La ley de Jenny Pen, película dirigida por James Ashcroft, con John Lithgow y Geoffrey Rush como protagonistas principales, llegará a las salas de cine españolas el 12 de septiembre de 2025. Galardonada con el Premio al Mejor Actor para John Lithgow en el Festival de Sitges y en el Fantastic Fest, ha sido considerado uno de los mejores films de terror recientes por Stephen King. Se trata de un film de terror psicológico con toques de humor negro, que desvela el poder, la manipulación y la tiranía donde menos se espera: en una residencia de ancianos. James Ashcroft debutó en el largometraje con Atrapados en la oscuridad, que obtuvo un gran éxito en el Festival de Sundance, convirtiéndole en un director clave del género.



La ley de Jenny Pen

Crítica de 'La ley de Jenny Pen'

Ficha Técnica

Título: La ley de Jenny Pen
Título original: The Rule of Jenny Pen

Reparto:
John Lithgow (Dave Crealy)
Geoffrey Rush (Stefan Mortensen)
Nathaniel Lees (Sonny Ausage)
Maaka Pohatu (Dr. Neels)
Thomas Sainsbury (Cuidador Mike)
Ian Mune (Howie Wicker)
Ginette McDonald (Madre de Court)
Holly Shanahan (Madeline Shepard)
Bruce Phillips (Peter Llewyn)
Yvette Parsons (Cuidadora Tania)
Irene Wood (Olive Shaw)
Hannah Lynch (Cuidador Joy)
Paolo Rotondo (Psicólogo)

Año: 2024
Duración: 104 min.
País: Nueva Zelanda
Director: James Ashcroft
Guion: James Ashcroft, Eli Kent. Historia: Owen Marshall
Fotografía: Matt Henley
Música:
Género: Terror. Thriller
Distribuidor: Karma Films

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'La ley de Jenny Pen'

Sinopsis

El juez Stefan Mortensen, de carácter severo y orgulloso, y ahora parcialmente paralizado tras un derrame cerebral, es internado contra su voluntad en una lúgubre residencia de ancianos que desprecia. Allí conoce a Dave Crealy, un interno perturbado que junto a una inquietante muñeca somete a los demás residentes a un juego sádico conocido como "La Ley de Jenny Pen". Cuando una residente aparece muerta y el personal ignora sus advertencias, Mortensen decide enfrentarse a Crealy con la ayuda de su compañero de habitación, el exdeportista Tony Garfield. Juntos intentan acabar con el reinado del terror que se oculta tras las puertas cerradas. (Karma Films)

Dónde se puede ver la película en streaming



La vejez como prisión

La ley de Jenny Pen funciona en dos niveles, como thriller clásico de enfrentamiento entre víctima y verdugo, y como una reflexión amarga sobre la vulnerabilidad de la vejez, donde la marginación y el silencio institucional permiten que los abusos florezcan. El punto de partida es potente, y aunque en ocasiones la narración se estira demasiado en el retrato del día a día en la residencia, consigue transmitir un malestar constante que se vuelve casi insoportable cuando la primera muerte sacude el lugar.

La tensión va en aumento hasta desembocar en un clímax de supervivencia, donde la alianza entre Mortensen y su compañero de habitación, el exdeportista Tony Garfield, se convierte en el motor emocional del relato.

Geoffrey Rush

Mirada incómoda

James Ashcroft, que ya había coqueteado con el thriller en trabajos previos, demuestra aquí un pulso firme para generar atmósferas. La dirección apuesta por planos cerrados, que transmiten claustrofobia, y por una cámara que rara vez abandona los pasillos o las habitaciones del geriátrico. Esa decisión refuerza la sensación de encierro, casi como si el espectador fuera un residente más atrapado en esa institución que, en lugar de cuidado, ofrece indiferencia.

Quizás donde flaquea es en el ritmo, algunos tramos intermedios se sienten reiterativos, como si el guion quisiera subrayar de más la crueldad de Crealy. Aun así, la dirección consigue mantener una tensión latente y un trasfondo de crítica social que eleva el resultado por encima de un thriller convencional.

La ley de Jenny Pen película

Batalla de interpretaciones

El gran acierto de La ley de Jenny Pen está en su elenco. Geoffrey Rush, encargado de dar vida a Stefan Mortensen, ofrece una interpretación cargada de matices, transmite la soberbia de un hombre acostumbrado a mandar, pero también la fragilidad y la humillación de verse reducido a la impotencia.

El villano, Dave Crealy, brilla gracias a un trabajo actoral de John Lithgow inquietante, lleno de sonrisas en falso y una mirada capaz de helar la pantalla. Es un antagonista que no necesita grandes gestos, su poder está en cómo manipula y aterroriza sin apenas levantar la voz. Su presencia impregna cada escena y lo convierte en un personaje perturbadoramente verosímil.

La ley de Jenny Pen película

Sombras en los pasillos 

La ley de Jenny Pen destaca por un tratamiento visual sobrio, con una fotografía dominada por tonos apagados, grises, verdes desvaídos, luces fluorescentes frías que convierten la residencia en un escenario casi carcelario. La iluminación juega un papel fundamental en crear sensación de desamparo, con zonas en penumbra donde lo siniestro parece acechar.

En cuanto al montaje, mantiene un equilibrio entre escenas de desarrollo lento y ráfagas de acción. Si bien algunos cortes podrían haberse ajustado para evitar sensación de repetición, el resultado final es efectivo en mantener un pulso inquietante.

John Lithgow

Conclusión de 'La ley de Jenny Pen'

La ley de Jenny Pen es un thriller atípico, que utiliza el marco del terror psicológico para hablar de la vejez, la vulnerabilidad y los abusos silenciados en instituciones donde debería primar el cuidado. Aunque no siempre mantiene la tensión al máximo y cae en ciertos estiramientos narrativos, ofrece un relato perturbador que se sostiene en su atmósfera opresiva y en unas actuaciones sólidas.

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