La desaparición de Josef Mengele, supone una nueva incursión de Kirill Serebrennikov en el terreno de la memoria histórica y las figuras marcadas por los grandes conflictos del siglo XX. El cineasta ruso adapta la novela homónima de Olivier Guez, ganadora del Premio Renaudot en 2017, para reconstruir los años de clandestinidad del criminal nazi Josef Mengele después de la Segunda Guerra Mundial.
La película comienza después de la derrota de la Alemania nazi. Mengele, conocido como el «Ángel de la Muerte» de Auschwitz por sus experimentos médicos con prisioneros, consigue escapar a Sudamérica y refugiarse primero en Argentina, antes de pasar por Paraguay y Brasil. Allí intenta reconstruir su existencia mientras evita ser detenido y juzgado por sus crímenes. La desaparición de Josef Mengele se centra, por tanto, no en Auschwitz, sino en la impunidad y la huida posterior de uno de los criminales más infames del nazismo. Seleccionada en la sección Echoes del festival Atlàntida Mallorca Film Fest 2026, organizado por la plataforma Filmin. Puedes leer aquí otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película.

Crítica de 'La desaparición de Josef Mengele'
Ficha Técnica
Título: La desaparición de Josef Mengele
Título original: Das Verschwinden des Josef Mengele
Reparto:
August Diehl (Josef Mengele)
Maximilian Meyer-Bretschneider (Rolf Mengele)
David Ruland (Sedlemeier)
Friederike Becht (Martha Mengele)
Mirco Kreibich (Alois Mengele)
Dana Herfurth (Irene)
Károly Hajduk (Nyzli)
Falk Rockstroh (Butler Falk)
Annamária Láng (Gitta Stammer)
Tilo Werner (Geza Stammer)
Burghart Klaußner (Karl Mengele)
Christoph Gawenda
Año: 2025
Duración: 135 min.
País: Alemania
Dirección: Kirill Serebrennikov
Guion: Olivier Guez
Fotografía: Vladislav Opelyants
Música: Ilya Damutsky
Género: Drama
Distribuidor:
Tráiler de 'La desaparición de Josef Mengele'
Sinopsis
La desaparición de Josef Mengele se enfrenta a una figura histórica particularmente difícil de abordar. No estamos ante un personaje complejo que necesite ser reivindicado o comprendido, sino ante uno de los responsables de algunos de los crímenes más atroces cometidos durante el nazismo.
Kirill Serebrennikov decide, por tanto, no convertir su película en un thriller convencional de persecución, sino en el retrato de un hombre que intenta borrar sus propias huellas mientras el mundo empieza a cerrar el cerco sobre él, y ahí está uno de los aspectos más interesantes del guion. La película no intenta explicar a Mengele para justificarlo, sino mostrar el vacío moral de un hombre que ha cometido atrocidades y después pretende continuar viviendo como si pudiera empezar de cero.

Villano real
Kirill Serebrennikov dirige La desaparición de Josef Mengele con una frialdad que, en este caso, resulta bastante apropiada. No busca convertir la historia en un espectáculo de persecuciones, agentes secretos y conspiraciones, todo es mucho más incómodo porque la amenaza parece estar permanentemente fuera de campo. Mengele vive escondido, cambia de identidad y se mueve entre personas que saben quién es, pero el peligro nunca termina de materializarse de la manera convencional.
La decisión de acercarse a él desde una perspectiva más íntima, especialmente a través de la relación con su hijo, permite explorar algo más interesante que una simple biografía, la incapacidad de un criminal para enfrentarse a las consecuencias de sus propios actos.

Sin levantar la voz
La interpretación protagonista es fundamental para que la película funcione. Mengele no está construido como un monstruo permanentemente enfurecido, precisamente lo inquietante es observar su comportamiento cotidiano, su manera de relacionarse y su intento de mantener una apariencia de normalidad.
August Diehl consigue transmitir esa mezcla de arrogancia, paranoia y vacío moral sin necesidad de recurrir a grandes gestos. Es un hombre que sabe perfectamente lo que ha hecho y, aun así, está mucho más preocupado por evitar las consecuencias que por arrepentirse.
Una pesadilla silenciosa
La fotografía y la dirección contribuyen a transmitir la sensación de clandestinidad. Mengele está constantemente rodeado de gente, pero al mismo tiempo parece completamente aislado, vive escondido mientras intenta aparentar normalidad, y esa contradicción se refleja muy bien en la puesta en escena.
También resulta interesante la reconstrucción de las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta. La desaparición de Josef Mengele consigue trasladarnos a un periodo en el que muchos criminales nazis lograron escapar de Europa y construir nuevas vidas mientras las víctimas y sus familias seguían cargando con las consecuencias de sus crímenes.
Conclusión de 'La desaparición de Josef Mengele'
La desaparición de Josef Mengele es una película sobria, incómoda y bastante perturbadora, más interesada en observar la huida de Mengele que en convertirla en un espectáculo. No pretende absolverlo ni comprenderlo, sino mostrar la absurda pretensión de un criminal de borrar su pasado simplemente cambiando de país, de nombre y de vida, y quizá lo más inquietante sea precisamente eso, que durante décadas pudo conseguirlo.
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





