Made in EU es la más reciente película del cineasta búlgaro Stephan Komandarev, quien a través de su obra propone una disección minuciosa de la sociedad búlgara en la actualidad. A raíz del Atlàntida Mallorca Film Fest Online, donde participa dentro de la sección Domestic, nos adentramos en su atípica propuesta, una cinta que abraza la denuncia social de una Bulgaria en pleno auge del COVID-19. Made in EU, un thriller social que aborda las contradicciones de la Europa contemporánea estará disponible a través de Filmin el 24 de julio de 2026.



Made in EU

Crítica de 'Made in EU'

Ficha Técnica

Título: Made in EU
Título original: Made in EU

Reparto:
Gergana Pletnyova
Todor Kotzev
Gerasim Georgiev
Anastasia Ingilizova (Slawa)
Ivaylo Hristov

Año: 2025
Duración: 102 min.
País: Bulgaria
Director: Stephan Komandarev
Guion: Stephan Komandarev, Simeon Ventsislavov
Fotografía:
Música: Vesselin Hristov
Género: Drama social
Distribuidor:

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Made in EU'

Sinopsis

Iva trabaja en una fábrica de ropa en la Bulgaria rural, luchando contra una enfermedad persistente pero misteriosa. Cuando se revela que es el primer caso de COVID en su pequeño pueblo, las noticias se convierten en una espiral interminable de acusaciones: primero de los dueños de la fábrica, deseosos de desviar la responsabilidad, luego de sus compañeros, su hijo y, finalmente, de toda la comunidad, a pesar de que Iva no ha salido del pueblo en años. A medida que aparecen las primeras víctimas del virus, la demonización pública de Iva se intensifica y rápidamente se convierte en una paria social.



La salud como un mero coste de producción

Made in EU se presenta en sociedad como una película incisiva, mordaz en su incesante crítica tanto al capitalismo contemporáneo como a la situación de la Unión Europea. Bajo el pretexto de reconstruir el caos durante los primeros días de la pandemia de COVID-19, el autor búlgaro se adentra en la deconstrucción de los valores sobre los que se sustentan las dinámicas de poder en el mundo laboral. El empleado, cuyo valor es menor que el de la maquinaria industrial, debe sacrificar su propia salud a costa de la satisfacción de unos objetivos comerciales.

Los altos mandos, exentos de sufrir las consecuencias de sus actos, hacen uso de la mano de obra para evadir su culpa y obtener resultados favorables. Incluso las familias se ven fragmentadas, consumidas por la avaricia y por la necesidad de obtener beneficios y escalar en un sistema deficiente. Made in EU hace patente que el mundo laboral sólo está compuesto por números, y que cualquiera es desechable en el sistema que nos rodea. Cualquiera, claro está, que forme parte de la maquinaria.

Esto lo hace a través del personaje de Iva (interpretada por Gergana Pletnyova), una madre soltera que pasa doce horas al día encerrada en una fábrica textil. Dicha fábrica es el principal (y único) motor económico del pueblo, lo que condiciona la vida de cada uno de sus habitantes. Iva no es más que un engranaje, una pieza desechable que sólo existe para ser útil a la empresa y que, al enfermar, pasa a ser poco más que una molestia. Una molestia que puede incluso resultar beneficiosa, pues puede ser el chivo expiatorio que evite el escarmiento de la fábrica por parte del gobierno. La forma en la que Made in EU afronta la destrucción de la moral y la identidad del trabajador es fascinante, si bien no deja de recaer en las fauces de la porno-miseria.

Made in EU película

Ruina personal a costa de rendimiento laboral

No nos engañemos; la situación con las fábricas en las pequeñas zonas rurales de Europa del Este no es precisamente buena. La explotación laboral, los despidos improcedentes y la mala praxis están a la orden del día, pero lo que Made in EU expone peca de centrarse excesivamente en la miseria y la desgracia de su protagonista. Resulta un machaque constante de su dignidad, merced de un linchamiento público que recuerda, en cierto modo, al visto en La Caza de Thomas Vinterberg. Sin embargo, mientras que la cinta de Vinterberg indagaba en la dignidad de su protagonista, Made in EU no le ofrece a sus personajes ni un respiro. La situación es horrible, y no parece alcanzar una solución real.

Entramos aquí en el que, a mi parecer, sería el aspecto más negativo de la película: su guion, y cómo en varias ocasiones la trama avanza casi sin una justificación real. Algunos de los giros de guion resultan confusos, especialmente los relativos a las relaciones personales que tienen tanto Iva como su hijo, mientras que el desarrollo de estos avanza a trompicones para dar pie a una resolución un tanto descafeinada. No es que se trate de un desastre, pero sí que es cierto que deja mucho que desear, y más aún teniendo en cuenta que la premisa que plantea es profundamente interesante.

Además, la forma en la que dirige la crítica puede resultar un tanto desmedida. Entiendo la denuncia de la situación en la que los personajes se encuentran, y entiendo la crítica hacia el gobierno y el sistema de explotación presente en la mayoría de negocios. Pero siento que la película incluye una fuerte crítica a la Unión Europea que, pueda gustar más o menos, surge de una forma tan forzada que chirría. Por supuesto, cada uno tiene su propia opinión y eso es respetable, pero no se puede evitar señalar que las cosas pueden (y deben) abordarse de una forma coherente

Eso sí, más acertado está el tratamiento de la psique rural en época de pandemia, simulando comportamientos y acciones que riman a la perfección con hechos y eventos que se han visto en los últimos años. Aunque Made in EU no se termina de tomar el tiempo para construir un catálogo de personajes secundarios bien desarrollados, hay uno que sí que brilla con especial fuerza. Hablo, por supuesto, del Dr. Rusev (interpretado por Ivaylo Hristov), interesante personaje que actúa como la voz de la razón y que actúa como catalizador de uno de los temas más interesantes (a la par que polémicos de la cinta).

Gergana Pletnyova

El beneficio de unos pocos a costa del sacrificio de muchos

En cuanto a uno de los aspectos más interesantes de la cinta, Made in EU está construida a partir de una miríada de planos fijos en donde la composición lo es todo. Stephan Komandarev, preciso en su iconografía y en la construcción de una mirada propia, invita al espectador a observar desde una perspectiva privilegiada el descenso a la locura de su universo. Constantes son los reflejos, la mirada ilusoria que evidencia la ausencia de verdad y que nos permite comprender la doble moral de los personajes que acechan entre las fábricas, los hospitales y los pequeños negocios. A fin de cuentas, en Made in EU Komandarev no busca más que señalar lo evidente: que la sociedad moderna se sustenta en torno a engaños, malas prácticas y gestiones nefastas.

Por último, especialmente efectiva resulta su dirección de actores, que brilla con especial fuerza tanto en la forma en la que Gergana Pletnyova afronta el malestar y la presión, así como en la compostura y desvergüenza de quienes están en el poder. Se tratan de actuaciones naturalistas, que evaden la espectacularidad y el histrionismo para incidir en el carácter cercano, realista y dramático de la cinta. Su impacto en la construcción de la ambientación de Made in EU es absoluto, dando forma a un universo coherente que rima con algunas de las historias que nos hemos podido encontrar a lo largo de los últimos años.

Made in EU película

Conclusión de 'Made in EU'

Made in EU se trata de una cinta que hace de la crítica social su principal fortaleza, si bien peca de excederse en dicha crítica. Bajo la premisa de un drama social arraigado en la crisis COVID se expone una representación de las injusticias comunes en un sistema fallido. El tratamiento del obrero es muy interesante, aunque su guion resulta imperfecto y sus personajes no terminan de evolucionar, quedándose en meros escaparates para la crítica. Una película atrevida, independientemente de si su crítica es más o menos acertada, y que considero que merece la pena ver.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

CINEMAGAVIA
7.0 / 10
70 %
Artículo anterior"Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo": Un ejercicio de memoria
Antonio Gallardo Durán
Graduado en Cine y Cultura y redactor con experiencia en el ámbito del cine y los videojuegos. La vida, como la proyecta Martin Scorsese: a ritmo de Rolling Stones. Si te gusta Sam Raimi y consideras que el cine hongkonés es lo superior, estás en mi equipo.
made-in-eu-pelicula-criticaMade in EU se trata de una cinta que hace de la crítica social su principal fortaleza, si bien peca de excederse en dicha crítica. Bajo la premisa de un drama social arraigado en la crisis COVID se expone una representación de las injusticias comunes en un sistema fallido. El tratamiento del obrero es muy interesante, aunque su guion resulta imperfecto y sus personajes no terminan de evolucionar, quedándose en meros escaparates para la crítica. Una película atrevida, independientemente de si su crítica es más o menos acertada, y que considero que merece la pena ver.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí