Mujer sin hijo es un cortometraje de 2018 escrito y dirigido por Eva Saiz López. En él se cuenta cómo una mujer, Tere, encuentra a un chico al que poder alquilar una de las habitaciones de su casa. La diferencia generacional es evidente y sus vidas podrÃa decirse que también. Sin embargo, entre ellos se crea una relación inesperada, calma y agradecida.
CrÃtica de 'Mujer sin hijo'
Resumen
Ficha Técnica
TÃtulo: Mujer sin hijo
TÃtulo original: Mujer sin hijo
Reparto:
Susana Alcántara (Tere)
Marcelo Carvajal (Hugo)
Año: 2018
Duración: 15 min
PaÃs: España
Dirección: Eva Saiz
Guion: Eva Saiz
FotografÃa: Jorge Sirvent
Género: Drama
Producción: Kabiria Films
Reportaje de 'Mujer sin hijo'
Sinopsis de 'Mujer sin hijo'
Mujer sin hijo nos presenta a Tere, que acoge en su casa a un chico que busca una habitación de alquiler. Entre ellos, se creará una afinidad que poco a poco llegará a parecerse a la que tiene cualquier madre con su hijo, si no fuera porque Tere le ve de otra manera. (MADRID EN CORTO).
La mujer y su dÃa a dÃa
Mujer sin hijo es una ficción sin estridencias con un argumento sencillo igual que las vidas de los personajes que la protagonizan. Tere (Susana Alcántara) es una mujer que vive sola en su piso. Allà desayuna, duerme, hace los quehaceres de su casa, un poco de ejercicio y ve la vida desde su piso y la gente que pasa alrededor. Los diálogos son escasos y sorprende, sobre todo, la incomunicación en la que vive Tere. Hay mucha rutina y soledad también.
En un punto de la historia aparece un chico, Hugo (Marcelo Carvajal), que se une a la convivencia. Entonces la realidad de Tere cambia un poco, se altera, pero su vida sigue con tranquilidad. Se ha añadido un elemento interesante y necesitado por Tere. La relación que se establece entre ellos es diferente a lo esperado, pero Tere se comporta y también lo hace Hugo, aunque tal vez pueda ser un poco indiscreto. Pero la cotidianidad sigue en esa casa en una continuidad, aunque mejorada, con todo el decorado de una casa con los enseres y muebles tÃpicos de una viviendo de barrio obrero de los años 60 y 70.
Convivencia y deseo
Cuando Tere y Hugo se conocen surge en ella un sentimiento obvio de la mujer sola. En el caso de Tere es una mujer que está sola no por elección: su fÃsico no se encuentra dentro del canon, entra de lleno en la madurez y a ella le gustarÃa establecer contacto con alguien. Por eso ha buscado a una persona (chico, hombre) con quien compartir su piso. Ella tiene necesidad sexuales escondidas sospechamos que desde hace algún tiempo.
Tere se aproxima a Hugo y se regocija con los nuevos cambios que llegan a su vida. La motivación que recibió del exterior (mira por la ventana por aquÃ, mira por allá) es clave. Se sintió tentada y curiosa ante la juventud, ante el reflejo femenino de lo que le gustarÃa ser (pero que no ambiciona) y del masculino (por el que se siente atraÃda). Tere no es una espÃa, es una observadora.
La mujer podrÃa ser la madre de Hugo. Pero no lo es. Es una mujer sin hijos, sin familia. Y aunque totalmente legÃtimo, puede ser que queramos que vea en Hugo al hijo que nunca tuvo, ¿pero por qué deberÃa ser asÃ? El cortometraje de Eva Saiz se recrea en la continuidad de la vida, en el llegar tarde, pero llegar, y disfrutar y vivir lo poquito que te pueda venir. Lo dicho, sin estridencias, expectativas ni grandes sueños.
Conclusión
Mujer sin hijo es aceptación y la aproximación de una mujer sin descendencia a quien podrÃa serlo, pero que no lo es. La aceptación del deseo es palpable en la historia, pero sin producirse desasosiego o frustración, sino agradecimiento hacia la mejora de la vida y el conocimiento y la relación con otras personas. El corto tiene una narración plana, sencilla, con apenas diálogos (aunque estos digan mucho) y donde el piso cobra gran relevancia. Una pequeña ventana que se abre para una mujer que sigue mirando hacia afuera.
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