Llega a Madrid una nueva versión de la clásica comedia de Oscar Wilde, La importancia de llamarse Ernesto. Una versión que mantiene intacta la esencia original de la obra de Wilde, pero que al mismo tiempo juega con elementos contemporáneos y se le da un mayor peso a los papeles femeninos.

Esta versión que se puede disfrutar en el Teatro Maravillas desde el 11 de noviembre hasta el 29 de Noviembre, está  dirigida y versionada por el gran dramaturgo Ramón Paso; un creador de sumo talento  que ya ha sorprendido con anterioridad, versionando clásicos de la literatura universal como Otelo de Shakespeare o Drácula de Bram Stoker.La importancia de llamarse Ernesto

Esta obra teatral está interpretada por Ana Azorín, Sergio Otegui, Inés Kerzan, Ángela Peirat, Jordi Millán, Guillermo López-Acosta y Paloma Paso Jardiel.



Crítica de ‘La importancia de llamarse Ernesto’

Ficha Técnica

Título: La importancia de llamarse Ernesto
Título original: The Importance of Being Earnest

Reparto:
Paloma Paso Jardiel
Ana Azorín
Inés Kerzan
Jordi Millán
Sergio Otegui
Ángela Peirat
Guillermo López-Acosta

Duración: 95 min. apróx.
Dirección: Ramón Paso
Autor original: Oscar Wilde
Versión y traducción: Ramón Paso
Dirección de producción:
Inés Kerzan
Iluminación:
Carlos Alzueta
Vestuario: Inés Kerzan y Ángela Peirat
Realización de vestuario: Calabuch
Espacio escénico: Ramón Paso
Fotografía: Ramón Paso
Diseño gráfico: Ana Azorín
Prensa y comunicación: María Díaz
Ayudante de dirección: Blanca Azorín
Producción: Paso Azorín Teatro

Sinopsis de ‘La importancia de llamarse Ernesto’

La importancia de llamarse Ernesto nos presenta a Gwendolen, que está enamorada de Ernesto. Y Cecily también está enamorada de Ernesto. El problema es que Ernesto no existe. Jack está enamorado de Gwendolen, y Algernon está enamorado de Cecily. Pero ellas dos sólo podrían amarles… si fuesen Ernesto. Y los dos están dispuestos a ser Ernesto, por amor, aunque en realidad ninguno de los dos es Ernesto. Lo cierto es que ninguna señorita educada podría amar a un hombre que no fuese un honesto Ernesto.

¡La comedia más brillante, sexy y divertida de Oscar Wilde ha llegado al Teatro Maravillas y será mejor que no te lo cuenten! (TEATRO MARAVILLAS).



La importancia de llamarse Ernesto
Foto de Teatro Maravillas

Deseo

El primer acto de esta  obra, es el que más se diferencia con respecto a la obra original de Oscar Wilde; ya que en el texto original, el peso del primer acto lo sostenían casi en su totalidad, los personajes de Ernesto y Algernon. De una manera elocuente y haciendo uso del humor ácido tan propio de la literatura de Oscar Wilde, se consigue mantener el ritmo y el hilo conductor de la trama, enfatizando el papel de la criada Lane; en la obra de Wilde apenas tenía un papel testimonial y en vez de tratarse de una mujer como en esta versión, se trataba de un personaje masculino.

El papel de Lane adquiere un mayor interés y denota una mayor complejidad del personaje, que en la obra original. En esta versión vemos a una mujer que no duda en dar una réplica cargada de sátira, hacia los otros personajes. A su vez,  el papel de Gwendolin exhibe una mayor sensualidad en esta versión; los momentos entre el personaje de Ernesto y Gwendolen en este primer acto, están llenos de sensualidad e ingeniosos diálogos, a la vez que se mantienen fieles al texto original. También se introduce en la obra elementos contemporáneos, que la hacen más cercana o menos ajena para los espectadores que no estén familiarizados con la época victoriana en la que se ambienta La importancia de llamarse Ernesto.

Paso Azorín Teatro
Foto de Teatro Maravillas

Apariencia

En la obra original de Oscar Wilde, el autor retrataba de forma descarnada y mordaz, la sociedad británica de aquel entonces; algo que le trajo algún que otro problema, a lo largo de su vida. Esta versión acentúa este elemento de la obra de Wilde, especialmente durante su segundo acto. Aquí pasamos de la sofisticada viva londinense, a la tranquila vida del campo.

Lo más destacable de esta continuación de la trama, es sin lugar a dudas el papel de Cecily. En esta versión de Ramón Paso, se juega en mayor medida con la parte más excéntrica e indirectamente cómica del personaje. Gran parte se debe a la gran interpretación de Ana Azorín, que consigue captar la atención de los espectadores con su hilarante actuación; una actriz teatral de lo más versátil, que este servidor la ha visto interpretar todo tipo de papeles, a cauda cual más distinto del anterior.

Como ya ha dicho el director en más de una ocasión, está no iba ser una versión acaramelada de La importancia de llamarse Ernesto. No melodramátiza ni envuelve a las relaciones de la obra en un halo de cursilada vomitiva. Ramón Paso demuestra el profundo respeto que tiene por cada personaje de la obra, equiparándoles de una voz y personalidad propia como personajes; al igual que hizo Wilde con todos sus personajes, en el que la mayoría no denotaba una actitud plana o superflua.

Paso Azorín Teatro
Foto de Teatro Maravillas

Vanidad

El desenlace de la obra difiere levemente con la obra original; no en su final, sino en cómo llega a él. Desechando el personaje del mayordomo de Cecily y dando un papel más testimonial al de la señorita Prism, se prioriza en los personajes más relevantes y en sus distintas relaciones. El papel del cura adquiere mayor protagonismo, haciendo suyos varias partes de dialogo del personaje de la institutriz.

Es en el último acto, donde la vanidad y las falsas apariencias decaen a causa del amor verdadero. Esto se retrata de una forma muy inteligente y acorde  al espíritu teatral que envuelve a la obra de Oscar Wilde, pero denotando originalidad y rebeldía al mismo tiempo; eso es al fin y al cabo en lo que destaca esta nueva versión de La importancia de llamarse Ernesto. Ramón Paso no le tiembla el dedo a la hora jugar y tratar un clásico tan reconocido como este, en el que siempre consigue representarlo con mucha personalidad y atrevimiento. Versiones como estas hay que celebrarlas, porque se desligan de lo convencional o tradicional, revisionando y reinterpretando con creatividad y personalidad los  clásicos universales. Una versión que merece mucho la pena asistir a verla, ya que es divertidísima y juega con un humor muy ácido, que te mantendrá obnubilado durante toda la representación de la misma.

La importancia de llamarse Ernesto
Foto de Teatro Maravillas

Conclusión de ‘La importancia de llamarse Ernesto’

Esta versión del clásico de Oscar Wilde llevada a cabo por Ramón Paso, desprende un espíritu canalla y gamberro que la hace contemporánea. Sin perder la esencia de la obra de Wilde, Ramón Paso ha conseguido reinventar este clásico, llenándolo de más feminidad y sensualidad si cabe. Esta versión de La importancia de llamarse Ernesto, es más necesaria que nunca en los tiempos que corren; ya que llena de frescura y buen rollismo, a todo aquel que asiste a ella. Nos sobran los motivos para recomendar a todo aquel que se encuentre en la capital, esta obra teatral que se podrá disfrutar hasta final del mes de Noviembre en el Teatro Maravillas.

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