Paul Thomas Anderson se consolidó como un imprescindible gracias a Magnolia (1999). Con este filme, PTA creó una marca personal y, en cierto modo, se convirtió en un milagro renovador para el cine independiente norteamericano. A partir de ese momento sus largometrajes comienzan a parecerse en el mejor sentido; esta identidad hará de su filmografía una sucesión de brillantes obras de arte capaces de trascender y sobrepasar la pantalla.

Magnolia cuenta con brillantes actuaciones. Entre ellas destaca Tom Cruise -en una de sus interpretaciones más sobresalientes-, Julianne Moore, William H. Macy, John C. Reilley y el extraordinario Philip Seymour Hoffman, un portento que transformaba en oro todo lo que tocaba. Tras Magnolia llegaron There Will be blood (2007), The Master (2012), Inherent Vice (2014) y Phantom Thread (2017), películas protagonizadas por tres de los mejores actores del último período de Hollywood: Daniel Day Lewis, Philip Seymour Hoffman y Joaquin Phoenix. Sobran las palabras.



Magnolia

Crítica de ‘Magnolia’

Título: Magnolia

Reparto:
Tom Cruise (Frank T.J. Mackey)
John C. Reilly (Jim Kurring)
Julianne Moore (Linda Partridge)
Philip Seymour Hoffman (Phil Parma)
Philip Baker Hall (Jimmy Gator)
William H. Macy (Quiz Kid Donnie Smith)
Jeremy Blackman (Stanley Spector)
Melora Walters (Claudia Wilson Gator)
Jason Robards (Earl Partridge)
Melinda Dillon (Rose Gator)
April Grace (Gwenovier)
Henry Gibson (Thurston Howell)
Michael Bowen (Rick Spector)
Alfred Molina (Solomon Solomon)

Año: 1999
Duración: 188 min.
País: Estados Unidos
Director: Paul Thomas Anderson
Guion: Paul Thomas Anderson
Fotografía: Robert Elswit
Música: Jon Brion
Género: Drama
Distribuidor: AURUM PRODUCCIONES, S.A.

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Magnolia’

Sinopsis

La película consta de nueve tramas paralelas que tienen lugar en el Valle de San Fernando, en Los Angeles: un niño prodigio, el presentador de un concurso de televisión, un exniño prodigio, un moribundo, su hijo perdido, la mujer y el enfermero del moribundo. Son historias aparentemente independientes, pero que guardan entre sí una extraña relación. Magnolia es el retrato de la vida americana visto a través de una serie de viñetas cómicas y conmovedoras.

Premios

  • 3 Nominaciones al Óscar: Mejor actor secundario (Tom Cruise), canción, guión. 1999
  • Globos de Oro: Mejor actor secundario (Tom Cruise). 2 nominaciones. 1999
  • 3 premios National Board of Review: Mejor reparto, actor sec. y actriz secundaria. 1999
  • Festival de Berlín: Oso de Oro – Mejor película. 2000
  • Premios Guldbagge (Suecia): Mejor película extranjera. 2000
  • Critics’ Choice Awards: Nominada a Mejor película. 1999
  • Asociación de Críticos de Chicago: Mejor actor secundario (Cruise). 4 nom. 1999
  • Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión original. 1999
  • Sindicato de Actores (SAG): 3 nominaciones inc. Mejor reparto (Largometraje). 1999

Donde se puede ver la película



Historias cruzadas

Magnolia es una película coral en la que se cruzan varias historias, a priori sin relación, que irán tomando forma según avance el relato. Las historias gravitan alrededor de la redención y el perdón. Lo más interesante son los cimientos que sostienen la narración y cómo ésta es construida por Anderson. 

Son constantes las alusiones al azar, a la casualidad y a la extraña relación que se establece entre acontecimientos que aparentemente no están conectados. Una voz en off narra una serie de supuestas coincidencias y, mientras que en un primer instante indica que todo es casual, pronto nos irá convenciendo de que no todo puede serlo; finaliza diciendo: “Esto no puede ser una de esas cosas que pasan, ruego que por favor esto no sea meramente eso. Esto no fue una coincidencia, estas cosas extrañas ocurren todo el tiempo…”

Magnolia
© 1999 – New Line Cinema

La causalidad

¿Qué quiere expresar el director? PTA está reflexionando sobre uno de los grandes dilemas de nuestro siglo: la casualidad y la causalidad. La casualidad es azar y coincidencia. La causalidad, en cambio, está ligada al determinismo e indica que todo sucede porque debía suceder, una causa siempre implica un efecto posterior.

En Magnolia todos los personajes se creen partícipes de los cambios que ocurren en sus vidas y fantasean con ser los protagonistas de su propio relato. De ahí que intenten hacer el bien, redimirse, pero todo lo que pasa es porque tenía que pasar y ellos no han participado en el proceso. La causalidad ha eliminado la libertad del individuo. La voz en off vuelve para alumbrarnos: “Puede que hayamos acabado con el pasado, pero él con nosotros aún no ha acabado”. 

En sentido general, el determinismo afirma que todo lo que ha habido, hay y habrá y todo lo que ha sucedido, sucede y sucederá está de antemano fijado, condicionado y establecido. Este principio establece las condiciones previas de todos los fenómenos del universo, o sea, está asociado a la idea de causalidad, ocurre algo –ahora- porque tiene una causa. De ahí que nuestro empeño por cambiar el destino resulte inútil. Aunque todos los protagonistas de Magnolia se esfuercen una y otra vez por mejorar su vida, no sirve de nada. Se trata de comprender que lo que ahora acontece no es algo mágico ni asombroso sino que es explicable, tardaremos más o menos en explicarlo pero, aplicando el principio de causalidad, determinaremos las causas.

A efectos prácticos es como una dictadura de la naturaleza. La libertad sería creer en la ausencia de determinismo. La persona determinista no cree en la libertad, no cree que ningún sistema físico pueda hacer algo distinto de lo que hace.

Magnolia
© 1999 – New Line Cinema

Éxodo 8: ¡Y salieron tantas ranas que cubrieron todo el territorio!

El final de la película nos sorprende con una lluvia de ranas, reiterando esta vez de manera metafórica que las cosas pasan porque tienen que pasar, así estaba predeterminado. No hay que buscar una explicación racional porque sencillamente no la tiene. Una de las primeras escenas de Magnolia ejemplifica esta teoría perfectamente: Un joven intenta suicidarse desde la terraza de su edificio a la vez que sus padres discuten y, mientras él está cayendo al vacío, un disparo accidental de su madre atraviesa la ventana y mata al muchacho, justo antes de que este cayese a una red puesta pocos días antes por los bomberos. Esto también tenía que pasar, no hay que acudir a la casualidad sino a la causalidad.

Al fin y al cabo el determinismo no sería ninguna teoría sino más bien una constatación trivial puesto que todo en la vida termina siendo. Sin embargo, las teorías siempre dejan algo escapar y el determinismo no permite que nada escape de él, así que no podrá ser establecido a través de ellas. Los seres humanos, por tanto, nos convertimos en dominantes y en dominados. Somos objeto y sujeto de la ciencia, exactamente igual que les ocurre a los personajes de Magnolia.

Julianne Moore
© 1999 – New Line Cinema

Conclusiones de ‘Magnolia’

Magnolia es un filme complejo, con un metraje largo según los estándares y que, al ser considerado obra de culto, se impone como un muro infranqueable ante muchos espectadores escépticos. Del mismo modo que ocurre con los clásicos literarios, y parafraseando a Calvino, cuanto más cree uno conocer una obra que nunca vio ni leyó, tanto más nuevo e inesperado le resultará al verla o leerla. 

Puedo atreverme a confesar que, tras su visionado, Magnolia continuará resonando en su vida  como ruido de fondo durante mucho tiempo. 

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí