En la Sala Lola Membrives del Teatro Lara, Leonardo y el Novio imagina qué ocurrió después de la tragedia de Bodas de sangre. Escrita y dirigida por Matías Benedetti, la propuesta sitúa a los dos personajes de Lorca en un espacio entre la vida y la muerte, donde deben enfrentarse de nuevo al amor, el deseo, la violencia y las decisiones que los llevaron hasta la tragedia. A través de una mirada que combina tragedia, humor y reflexión, el montaje reconstruye el clásico desde el punto de vista de quienes ya no pueden cambiar lo ocurrido, pero sí intentar comprenderlo. En Cinemagavia, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Matías Benedetti, que nos habla del proceso dramatúrgico y creativo de la obra, su diálogo con Lorca y las posibilidades de imaginar qué ocurrió con Leonardo y el Novio después de su muerte.
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Entrevista a Matías Benedetti por 'Leonardo y el Novio'
Diego Da Costa / Cinemagavia: ¿Qué te lleva a preguntarte qué ocurrió con Leonardo y el Novio después de Bodas de sangre? ¿En qué momento surge la necesidad de contar esa historia que Lorca dejó fuera?
Matías Benedetti: En realidad, no tiene que ver con algo que Lorca haya dejado fuera. Lorca termina con una muerte, como sucede en muchas de sus obras, y la muerte aparece como un final.
A mí me interesaba preguntarme qué pasa después de la muerte. Creo que a veces, en la vida, nos quedamos atados a un suceso y no podemos salir de ahí. Entonces imaginé que Leonardo y el Novio habían quedado atrapados en aquella boda y que, después de la muerte, podían encontrarse nuevamente con ese conflicto y preguntarse por qué pasó lo que pasó.
Diego Da Costa / Cinemagavia: La obra parte de dos personajes que conocemos perfectamente, pero los sitúa en un espacio entre la vida y la muerte, donde se habla de amor, traición, pasión e incluso violencia. ¿Cómo se construye dramatúrgicamente una historia que aborda temas tan profundos como estos?
Matías Benedetti: Mi intención es reconstruir Bodas de sangre desde otro punto de vista. Los personajes se encuentran después de la vida, cuando ya todo pasó, y pueden mirar lo ocurrido con cierta distancia.
Es una manera de volver a contar la historia desde los propios personajes, que ya están muertos. Y esa distancia genera algo muy interesante, porque permite mirar de otra manera todo el conflicto del amor, el deseo, la violencia y la tragedia.

Diálogo con Lorca
Diego Da Costa / Cinemagavia: ¿Hasta qué punto habéis querido dialogar con Lorca y hasta qué punto necesitabais romper con él para encontrar vuestra propia obra?
Matías Benedetti: Todo el tiempo estuvimos dialogando con Lorca. Desde el análisis del texto, encontramos que, a medida que se acerca la boda, también se acerca Leonardo y crece la pasión. Entendimos que la Novia amaba a los dos, y que esas fuerzas antagónicas, al encontrarse, podían conducir a la desgracia.
A partir de ahí fuimos reconstruyendo Bodas de sangre. Incluso los personajes se encuentran con los textos que Lorca dejó: fragmentos que aparecen tirados por el suelo de esa gran boda que quedó abandonada en el tiempo. Y desde esos fragmentos, los personajes vuelven a reconstruir su propia historia.
Diego Da Costa / Cinemagavia: Los actores y productores nos han contado que ha sido un proceso largo, que os ha permitido experimentar y jugar de diferentes maneras. ¿Es este tipo de proceso algo que forma parte de tu manera habitual de trabajar o ha sido una experiencia nueva que querías explorar?
Matías Benedetti: Sí, es algo que forma parte de mi manera de trabajar. Tengo otras obras escritas por mí que también fueron creadas a partir de procesos de improvisación y de planteamientos desde mi propia dramaturgia.
Cuando escribo, me gusta que, especialmente en una primera puesta, el texto tenga en cuenta esa cuestión viva que aparece en la improvisación y en el hecho de estar trabajando con los actores durante el proceso de creación. Para mí, el texto también se construye en ese encuentro con los actores y con lo que sucede en escena.

El simbolismo
Diego Da Costa / Cinemagavia: La propuesta incorpora elementos de tragicomedia. ¿Qué posibilidades os abría introducir el humor en un universo tan marcado por el deseo, la violencia y la tragedia?
Matías Benedetti: Me parecía muy divertida la idea de que dos hombres se encuentren a hablar de la misma mujer con la que los dos compartieron el amor. Y eso nunca sucede en Bodas de sangre: Leonardo y el Novio nunca se sientan a conversar sobre la Novia.
En estas conversaciones aparece una pregunta muy divertida: ¿quién era realmente la Novia? Porque cada uno tiene una imagen completamente diferente de ella. Entonces empiezan a hablar de la misma mujer, pero parece que cada uno hubiera estado con una mujer distinta.
Diego Da Costa / Cinemagavia: ¿Cómo se traduce escénicamente ese espacio entre la vida y la muerte? ¿Queríais que fuese un lugar reconocible, simbólico o deliberadamente ambiguo visualmente?
Matías Benedetti: Es totalmente un espacio simbólico, pero el teatro también lo es.
Están con las luces, tienen los textos que fueron escritos y saben que son personajes de una obra. Pero también saben que fueron llevados a la muerte por el autor, que fue el autor quien decidió matarlos.

El cuerpo, el movimiento y la escena
Diego Da Costa / Cinemagavia: La obra plantea preguntas sobre el amor, el deseo y la culpa. ¿Cómo habéis conseguido que estos conceptos no se queden únicamente en el discurso, sino que aparezcan a través de la acción y de las relaciones entre los personajes?
Matías Benedetti: La acción está todo el tiempo rescatando escenas de Bodas de sangre, especialmente las más reconocibles, y los propios personajes se ayudan entre sí a reconstruirlas mediante la escenificación.
Entonces la reflexión se convierte constantemente en acción, porque ellos vuelven a vivir y recrear Bodas de sangre para intentar entender qué fue lo que pasó.
Diego Da Costa / Cinemagavia: ¿Qué peso han tenido el cuerpo y el movimiento en la puesta en escena?
Matías Benedetti: Mi manera de trabajar como director es buscar que los actores encuentren un impulso propio, personal, que los movilice en cada movimiento dentro del espacio.
Su relación con el Teatro Lara
Diego Da Costa / Cinemagavia: Desde el punto de vista de la producción, ¿qué supone levantar una propuesta de este formato en una sala como la Lola Membrives del Teatro Lara?
Matías Benedetti: Creo que el Teatro Lara es un espacio que tiene una programación muy diversa, y hay una vuelta cada vez más fuerte a los clásicos: a Ibsen, a Lorca, a Chéjov, no solo en el Lara sino en otros espacios también.
Diego Da Costa / Cinemagavia: Ya has tenido éxito con Toda persona vista de cerca es un monstruo, una comedia ácida que ha estado varios meses en el Teatro Lara. ¿Volver a jugar en casa después de ese éxito: aporta comodidad, presión o un poco de ambas?
Matías Benedetti: Personalmente, me aporta muchísimo misterio y curiosidad por saber qué va a suceder. Son dos proyectos totalmente diferentes.
Sí me aporta comodidad desde el lado relacional: el espacio, las personas con las que trabajamos, los técnicos… El Teatro Lara te da muchas posibilidades y una sensación de estar en casa, de mucha comodidad.
Pero la obra es muy diferente y también lo será el público. Y todo eso genera siempre un poco de incertidumbre.

La diversidad teatral entre España y Argentina
Diego Da Costa / Cinemagavia: Cada vez son más los autores y creadores argentinos que desarrollan su trabajo en España, creando una comunidad internacional muy interesante y enriquecedora. ¿Cómo ves este encuentro entre las escenas teatrales argentina y española y por qué crees que se ha producido este fenómeno?
Matías Benedetti: Creo que actualmente, por lo menos en Madrid, hay un intercambio cultural no solamente con Argentina, sino con muchísimos otros países, y eso es muy enriquecedor. Yo también me encuentro trabajando parte del año en Argentina, y puedo ver cómo hay muchísimas posibilidades culturales que se llevan de un lugar a otro, y eso enriquece muchísimo los proyectos. Sin embargo, lo que pasa en Madrid no lo he visto en otros lados: hay una aceptación e incluso una búsqueda constante de relacionarse con el teatro argentino que me asombra.
En esta obra, además, teníamos el desafío de preguntarnos por qué hay un actor español y un actor argentino dentro de una obra de Lorca. Y los propios personajes hablan también de eso: de que Bodas de sangre ha sido representada en tantos lugares y, particularmente, en toda Latinoamérica.
Entonces creo que podemos decir que Lorca es de todos los países hispanos. De alguna manera, nos identifica y nos une. Lorca tiene esa capacidad de atravesar fronteras y de generar un vínculo común entre nosotros, también a nivel teatral.
La recepción de 'Leonardo y el Novio'
Diego Da Costa / Cinemagavia: Por último, pensando en el público que llega con Bodas de sangre en la cabeza: ¿qué te gustaría que se llevase después de descubrir vuestra continuación?
Matías Benedetti: Creo que el público que llega con Bodas de sangre en la cabeza va a encontrarse con una reconstrucción contada por dos personajes que todavía tienen voz y que se replantean la obra, el punto de vista de Lorca y la propia tragedia.
Ellos reconstruyen lo que sucedió para poder entenderse y, en definitiva, para intentar entender qué es realmente el amor. Y queda también una pregunta: si existe el amor o si, en realidad, es una ilusión que construimos para poder vivir.
No os perdáis Leonardo y el Novio, todos los jueves a las 19:30 hasta el 24 de septiembre en la Sala Lola Membrives del Teatro Lara.
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