Una noche en Miami… es el debut, en la dirección de un largometraje, de la oscarizada actriz Regina King. Toma como punto de partida una ficticia reunión entre Cassius Clay, Malcolm X, Sam Cooke y Jim Brown en 1964, para disertar sobre la lucha por los derechos civiles durante los años 60. En el reparto destacan Kingsley Ben-Adir (La ley de Comey, El pasajero), Eli Goree (El héroe de Berlín, Los 100), Aldis Hodge (El hombre invisible, Figuras ocultas) y Leslie Odom Jr (Hamilton, Asesinato en el Orient Express). La película se presentó en el pasado Festival de Venecia, ha sido nominada para tres Globos de Oro, y está recibiendo una buena acogida. Tras un estreno limitado en Estados Unidos, se puede ver mundialmente en Amazon Prime Video.



Una noche en Miami...

Crítica de ‘Una noche en Miami…’

Ficha Técnica

Título: Una noche en Miami…
Título original: One Night in Miami…

Reparto:
Kingsley Ben-Adir (Malcolm X)
Eli Goree (Cassius Clay)
Aldis Hodge (Jim Brown)
Leslie Odom Jr. (Sam Cooke)
Lance Reddick (Kareem X)
Christian Magby (Jamaal)
Joaquina Kalukango (Betty X)

Año: 2020
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Director: Regina King
Guion: Kemp Powers (Obra: Kemp Powers)
Fotografía: Tami Reiker
Música: Terence Blanchard
Género: Drama.
Distribuidor: Amazon Prime Video

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Tráiler de ‘Una noche en Miami…’

Sinopsis

Una noche en Miami es una crónica de ficción sobre una increíble noche en la que los iconos Muhammad Ali, Malcolm X, Sam Cooke y Jim Brown se reúnen y debaten sobre su papel en el movimiento por los derechos civiles y en la revuelta cultural de los años 60. (Amazon Prime Video)

Dónde se puede ver la película



Póker de ases afroamericanos

De Una noche en Miami… podrían decirnos que es una historia basada en hechos reales y creérnoslo a pies juntillas. Lo que en ella aparece es una ficción surgida de la pluma de Kemp Powers, autor de la obra teatral que sirve de base y cuyo último trabajo, por cierto, es coescribir y codirigir el reciente éxito de Pixar, Soul (2020). El hecho, es que la peripecia de Una noche en Miami… es factible y verosímil, aunque no pasase nunca. Lo cual resulta una auténtica lástima, pues el evento en sí es de gran interés.

En una época de grandes tensiones sociales, activismo y lucha por los derechos civiles, cuatro destacadas figura afroamericanas se reúnen en una habitación de un motel de Miami. Ellos son Cassius Clay (Eli Goree), Malcolm X (Kingsley Ben-Adir), Sam Cooke (Leslie Odom Jr.) y Jim Brown (Aldis Hodge). Los dos primeros nos son bastante familiares. A Cassius Clay no le llamaremos Mohammed Ali, porque durante toda la película (o casi) se le menciona por su nombre primigenio. El evento que les habría reunido para este cónclave es la victoria de Cassius Clay sobre Sonny Liston en febrero de 1964.

El punto de encuentro es  la habitación del motel donde se aloja Malcolm X. Los personajes que nos son más ignotos son Jim Brown, gran estrella del fútbol americano, y Sam Cooke, un estupendo cantante de soul de bastante éxito. Es curioso, y algo deprimente, que no mucho tiempo después de este ficticio encuentro, tanto Sam Cooke como Malcolm X murieran asesinados. En cualquier caso, este encuentro entre amigos derivará en un discusión sobre cómo enfrentar la discriminación racial y cuál debería ser el papel de cada uno dentro de este conflicto.

Una noche en Miami...
Photo by Patti Perret/Amazon Studios/Patti Perret/Amazon Studios

Se levanta el telón

La estructura de Una noche en Miami… conserva sus orígenes dramatúrgicos, y tiene mucho de teatro filmado. Algo que se ha visto en los últimos meses en Los chicos de la banda y La madre del blues. Ello conlleva, entre otros aspectos, una razonable unidad de lugar, acción y tiempo. Con algunas excepciones. El prólogo, donde conocemos la situación de los implicados, es una de ellas. Se trata de un pasaje introductorio que nos enseña le relevancia y popularidad de los protagonistas, y se crea un nexo que posteriormente posibilita la reunión.

Por lo tanto, vemos a Cassius Clay en el ring, a Sam Cooke cantando en el club Copacabana (con algún contratiempo), etc. Finalmente llega el día del encuentro. Cassius ha tumbado a Sonny Liston en el cuadrilátero sin muchas dificultades. Un buen momento para hacer ficción con el encuentro entre estos cuatro titanes. La elección del lugar es de por sí significativa. La habitación del motel donde se aloja Malcolm X. Téngase en cuenta la vigencia de las leyes segregadoras Jim Crow.

La definición de caracteres es importante. Cassius Clay se comporta de acuerdo con su imagen clásica; fanfarrón y teatral. Sam Cooke presume de éxito y riqueza, y es incapaz de tomarse algo muy en serio. Malcolm X es la figura inflexible e intelectual; ante todo un ideólogo. Jim Brown es el personaje más comedido, y participa del carácter de varios de sus amigos. La conjunción de sus distintas filosofías se plasmará en una intensa noche de discusión.

Eli Goree
Copyright Patti Perret

Tormenta de ideas

Una noche en Miami… muestra una reunión de amigos que deviene en conflicto. Si bien los cuatro tienen un sustrato en común, ser de color, jóvenes y triunfadores, miran el mundo con ojos distintos. La principal confrontación será entre Malcolm X y Sam Cooke, y girará entorno al papel que juega la fama en la reivindicación de ideales. Malcom recrimina a Sam que no use ni el potencial de su fama, ni el instrumento de su música, para reclamar soluciones a la discriminación racial. En el colmo de su enconamiento también le acusa de hacer música para entretener a blancos.

Sam Cooke mantiene la postura de que gracias a su éxito ha conseguido un nivel de independencia económica que puede servir de estímulo para otros afroamericanos. Es decir, la concepción del arte comprometido contra la visión más individualista de la creación. Hemos de señalar que la película está basada en la dialéctica y en la discusión, más que en ideas inamovibles y verdades indiscutibles. No hay bandos buenos o malos, tratan de exponer las virtudes y defectos de los personajes evitando caer en el juicio. Todos tienen sus obstinaciones y sus intransigencias.

Queda un regusto amargo al ver al grupo de amigos zaherirse con tanto denuedo, pero esa tensión dramática se  aprovecha para insuflar energía a la película y no caer en la monotonía. Evidentemente Cassius Clay, por carácter, es imposible que pase desapercibido. Comparte muchas ideas con Malcolm, pero está lejos de su seriedad maximalista. El lazo entre estos dos personajes tiene mucho de política y de religión. Otro de los temas recurrente es la pertenencia de Malcolm X a la Nación del Islam. Jim Brown, junto con Cassius son dos personajes con luz propia, pero sintéticos, capaces de comprender a Malcolm y a Sam.

Eli Goree
Photo by Patti Perret

La construcción de Una noche en Miami…

Una noche en Miami… dada su naturaleza teatral se basa en dos pilares básicos. Los diálogos y las actuaciones. Los diálogos son inteligentes, contienen interesantes combates dialécticos, y están escritos con esmero. Más que convencer, tratan de hacer reflexionar. Esta claro el odio de todos contra el racismo, el supremacismo y la discriminación. Pero se exponen todas las vías. Aunque Regina King pueda escorarse hacia alguna postura. Del mismo modo, deja espacio al espectador para opinar y posicionarse, si así lo considera oportuno. No hay conclusiones mascadas y paternalistas.

El nivel de l actuaciones es ciertamente interesante. La parte más conflictiva (o sea la de Malcolm X y Sam Cooke) es llevada por Kingsley Ben-Adir y Leslie Odom Jr. con intensidad verosímil, pero sin derrochar energías en histerismos. Hay apasionamiento, pero perfectamente acotado como para no ser una mera historia de rencillas. Las notas distendidas las pone Eli Goree como Cassius Clay, sobre todo por las salidas de tono y las bravuconadas que le son propias. No está exento de momentos serios, pero de algún modo sirve de distensión. Aldis Hodge es la voz de la mesura, no es el menos comprometido, pero sí el más ponderado.

Regina King ha debutado en la dirección de largos con una película sólida e inteligente. No hay grandes filigranas (de hecho, no son necesarias) y no es un trabajo propicio para dejar un sello autoral. Aun así, de un material que podría hacerse monótono en su trasvase al cine, mantiene un ritmo llevadero. Engarza las tomas mayoritariamente interiores con algunas situaciones externas hábilmente, y maneja bien los picos y valles de intensidad. Se advierte el compromiso de King con el material literario y su significación.

Una noche en Miami...
Photo by Patti Perret

Conclusiones de ‘Una noche en Miami…’

Una noche en Miami… es la conjunción del compromiso ético y la inteligencia expositiva. Al ser una película muy dialogada requiere la constante atención del espectador, pero el estupendo trabajo de los actores y el debate que suscita, son elementos lo suficientemente interesantes como para atraernos. El debut de Regina King sin ser deslumbrante, sí que es muy meritorio. De hecho, es capaz de sintetizar parte del espíritu de una época en una habitación de motel, tarea nada fácil.

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