Deep water es una serie británica producida Kudos Production e Independent Televisión, que fusiona el drama con algún aderezo de thriller. Consta de 6 episodios de 45 minutos, y en Reino Unido ha tenido unas buenas cifras de audiencia, alcanzando los 6,3 millones de espectadores. Está inspirada en la serie de novelas Windemere, de Paula Daly. El guion adaptado corre a cuenta de Anna Symon, cuyo currículum incluye también series como Mrs. Wilson. Algunos ven en esta serie la respuesta británica a Big little lies. En España la veremos a través de Filmin a partir del 26 de mayo.



Deep water

Crítica de ‘Deep water’

Ficha Técnica

Título: Deep Water
Título original: Deep Water

Reparto:
Anna Friel (Lisa)
Rosalind Eleazar (Kate)
Sinead Keenan (Roz)
Rico Canadinhas (Fergus Riverty)
Alastair Mackenzie (Guy Riverty)
Faye Marsay (Joanne Aspinall)
Leo Ashton (Sam Kallisto)
Indeyarna Donaldson-Holness (Lucinda Riverty)
Steven Cree (Joe Kallisto)
Nell Williams (Sally Kallisto)
Macy Shackleton (Abby Hill)
Jake Hayes (James Kallisto)
Charlie Carrick (Winston Hill)
Audrie Woodhouse (Louise)

Año: 2019
Duración: 60 min.
País: Reino Unido
Director: Jim Loach, Al Mackay, Harry Wootliff
Guion: Paula Daly, Anna Symon
Fotografía: Anton Mertens
Música: Toydrum
Género: Drama
Distribuidor: Filmin

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Deep Water’

Sinopsis

Tres mujeres, madres de familia, tratan de hacer frente a sus problemas personales entre las montañas y los lagos del hermoso Lake District inglés. Roz es fisioterapeuta y tiene que sacar adelante a su familia, al borde del abismo por culpa de la adicción al juego de su marido. Asediada por las deudas, duda sobre aceptar la oferta de uno de sus clientes que quiere mantener relaciones sexuales con ella a cambio de dinero.

La rica y glamurosa Kate parece tener todo lo que cualquiera podría desear, pero las apariencias a veces engañan. No obstante, es objeto de admiración y envidia por parte de su amiga Lisa, tan adorable como caótica. La vida de todas ellas se complicará cuando, en un extraño descuido, Lisa olvide recoger a la hija de Kate de la escuela. (Filmin)



El reino de las apariencias

Cuando una serie quiere guardar un misterio dentro de sí, ya sea un crimen u otra cosa, y asentarse en el descubrimiento de secretos, no es difícil que la ubicación buscada sea un pueblo. En las series británica pasa a menudo. Ahí tenemos los casos de Broadchurch, The bay o Happy valley. Lo mismo ocurre con Deep water. La acción transcurre en Lake Distric, un lugar apartado entre lagos y montañas.

Esto tiene sus ventajas. La ambientación gana en atractivo y los secretos de la trama son más difíciles de guardar. Todos se conocen. En Deep water los secretos y las mentiras comienzan a abundar en el seno de tres familias. Como la serie tiene un enfoque femenino, la trama se desarrolla esencialmente a través de mujeres. Con dibujos y características peculiares.

Roz (Sinead Keenan) trabaja como fisioterapeuta en una pequeña clínica. Lleva consigo la carga de sufrir unos gravísimos problemas económicos, y una pareja aquejada de ludopatía que de vez en cuando apuesta con los caudales familiares. Lisa (Anna Friel) trabaja en la perrera y aunque su vida parece ocupada y azarosa, siente cierta frustración vital que acabará siendo uno de los temas de Deep Water. Kate (Rosalind Eleazar) lleva una vida acomodada con más traumas y puntos negros de lo que parece. La existencia de estas tres mujeres está a punto de dar un vuelco por un cúmulo de situaciones.

Deep Water
Foto de Filmin

Cuestión de personajes

Quizá la gran virtud de Deep water sea el trazo firme con el que están delineados los personajes y sus dilemas. Roz se encuentra en una situación límite. Si no hace frente al alquiler de su casa pronto perderá su vivienda. Su pareja, Winston (Charlie Carrick), sufre de ludopatía y de cuando en cuando apuesta y pierde los ahorros familiares. Además, le cuesta encontrar trabajo. Roz tiene una hija, Abby (Macy Shackleton), que sufre la difícil relación entre sus padres. Un día, un paciente de Roz le propone mantener relaciones sexuales a cambio de dinero. Ella, ante su situación financiera, acepta asqueada sin que Winston sepa nada.

Lisa estudió veterinaria, pero no pudo terminar sus estudios. Ahora se encarga de la perrera del pueblo, tiene tres hijos y un marido, Joe Kallisto (Steven Cree). Lisa no tiene los apuros económicos de Roz, pero no se siente satisfecha con su vida. Cree que podría haber llegado a más y mira con cierta envidia la vida de su amiga Kate. Es precisamente en una fiesta en casa de su amiga donde comete un desliz. Mantiene sexo con Adam, el cuñado de Kate.

De la relación entre Lisa y Kate nace otra de las ramas argumentales de Deep water. Lisa tenía el compromiso de recoger a Lucinda (Indeyarna Donaldson-Holness), la hija de Kate, para llevarla junto a Sally (Nell Williams), su propia hija, a una fiesta de pijamas. Lisa se olvida de recogerlas y la pequeña Lucinda desaparece sin dejar rastro. Este será el principal desencadenante de la vertiente thriller de Deep water.

Deep water
Foto de Filmin

Vamos a contar mentiras

Todas las situaciones dramáticas que van a vivir Roz, Lisa y Kate nacen de ocultaciones, subterfugios y mentiras. Pero Deep water no se preocupa tanto de juzgar, como de tratar de comprender a los protagonistas. Roz se sentirá culpable por el dinero obtenido para su familia a cambio de sexo, metiéndose incluso en líos aún más sórdidos. Lisa tiene también una enorme carga de conciencia al creerse responsable de la desaparición de Lucinda, y al haber engañado a su marido.

Kate revelará una parte manipuladora y desconocida que tiene mucho que ver con la quiebra de su matrimonio. Particularmente con su problemático marido Guy (Alastair Mackenzie). Estos secretos que tienen las tres mujeres con sus familias se retroalimentarán, crecerán y pondrán en peligro su status quo vital. Sin embargo, ya decíamos que Deep water no juzga. Prefiere sentir empatía por sus protagonistas y aprovechar sus penalidades para exponer una serie de temas. Por ejemplo: relaciones tóxicas, dependencia emocional, frustración, sororidad, envidia de clase…

Jim Loach, Al Mackay, Harry Wootliff
Foto de Filmin

Ambiente y vecinos de Lake District

La ambientación de Deep water es misteriosa, nebulosa, abstraída. La acción parece tener lugar en un trozo de tierra al margen de otros sitios, rodeado por lagos y montañas. La fotografía capta y aprovecha el encanto de este paisaje sin resultar enfática o reiterativa. Es este un aspecto clásico, ya lo decíamos, de múltiples series que quieren añadir un punto extra de misterio al resultado final. A los ejemplos que citábamos al principio se pueden añadir otros muchos, incluso de desarrollo muy distinto. Ahí tenemos, sin pensarlo mucho, a Twin Peaks o la Winden de Dark (Netflix).

Las actuaciones tienen la virtud de resultar coherentes y verosímiles, ajustándose perfectamente a las características de los personajes. Especialmente interesantes son las de Anna Friel y Sinead Keenan como mujeres al borde de la desesperación que encuentran fuerzas de flaqueza. Por cierto, es de justicia mencionar también a Faye Marsay en su papel de Joanne,una esforzada agente de policía de cierta relevancia en la trama. Entre el reparto masculino, destaca la figura ambigua e inestable de Alastair Mackenzie en el papel de Guy.

Jim Loach, Al Mackay, Harry Wootliff
Foto de Filmin

Conclusión de ‘Deep water’

Deep water posee las virtudes propias de ciertas producciones británicas. Buena ambientación, un drama robusto, y actuaciones creíbles. Las comparaciones con Big little lies pueden ser tangenciales en el planteamiento, pero Deep water encuentra su propio tono. Sin ser una serie muy original, tiene algo interesante que decir. Y lo hace sin circunloquios ni tramas sobrantes, con seis episodios ajustados a lo que se quiere decir.

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