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El brillante universo de My Little Pony: Una nueva generación llega este 24 de septiembre a Netflix. Este film muestra cómo la famosa Equestria ha perdido su magia, así como el enfrentamiento entre los ponis terrestres, los unicornios y los pegasos. Dirigida por Robert Cullen, José Luis Ucha y Mark Fattibene, pertenece a la franquicia de la ya mítica "Mi Pequeño Pony". En el elenco original de voces se encuentran artistas como Vanessa Hudgens o Sofia Carson.



My Little Pony Una nueva generación

Crítica de 'My Little Pony: Una nueva generación'

Ficha Técnica

Título: My Little Pony: Una nueva generación
Título original: My Little Pony: A New Generation

Año: 2021
Duración: 90 min
País: Estados Unidos
Dirección: Robert Cullen, José Luis Ucha y Mark Fattibene
Guion: Gillian Berrow y Tim Sullivan
Género: Animación
Distribución: Netflix

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de 'My Little Pony: Una nueva generación'

 

Sinopsis de 'My Little Pony: Una nueva generación'

My Little Pony: Una nueva generación nos muestra cómo ha ocurrido lo inimaginable... ¡Equestria ha perdido su magia! Los ponis de la Tierra, los Unicornios y los Pegasos ya no son amigos y ahora viven separados por especies. Pero la idealista poni terrestre Sunny (Vanessa Hudgens) está decidida a encontrar una forma de devolver el encanto y la unidad a su mundo. Formando equipo con la unicornio de gran corazón Izzy (Kimiko Glenn), la pareja viaja a tierras lejanas donde se encuentra con las carismáticas y valientes pegaso Pipp (Sofia Carson) y Zipp (Liza Koshy) y el siempre responsable poni terrestre Hitch (James Marsden).

Su misión está llena de desventuras, pero cada uno de estos nuevos mejores amigos poseen sus propios dones únicos y especiales que pueden ser justo lo que este poniverso necesita para restaurar la magia y demostrar que incluso los pequeños ponis pueden marcar la diferencia. (FLAMINGO COMUNICACIÓN).



My Little Pony Una nueva generación
Foto de Netflix

Un alegato de ser diferentes

Vuelven los ponis más famosos de la ficción con My Little Pony: Una nueva generación, escrita por Gillian Berrow y Tim Sullivan. En consonancia con el tono y la identidad de los personajes, no se limita a ser un mero entretenimiento para los más pequeños, sino que va más allá. A lo largo de todo el film, se encuentran temas de vital importancia como el respeto por el otro, la diversidad y la aceptación de las diferencias culturales. De esta forma, se hace un alegato metafórico contra el racismo, creando un paralelismo con la propia sociedad. Se aplauden este tipo de largometrajes que lanzan mensajes que permiten educar en solidaridad, libertad y tolerancia. Por lo tanto, el guion experimenta una enseñanza positiva, que se incorpora sin forzar nada, en una trama coherente con lo que se espera el espectador en una película de este universo.

Las dosis de aventura y de humor más cercanos al aspecto más blanco y liviano no faltan, por lo que saben equilibrar ambas facciones. De esta manera, logra que los más pequeños de la casa puedan disfrutar totalmente de este viaje existencial, mientras que los adultos se encuentran ante un film nada banal y que se puede deleitar en familia. Gracias a ello, el largometraje no se limita a la edad infantil o algo más mayor, ya que evita infantilismos y tramas excesivamente sencillas. Como curiosidad, muchas veces es difícil encontrar cintas familiares que no sean maniqueas, pero, en esta ocasión, se ha apostado por no señalar y diferenciar los bandos de una forma tan tajante. Por ende, hay una profundidad suficiente, para comprender que, incluso el villano, tiene un contexto detrás. Una bandera de paz que evita los miedos infundados y fobias creadas.

Netflix
Foto de Netflix

La amistad construye puentes

Lógicamente, My Little Pony: Una nueva generación promueve toda esta celebración de la diversidad desde un prisma positivo y con una base fundamentada en la amistad y el amor. Aun así, no cae en falsos mitos en torno a ellos, ni tampoco en buscar ese fin sin ningún motivo. Por tanto, ver la evolución de un personaje que pone en duda todo un sistema social, muestra que cada uno de los componentes narrativos tiene una construcción interesante detrás. No obstante, no hay una densidad o una pesadez que pudiera confundir al público infantil, sino que se ha sabido adecuar a su lenguaje. De esta forma, consigue mostrar que los niños tienen una capacidad madurativa suficiente para promover este tipo de enseñanzas y debates. Asimismo, se valoran las dosis de humor, y de dinamismo, que regala, por ejemplo, Izzy. Esos momentos de frescura permiten respirar al film.

Por otro lado, se ve la modernización del lenguaje, con respecto a otros films de esta saga ya conocida por el gran público. La introducción de las nuevas tecnologías, el universo influencer y hasta las fake news, se muestran de una forma suave y sutil. No incide ni insiste en ello, pero sí que lo dibuja como parte de la idiosincrasia de la población del siglo XXI, en concreto, en estos nuevos años 20. También llama la atención el tratamiento de los personajes más adultos, ya que releja esa rigidez y falta de flexibilidad que, muchas veces, genera brechas intergeneracionales. Esta riqueza en la fabricación de los distintos roles que actúan en el film es uno de los puntos que más sorprende y eleva el resultado final. Por lo tanto, rompe los prejuicios que pudiera haber en torno al universo de My Little Pony.

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Sueño y magia

La historia se fundamenta en una base y en una confección inesperada y eficaz. Con lo cual, la ejecución técnica y visual es de máxima importancia para obtener un conglomerado atractivo. La animación es apacible, sigue unos colores suaves, alegres y en línea con la identidad que se busca. Asimismo, presenta unos diseños distintos para marcar los diferentes mundos. Por ejemplo, el hábitat de los Ponis es una composición más hacia una ciudad marítima, mientras que la de los pegasos hace recordar a una conocida localización muy popular en América y la de los unicornios es un ambiente totalmente rural. Se valora que haya una diferenciación entre ellos, ya que permite que el espectador vaya viajando por esos lugares de ensueño. No hay una gran innovación artística, pero refleja a la perfección el sello ya conocido de esta famosa franquicia.

En la versión original son varios rostros conocidos los que dan voz a estos pequeños ponis, como James Mardsen, Vanessa Hudgens o Sofia Carson. El trabajo de voz que realizan en la película es magnífico, dándole a cada uno de los personajes la personalidad que se espera en su expresividad sonora. También sería conveniente destacar las escenas musicales, que aportan movimiento a la escena y son pura energía. Además, han sabido controlar cuándo deben intervenir, así como el número de piezas musicales que hay en total en My Little Pony: Una nueva generación. Al no sobrecargarlo de canciones, no se siente esa saturación, lo que indica una buena estrategia y dirección artística. Por último, comentar que el ritmo es entretenido, en ningún momento se dilata en el tiempo y se hace muy agradable a la vista de todo tipo de públicos.

My Little Pony Una nueva generación
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Conclusión

My Little Pony: Una nueva generación es una metáfora sobre la diversidad social, abrazando las diferencias y la necesidad de construir puentes. Así, logra exponer la necesidad de abordar estos temas desde una mirada más inocente, pero sin perder la complejidad de ello. Por lo cual, sorprende por tener un guion que va más allá del puro entretenimiento. Los personajes están llenos de luces, humor y magia, y al mismo tiempo se aleja de la imagen maniquea que, a veces, se cae en este tipo de producciones. Asimismo, la animación ha sabido construir y expandir este universo, con un ritmo agradable y un montaje eficaz, con números musicales incluidos. Una nueva generación llega a los corazones de todo tipo de públicos con una aventura llena de enseñanzas tan entretenidas como necesarias.

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