Música y mal es una obra teatral acompañada de momentos musicales, escrita y dirigida por Lola Blasco. Una obra que hace un paralelismo estético entre la música clásica con el propio desarrollo de la humanidad, tomando como ejemplos a ciertas figuras relevantes del arte universal. El cómo la apreciación de la belleza y la facultad de ahondar en la sensibilidad humana a través del arte, no nos hace menos miserables como individuos.

Música y mal es un monologo lírico en clave musical, en el que Lola Blasco invita a la audiencia a una profunda reflexión acerca de la condición humana, sacando a la palestra las luces y sombras que todos compartimos por igual. El evidenciar y verbalizar esa parte no tan agradable de nuestro fuero interno, a través de la vida y obra de algunos de los mayores genios de nuestra historia, eso sí, genios, pero hijos de puta también.

La obra está  protagonizada por la propia Lola Blasco acompañada de Alexis Delgado Búrdalo al piano. Música y mal estará en el cartel del Centro cultural de la Villa Fernán Gómez de Madrid, hasta el próximo 11 de abril de 2021.



Música y mal

Crítica de ‘Música y mal’

Ficha Técnica

Título: Música y mal
Título original: Música y mal

Reparto:
Lola Blasco
Alexis Delgado Búrdalo

Duración: 70 min. apróx.
Dirección: Lola Blasco y Pepa Gamboa
Dramaturgia: Lola Blasco
Selección musical y arreglos: Manuel Bocos
Iluminación: Juanjo Llorens
Escenografía: Antonio Marín
Vestuario: Rafael R. Villalobos
Ayudante de dirección: Julen G
Ayudante de escenografía: Jon Setien Lorente
Visuales: Elena Juarez
Producción: Teatro Fernán Gómez

Tráiler de ‘Música y mal’

Sinopsis de ‘Música y mal’

Música y mal es una obra de teatro con música en directo en la que nos detenemos en algunos acontecimientos históricos que pudieron o no cambiar también nuestra Historia. En Música y mal repasamos una suerte de “miniaturas históricas” al tiempo que escuchamos las composiciones que hicieron sus protagonistas. (TEATRO FERNÁN GÓMEZ). 



Música y mal
Foto de Teatro Fernán Gómez

Hitler y el cromatismo

Es de las pocas ocasiones y espero no extralimitarme en mi apreciación, que una obra teatral me deja con esta sensación de belleza poética en la boca. Música y mal no pretende usar artificio alguno para resultar más grandilocuente en escena, simple y llanamente se vale de la música y la palabra para emocionar al espectador. Con una puesta en escena algo austera, pero totalmente efectista, Lola Blasco nos adentra como espectadores en un viaje lleno de belleza, lágrimas y maldad. La obra es una constatación de que efectivamente la verdad tiene dos caras y una suele ser terrorífica.

A través de la evolución del cromatismo a lo largo de la historia, Lola Blasco esboza un contundente y bello paralelismo con la propia historia, haciendo especial hincapié en el periodo en el que tuvo lugar la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto hacia el pueblo judío. Una de las cosas que más me entusiasman de esto, es que la protagonista y creadora no lo expone como algo ajeno a nuestros días, ni a modo de testimonio anecdótico que pueda interesar al público. Es una reflexión que nos mete en el fango a cada uno de nosotros por igual, empezando por la propia Lola Blasco. Me da la impresión de que hay mucha parte autobiográfica en algunos fragmentos de la obra y que esa introspección que ella lleva a cabo, pretende trasladarla del mismo modo al espectador. 

Lola Blasco
Foto de Teatro Fernán Gómez

Bach y el lorazepam

En cuanto al texto que presenta Música y mal, es difícil encontrar un pero a semejante virtuosidad dramatúrgica. El texto dramático de Lola Blasco es potente porque hay mucha verdad en él, sin necesidad de hacerlo enrevesado o forzosamente complicado. La obra es profunda pero sencilla al mismo tiempo, viéndose impregnada de un andar por casa y un lenguaje coloquial con el que cualquiera pueda verse reflejado. Es una obra muy valiente en su forma de dirigirse al espectador, sin ningún miedo a sonar políticamente incorrecta a lo largo de algún tramo.

Sencillamente, es un milagro artístico sin premeditación el que ha conseguido Lola Blasco con Música y mal. Consigue a base de belleza y sonoridad impregnar el texto de una verdad universal en la que uno desearía navegar de por vida. Una obra que con poco alcanza lo inabarcable, que a base de banalidad alcanza el culmen cromático y que con la más pura belleza consigue exponer la maldad y la barbarie humana. Tienes la misma sensación que cuando escuchas por primera vez las Variaciones Goldberg, de Bach, que pueden parecerte sencillas y a la vez complejas, mundanas o profundamente universales, etc… La obra es, a fin de cuentas, como una pastilla de lorazepam, pero teniendo como ingredientes piezas musicales a Bach y a Wagner, entre otros.

Lola Blasco
Foto de Teatro Fernán Gómez

Schumann y Mengele

Al final Música y mal plantea un sinfín de preguntas, que no son ni pretenden ser respondidas por la autora. Es una obra en la que la interpretación final queda a manos del espectador, siendo cualquiera de ellas totalmente válidas, ya que es incomprensible y lo seguirá siendo siempre, el hecho de que alguien que sea capaz de traer tanta belleza al mundo con su arte, también pueda llegar a ser una persona totalmente deleznable.

¿Cómo entender que Mengele hiciera todo tipo de barbaridades a niños judíos, mientras escuchaba de fondo “Escenas infantiles”, de Robert Shumann? O de ¿Que se escuchara la música de Richard Strauss cerca de donde estaban exterminando a centenares de judíos en las cámaras de gas? No lo puedes entender, porque se escapa a todo raciocinio que podamos llevar a cabo sobre sucesos de tal calibre. No obstante, eso no quita que sigamos disfrutando de las obras de estos genios, a pesar de que en sus vidas pudieran tener actitudes deplorables. El hecho de que Wagner fuera un antisemita no va a hacer que te emociones menos al escuchar su música o que disfrutes menos de una película de Ingmar Bergman por hecho de saber que simpatizó en una época con el nazismo.

Música y mal
Foto de Teatro Fernán Gómez

Conclusión

Música y mal es un acontecimiento teatral y musical tremendamente maravilloso, lleno de una belleza poética y sonora sin igual. Un precioso y terrorífico viaje a través del arte y la historia, haciendo un paralelismo brillante y convincente entre ellos. Lola Blasco demuestra ser una de las dramaturgas más talentosas y con una de las voces artísticas más particulares de la actual esfera teatral española. Una obra imperdible que trata de todo y de nada, de la estética y la razón, como de lo terrenal y lo universal… Sin duda una de las mejores obras de este año teatral, que se podrá disfrutar hasta el próximo 11 de abril de 2021 en el Fernán Gómez de Madrid.

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