Lee Cronin ha encontrado en la fórmula Evil Dead un refugio deliciosamente maligno en el que las ataduras de estudio parecen ceder ante la pragmática ambición de revolver estómagos y repeler miradas. Su nuevo tren de la bruja, una arriesgada vuelta de tuerca a uno de los monstruos fetiche de Universal y al clásico de Karl Freund, confecciona un rompecabezas momificado en el que encajan las piruetas visuales de Sam Raimi, los legendarios exorcismos de Friedkin y Blatty, la visceralidad italiana de Fulci e incluso el nervio físico de James Wan. La momia de Lee Cronin llega a las salas de cine españolas el 17 de abril de 2026.
Crítica de 'La momia de Lee Cronin'
Resumen
Ficha Técnica
Título: La momia de Lee Cronin
Título original: Lee Cronin’s The Mummy
Reparto:
Jack Reynor (Charlie Cannon)
Laia Costa (Larissa Cannon)
May Calamawy (Detective Dalia Zaki)
Natalie Grace (Katie Cannon)
Veronica Falcón (Carmen Santiago)
May Elghety (Layla Khalil)
Shylo Molina (Sebastián Cannon)
Billie Roy (Maud Cannon)
Hayat Kamille (La mago)
Emily Mitchell (La joven Katie Cannon)
Dean Allen Williams (El joven Sebastián Cannon)
Jonathan Gunning (La octogésima primera momia)
Kian Nagel (El chico de la bicicleta)
Año: 2026
Duración: 133 min.
País: Estados Unidos
Director: Lee Cronin
Guion: Lee Cronin
Fotografía: Dave Garbett
Música: Stephen McKeon
Género: Terror
Distribuidor: Warner Bros Pictures España
Tráiler de 'La momia de Lee Cronin'
Sinopsis
Inmediatamente después de la resurrección de Evil Dead: El despertar que batió récords, el guionista/director Lee Cronin se enfrenta a una de las historias de terror más icónicas de todos los tiempos, con una reinterpretación audaz y retorcida: La momia de Lee Cronin.
La joven hija de un periodista desaparece en el desierto sin dejar rastro—ocho años más tarde, la familia rota se conmociona cuando ella es devuelta a ellos, y lo que debiera haber sido una reunión jubilosa se convierte en una auténtica pesadilla.
Dónde se puede ver la película en streaming
Un duelo familiar al límite
El cineasta irlandés vuelve a hallar en los traumas familiares una más que digna excusa para tratar de pulir los trucos de su Posesión Infernal: El Despertar. Una obsesión que podría llegar a alcanzar las cotas de James Cameron con Avatar si es que opta por seguir la misma hoja de ruta durante algunos años más.
En esta ocasión, el gran peso de la tragedia no recae en una madre histérica, sino en una niña que desaparece en el desierto y regresa ocho años después a los brazos de unos padres rotos y unos hijos confusos. Lee Cronin plantea y desarrolla los conflictos de cada personaje evitando con rotundo éxito el sentimentalismo de cartón piedra o el efectismo romantizado; es decir, escapando del sello Bayona o el de algún autor de festivales europeos que mejor ni nombrar.
Gore entre jeroglíficos
La momia de Lee Cronin nos sumerge de lleno en una atmósfera turbia de remordimiento, misterio, fragilidad y locura que añade capas de profundidad a una ecuación faraónica de jeroglíficos imponentes, maldiciones demoniacas, rituales históricos y arrebatos paranormales que son puro Blumhouse. Aquí el concepto del mal se impregna de los símbolos más oscuros de la religión egipcia, desatando a su paso un ejercicio de ultraviolencia donde el body horror es genuinamente asqueroso y desinhibido en su descarada fatalidad, tal y como se prometió.
El estilo del cineasta podría describirse como una catarata de imágenes rebeldes, ácidas y vertiginosas que en realidad obedecen a una planificación compositiva medida al milímetro, aunque llena de manías formales que si bien en Evil Dead Rise podían tener su gracia a ratos, aquí se acentúan hasta extremos reiterativos y frustrantes. Lee Cronin utiliza el Split Diopter como si se le fuera a acabar hoy mismo la prueba gratuita, exprimiendo su utilidad hasta erradicar su magia y su razón de ser.
Apartando la mirada de la pantalla para mirar el reloj
Los excesivos 137 minutos son el gran talón de aquiles de La momia de Lee Cronin, que cargan con un ritmo narrativo irregular que en ocasiones descuida la magnífica tensión que ha ido alimentando durante cada secuencia.
El guion es muy ambicioso y prometedor, tan ambicioso y prometedor que recoge las ideas de hasta cuatro películas: un drama familiar, una comedia burra y estúpidamente macabra, un thriller policial en el desierto y una de terror de las que se hacían antes y no tanto ahora. La cuestión es que todo ese catálogo de licencias se desborda en un último tramo que se sabotea a sí mismo para desatar un clímax que es un coitus interruptus en toda regla.
El desarrollo en su totalidad, por lo menos, confirma que no todo está perdido gracias a algunos conceptos geniales por aquí y por allá
El papel de los animales en la representación más abstracta de lo diabólico o el protagonismo de una espeluznante grabación
y, especialmente, a un nivel actoral con una presencia más que notable en esta montaña rusa pesadillesca entre Egipto y Nuevo México, con una Natalie Grace haciendo de una niña a la que no le devuelve la mirada ni un criminal en potencia y una Laia Costa que llena de orgullo la proyección interpretativa de nuestro país.
Conclusión de 'La Momia de Lee Cronin'
El cineasta irlandés da un paso más allá en su ambiciosa obsesión por lograr la Evil Dead perfecta. La momia de Lee Cronin, en su faceta más inspirada, puede recordar a los momentos más delirantes de la saga Warren o a la compleja y repugnante fisicidad del cine de terror italiano.
No obstante, en ese conjunto de influencias tan jugosas y meditadas todavía se resguarda un director tan talentoso como precipitado y machacón, tan hábil en el espectáculo de la violencia como descuidado en la cadencia de sus truculentas historias. Es como un niño que no pudo evitar romper el cristal de un escaparate al haber visto el juguete de sus sueños expuesto. Ese ímpetu, eso sí, es mejor que no lo pierda.
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





