo y escritor, se dedica a la enseñanza pública.

Hombre escéptico, de principios y absoluto defensor de la razón, dimite de su cargo, cuando el emperador de Francia, impone en los colegios públicos, la obligatoriedad del catecismo y la enseñanza católica.

En una Francia, donde la mitad de las personas mueren de hambre y la otra mitad acuden a los teatros, a presenciar el fenómeno de las mesas giratorias (fraude palpable, pero que encanta a las masas), El profesor Rivail y su esposa, tendrán que reestructurar sus vidas; tirar de ahorros, clases particulares, seguir escribiendo libros sobre aritmética y gramática y llevar a cabo contabilidades.

Allan Kardec, está por llegar.



Detalles de producción

La cinta es una producción de Conspiracäo Filmes, para ser distribuida en cines brasileños, bajo el sello de Sony Pictures en Mayo de 2019 y por la plataforma Netflix a nivel mundial, el 29 de Agosto de 2019.

La película se rodó en unas 4 semanas en Río de Janeiro y una semana en París para el tema de exteriores (pocos, pero muy bien logrados), evidentemente, con una gran intervención digital; había que recrear el París del siglo XIX, que aunque se note, no deja de sorprender para una tan modesta producción.

Por favor, aviso para navegantes; los que vaya buscando una cinta de terror o la segunda parte de Al final de la escalera (1980), se pueden ir bajando del carro, sin acritud ni resentimiento.

Kardec es una película biográfica, ya explicaré, a la que se le da una oportunidad o no, depende de cada cual. En mi caso, no se la iba a dar porque no me atraía el tema, pero cambié de opinión y no me arrepiento. Eso sí, puede que para los interesados en el mismo, sea una forma de ampliar sus conocimientos, sobre el codificador de la doctrina del espiritismo, Allan Kardec, seudónimo de Hyppolyte León Denizard Rivail.

Christian Baltauss
Copyright Netflix

De Rivail a Kardec

Charlando con su editor habitual, el profesor Rivail, es invitado a una sesión privada de mesas giratorias para que de su opinión (imaginen tal proposición a un hombre que ha abandonado su medio de vida, no por no ser creyente ni por falta de fe, que lo desconocemos, sino por no estar de acuerdo con la imposición obligatoria de las mismas).

El profesor accede, casi por cortesía con su editor, y asiste a fenómenos inexplicables relacionados con las mesas giratorias o la denominada escritura automática, a través de médiums.

Persuadido de la existencia de una región espiritual habitada por almas inmortales, examina gran cantidad de escritos psicográficos y empieza a asistir asiduamente a sesiones, donde sus preguntas son contestadas de manera clara y precisa a través de las médiums.

Su espíritu protector le informa de haber tenido una existencia previa, de que ambos se conocieron en la Galia y de que su nombre era Allan Kardec, lo que lo lleva a escribir su primer y exitoso trabajo El libro de los espíritus (1857), bajo dicho seudónimo.

Christian Baltauss
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La respuesta

Era obvio, que ante una sociedad burguesa acomodada, que había visto hasta con buenos ojos la derogación del laicismo público y a la que le importaba muy poco los miles de personas muriendo de miseria antes sus ojos, el hecho de tamaño éxito, incluso fuera de Francia (tengan en cuenta, que nos encontramos con la teoría de la reencarnación) no iba a quedar indemne.

La iglesia católica reacciona (mucho tardó) ante las supuestas herejías del libro, las médiums (dos de ellas, niñas) son perseguidas y atacadas por las hordas que las consideran brujas e incluso Kardec es encarcelado.

Su antagonista, el padre Boutin, que lo libera, esperando un arrepentimiento de Kardec, consigue la condena doctrinal de Roma e incluir todas sus obras en el Índice de libros prohibidos, años antes ya se habían producido la quema de sus textos en Barcelona, a través del Santo Oficio (¿les suena de algo?).

Muchos libros, sin embargo, siguieron a su gran éxito, con especial relevancia de El libro de los médiums (1861) y bajo el amparo de los espíritus, elaboró los cinco libros fundamentales que se definen como la guía de los estudios espiritistas.

Kardec
Copyright Netflix

¿Y los espíritus?

No voy a ahondar mucho en este tema, que respeto pero no conozco, pero Kardec, creía en espíritus superiores e inferiores, buenos y malos, morales y perversos, como la misma fauna humana, pero en el más allá.

La visión de Kardec sobre el espiritismo, como ciencia de observación y doctrina filosófica, apartaba las ideas espiritistas de cualquier índole religiosa, ya que no estaban fundadas ni en la fe ni en revelación sobrenatural alguna sino en el hecho palpable de la comunicación con los seres fallecidos.

Según palabras de Kardec   el espiritismo es la prueba patente de la existencia del alma, de su individualidad después de la muerte, de su inmortalidad y de su suerte verdadera, es, pues la destrucción del materialismo, no con razonamiento, sino con hechos.

Kardec, su esposa y el Padre Boutin

Rivail/Kardec (Leonardo Medeiros), actor brasileño de cine, televisión y teatro, con múltiples premios a lo largo de una filmografía, que por mi ignorancia desconozco. Decir que todo el peso de la cinta cae sobre él, puede ser de Perogrullo; es la biografía de su personaje, es lo normal, pero lo hace bien, extremadamente bien y es lo que importa, hacer creíble a un personaje al que la mayoría de los espectadores les va a costar creer, por motivos varios y ciertamente, todos aceptables.

Su transformación paulatina no lo hace convertirse en el Dr. Jekyll y Mr. Hyde, que podría haber sucedido, sino que lo humaniza aún más, en contraposición a ese mundo de los muertos, en el que se introduce sin rueda de recambio.

La esposa (Sandra Corveloni), brasileña también, en un segundo plano, pero totalmente relevante para el desarrollo de la cinta, excelente y contenida actuación, de una mujer plagada de principios y lealtades, pero que avanza en la trama totalmente paralela a su marido. Perfecto acople con Leonardo Medeiros, que hace a la película subir muchos enteros, en calidad, en verosimilitud y por supuesto en elegancia. Lástima que le gustase tanto el teatro. Actriz a seguir.

De ella, sí visioné Linha de Passe (2008), película con la que ganó el premio a mejor actriz en Cannes (que no es moco de pavo), en un drama social no apto para todos los estómagos. El padre Boutin (Genésio de Barros), actor brasileño con un amplio y famoso recorrido por la televisión de su país, muy conocido y admirado. Poca trayectoria en cine, no le hizo falta.

¿Es el malo de la película?, pues tengo mis dudas, porque hace exactamente lo que cree, lo mismo que el protagonista. Incluso, hay entre ellos un nexo de unión invisible que hace que ambos se respeten, a pesar de todo. El padre saca al protagonista de la cárcel, le conmina a arrepentirse en una excepcional escena, ante la estatua de un Cristo crucificado y Kardec solo pide paz, pero ¿Se la pide a Cristo o al Padre Boutin?.

En fin, corto pero intenso papel para este estupendo actor, abonado a la televisión brasileña. Ojo, estupendo el elenco de secundarios, desde el editor hasta las niñas médiums, desde el general suicida hasta la bella joven médium de clase alta.

Kardec
Copyright Netflix

El médium

El director (Wagner de Assis), director, productor y escritor brasileño. No era esta su primera incursión en el mundo del espiritismo, ya realizó Nosso Lar (2010) y parece ser que con relativo éxito comercial, no puedo hablar, debería visionarla primero.

La dirección de actores es magnifica, así como la adaptación del libro original.

La producción tiene un empaque teatral, que intenta solucionar mediante las sucesivas vistas de una París digitalizada y que comprendo perfectamente, tampoco tendría que haberlo hecho, pero es un recurso que quizás ayude un poco a desconectar, en una cinta con un tema tan complejo como el que se toca, aunque solo sean unos segundos.

No sé si el montaje es del director o no, porque no está especificado, pero sí es verdad que aunque cogido entre alfileres, no deja de ser un excelente montaje. Sinceramente, pienso que no había otra manera de hacerlo y no morir en el intento.

Conclusión

¿A ver cómo lo explico? Kardec no es una película para todos los gustos, ni siquiera para los Netflixnianos que es buena, bonita y barata.

Es una cinta de casi dos horas, con un fuerte componente teatral y cuyo fuerte es el diálogo, si además, el tema no os interesa, blanco y en botella.

Habrá quien la quite a los diez minutos y quien la vea más de una vez, pero no es apta para todos los paladares.

Kardec está rodada en portugués, con lo cual el doblaje al castellano nos recordará al de las antiguas películas Disney o a los personajes animados televisivos de Hanna-Barbera. No lo veo relevante, quizás un poco incómodo, pero tolerable.

De hecho, yo no la iba a ver, pero tras un tema que les pueda interesar más o menos, hay una película tremendamente correcta, ¿lenta? también, con excelente actuaciones y con unos muy decentes efectos visuales de la París del siglo XIX, ya sea en exteriores como en interiores, que es donde se desarrolla el 95% de la cinta.

A los que estén interesados en el tema del espiritismo, entiendo que es, como si los católicos visionásemos cualquier versión de Jesús de Nazaret, les será interesante la aportación de la cinta, estén o no de acuerdo con ella, total o parcialmente.

Me extraña realmente esta apuesta de Netflix, no es su línea de flotación, pero deberíamos acostumbrarnos a dar la oportunidad a películas de otras nacionalidades y con otros temas, que no sean los habituales. A veces, ayuda a abrir la mente, solo a veces.

«Enhorabuena y Bienvenidos al espectáculo«

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