Nevrland (2019) se trata de una producción austriaca de bajo presupuesto, dirigida por el director de cine independiente Gregor Schmidinger, quien ya se había dado a conocer con trabajos polémicos como Homofobia (2012), un cortometraje en el que trataba algunas obsesiones que se repetirían Nevrland, como es la ansiedad o la homosexualidad. Nevrland se ha estrenado en la plataforma digital Filmin.



Crítica de ‘Nevrland’

Nervland

Ficha Técnica

Título: Nevrland
Título original: Nevrland

Reparto:
Simon Frühwirth (Jakob
Paul Forman (Kristjan)
Josef Hader (El padre)
Wolfgang Hübsch (El abuelo)
Anton Noori (Murat)
Markus Schleinzer (El psicoterapeuta)

Nico Greinecker  (Little Boy)
Max Meyr (trabajador)
Peter Machacek (Doctor)

Año: 2019
País: Austria
Duración: 88 minutos
Director: Gregor Schmidinger
Guion: Gregor Schmidinger
Fotografía: Jo Molitoris
Música: Gerald Vdh
Género: Drama. Thriller
Distribuidor: Wolf Releasing

Filmaffinity

IMBD

Trailer de ‘Nevrland’ en inglés

Sinopsis 

Un agudo retrato de la generación Z. En esta obra con altos niveles de psicodelia, las enfermedades mentales que proliferan en los “centennials” y el uso masivo de nuevas tecnologías para abrir nuevos mundos se ponen de manifiesto de forma inquietante y provocativa.

Jakob, de 17 años, no pide nada más que sentirse vivo. Los ataques de ansiedad incontrolables le impiden hacerlo y lo obligan a escapar a mundos virtuales. Una noche, conoce a Kristjan, de 26 años, en un chat por cámara. Su encuentro marca el comienzo de un viaje transpersonal a las heridas de sus almas. (Filmin)

Donde se puede ver la película



Un viaje al fondo de la mente

Nevrland no es una película que sea muy explícita en sus postulados y ni siquiera creo que el cineasta de la película, Gregor Schmidinger, tenga una clara idea de lo que quiso llevar a práctica. No hay un discurso argumental en stricto sensu, sino que la película colecciona momentos, y sobre todo sensaciones. Teniendo en cuenta que gran parte de la trama intenta reflejar lo que siente una persona con trastorno de ansiedad, Nevrland no pasa de la escena 1 a la escena 2, sino que, a pesar de que sí existe cierta linealidad, la historia per se carece en realidad de importancia.

Los objetivos de Nevrland pues distan de la narrativa convencional, y se acercan a una manera de hacer cine que pretende tomar por asalto el inconsciente del espectador, y no su sentir racional. Solo así pueden entenderse ciertas secuencias que no tienen lugar más que en la mente del personaje principal, como aquellas en las que simulan una fiesta en una discoteca o las que nos presentan una especie de agujero de gusano espacial. Secuencias ambas, que son en realidad una metáfora. Por una parte, las secuencias de la discoteca hacen referencia al sentir dionisíaco que está surgiendo en nuestro personaje al desarrollarse como adulto y su despertar sexual, mientras que las secuencias con los agujeros espaciales hacen referencia al propio debate de la existencia.

Nevrland
© Orbrock Filmproduktions GmbH

Cóctel de referencias europeos

Nevrland aúna en su interior numerosas referencias europeas. La vena Haneke resulta presente en la manera como trata la película la violencia, seguramente el tema principal de toda la filmografía del director, también de origen austríaco. Al igual que en las películas de Haneke, la violencia como un factor desagradable, pero a la vez inherente a nuestra condición humana, que proviene de la animal. En las secuencias que tienen lugar en el matadero, esa misma violencia puede recordar a fragmentos de películas como el Vídeo de Benny (1992), donde había momentos muy parecidos.

El viaje psicotrópico que propone el filme, así como la disección de la ansiedad contemporánea, puede recordarnos por otro lado al cine del director británico de Ken Russell, y especialmente a películas como un viaje alucinante al fondo de la mente (1980), donde también nos encontrábamos unas soluciones formales muy parecidas cuando Rusell pretendía mostrarnos como era en términos cinematográficos la ansiedad.

Nevrland
© Orbrock Filmproduktions GmbH

Una factura pobre

Uno de los grandes defectos de Nevrland es la pobre factura, fruto en parte del poco presupuesto con el que se contó para su realización. Esta se deja ver en muchos aspectos, desde una fotografía muy plana, que más allá de ofrecernos la misma paleta de colores apagados no sabe aportar nada más. Por otro lado, cuando Nevrland tiene la intención de mostrarnos los ataques de ansiedad del protagonista principal, en algún momento se recurren a recursos ciertamente simples, como a mover la pantalla de un lado para otro, en un tembleque más propio de los años treinta que no del siglo XXI.

Nevrland
© Orbrock Filmproduktions GmbH

Un primer paso

No estamos pues ante una obra redonda. Nevrland tiene los vaivenes típicos del cineasta que aún no está asentado y que duda en como acometer sus pinceladas cinematográficas. A pesar de que está claro que el director sabe de lo que habla (sus temas ya habían aparecido con anterioridad en sus cortometrajes), en algunas ocasiones se pierde en su propio ensimismamiento y la película puede resultar cargante en ciertos momentos.

Conclusión de ‘Nevrland’

Para ver algo diferente y atrevido, Nevrland es una opción interesante. A pesar de ser una película imperfecta, encierra temas interesantes y las suficientes referencias cinematográficas como para resultar interesante a un espectador que quiera alejarse del cine más convencional.

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