La Memoria de las Mariposas, la ópera prima de Marta Viña, guionista y directora ya conocida por el cortometraje Lia (Premios LAUS 2017), llega el 12 de junio de 2026 a las salas de cine españolas. Una voz femenina nueva y potente del cine catalán, con una mirada que conecta con referentes como Verano 1993 de Carla Simón o De tu ventana a la mía de Paula Ortiz, y que nos trae una historia arraigada en la Cataluña profunda. La Memoria de las Mariposas sigue a María (Núria Florensa) y a Anne (Ingrid Escobar), madre adoptiva e hija, a través de las cuatro estaciones del año. Un drama íntimo entre el naturalismo y lo onírico, con Iván Massagué en el papel de Manel.
Crítica de 'La Memoria de las Mariposas'
Resumen
Ficha Técnica
Título: La memoria de las mariposas
Título original: La memòria de les papallones
Reparto:
Núria Florensa
Iván Massagué
Ingrid Escobar
Jana Parella
Año: 2026
Duración: 77 min.
País: España
Director: Marta Viña Berbís
Guion: Marta Viña Berbís
Fotografía: Aniol Torrents
Música: Claudia Torrente
Género: Drama. Maternidad
Distribuidor: Con un Pack Distribución
Tráiler de 'La memoria de las mariposas'
Sinopsis
María, una mujer que fue adoptada y tuvo una infancia difícil, debe cuidar ahora de Anne, su hija adoptiva. Anne está atravesando el mismo proceso de integración en una familia. El avance de la vida se convierte en una reflexión sanadora sobre la esencia del ser humano, la vida, la muerte y el paso del tiempo.
Dónde se puede ver la película en streaming
Dos historias rotas
La Memoria de las Mariposas es una de esas películas que no necesita grandes giros ni conflictos espectaculares para construir su drama, su terreno es otro, el de las heridas silenciosas, los traumas heredados y la dificultad de crear vínculos cuando el pasado sigue ocupando demasiado espacio en el presente. La película encuentra sus mejores momentos precisamente ahí, en los detalles aparentemente insignificantes, una conversación difícil, un gesto de afecto inesperado o una mirada que expresa más que cualquier diálogo, son escenas pequeñas, pero cargadas de verdad emocional.
También da la sensación de que el guion juega demasiado sobre seguro, muchos conflictos aparecen planteados con sensibilidad, pero pocas veces alcanzan una profundidad verdaderamente devastadora. Uno entiende perfectamente lo que sienten los personajes, aunque rara vez llega a sentirse completamente arrastrado por su dolor.
Apuesta por la intimidad
Marta Viña dirige La Memoria de las Mariposas desde una mirada muy contenida. No busca el melodrama ni las explosiones emocionales constantes, prefiere observar a sus personajes desde cerca, dejando que los silencios y las pequeñas acciones construyan el relato. Es una decisión coherente con el tema de la película, al fin y al cabo, las heridas emocionales rara vez se expresan mediante grandes discursos.
La dirección consigue transmitir esa sensación de fragilidad permanente, todo parece moverse con cuidado, como si cualquier palabra equivocada pudiera romper algo importante, aun así, existe cierta timidez narrativa, en algunos momentos la película parece quedarse a las puertas de conflictos más complejos, optando por soluciones relativamente previsibles que limitan parte de su impacto.
Construido desde la vulnerabilidad
El principal acierto de La Memoria de las Mariposas está en la relación entre sus dos protagonistas. La química entre ambas sostiene gran parte del relato. No se percibe artificial ni diseñada para provocar emociones fáciles, más bien transmite la sensación de dos personas intentando encontrarse mientras lidian con sus propios fantasmas.
Núria Florensa, que interpreta a María, consigue transmitir una mezcla muy creíble de cariño, inseguridad y miedo. Su personaje quiere hacerlo bien, pero arrastra demasiadas cicatrices como para sentirse preparada.
La delicadeza como lenguaje visual
La Memoria de las Mariposas apuesta por una puesta en escena sencilla y elegante. La fotografía utiliza tonos suaves y una iluminación cálida que refuerza la búsqueda de refugio emocional que atraviesa toda la historia. No hay grandes alardes visuales, pero sí una coherencia estética que acompaña muy bien el tono íntimo del relato.
La música aparece de forma discreta, dejando espacio para que los silencios tengan peso propio, y en una película sobre personas que muchas veces no saben cómo expresar lo que sienten, esos silencios terminan siendo tan importantes como cualquier diálogo.
Conclusión de 'La Memoria de las Mariposas'
La Memoria de las Mariposas aborda temas delicados como la adopción, la maternidad y las secuelas emocionales de la infancia con sensibilidad y respeto. No pretende ofrecer respuestas simples ni construir un melodrama lacrimógeno. Su interés está en mostrar cómo dos personas heridas pueden ayudarse mutuamente a reconstruirse.
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