Dos personas de la calle, un hombre y una mujer, encuentran a un niño en un tacho de basura. Rápidamente, se dan cuenta que es un niño invisible, a los ojos de muchas personas. Ese es el argumento de Pan del cielo con el cual Giovani Bedeschi, nos invita a ver su primera película. Tan pretencioso por todo lo que plantea, como interesante.

En su primera película como director y guionista,  Bedechi ahonda y mucho, en la miseria del ser humano, en la pobreza y en la invisibilización de los pobres. Se estrenará el jueves 11 de junio on line a través de la plataforma Vimeo On Demand, pero desde ahora se puede realizar la precompra. Más información en la web pandelcielo.es.



Pan del cielo

Crítica de ‘Pan del cielo’

Ficha Técnica

Título: Pan del cielo
Título original: Pane dal cielo

Reparto:
Donatella Bartoli (Lilli)
Sergio Leone (Annibale)
Alessandro Lussiana (Estrella invitada)
Paola Pitagora (Ada)
Alberto Torquati (El reportero)
Giacomo Valdameri (Sky reporter)
Mateo Çili (Besmir)

Año: 2018
Duración: 95 min.
País: Italia
Director: Giovanni Bedeschi
Guion: Franco Dipietro
Música: Fabrizio Baldoni, Enrico Goldoni, Claudio Sanfilippo
Género: Drama
Distribuidor: European dreams factory

IMDb

Filmaffinity

Tráiler de ‘Pan del cielo’

Sinopsis de Pan del cielo

Lilli y Aníbal, dos «sin techo», duermen en el barrio MILANÉS de Bicocca, cerca de la estación Greco-Pirelli. Aníbal tiene unos cincuenta años y Lilli ronda los cuarenta.

La víspera de Navidad, Lilli y Aníbal encuentran a un bebé en un gran basurero. Es niño y parece sano, pero deciden llevarlo al hospital infantil más cercano.

Allí son testigos de algo extraordinario: ni los doctores ni las enfermeras logran ver al niño, y Lilli y Aníbal son expulsados del hospital.

¿Qué está ocurriendo? ¿Hay alguien más que pueda ver al bebé o solo ellos? ¿O es que el niño es invisible para las personas «con hogar»? Y, sobre todo, ¿quién es ese niño tan especial?. (European dreams factory)



Bedeschi filmando lo invisible

Quizás los desaciertos que tenga Pan del cielo, no alcancen para opacar a un director, que tiene algo que decir. Porque se ve que Bedeschi tiene mucho que decir, y lo hace muy bien.

Este gran argumento, esta gran pasión con la que filma y sobre todo en la última media hora, vemos una película sólida, fuerte que nos cuenta una historia que muy pocos, se atreven a contar. Es casi imposible filmar el espíritu, el alma, del ser de un ser humano, sino se materializa…y Bedeschi lo materializa, a través de un niño, que viene a sacar lo mejor de cada persona. Es una razón más que motivadora, para esperar todas las películas de Giovanni Bedeschi. El cine necesita a estos realizadores, comunicadores de las cosas buenas.

Lo bueno que tiene, es que no lo vincula directamente con la religión, claro que aparecen curas e iglesias, ya que se trata de un “milagro…” pero el protagonista deja en claro, hablando con un cura, que quiere que sea el niño de la esperanza de la gente, no de una institución.

Pan del cielo
Copyright de European dreams factory

Desaciertos

Tiene muchos golpes bajos, que retrasan el verdadero mensaje maravilloso que tiene la película. Que es, a través del sentido de los ojos, hacer visible lo que es invisible, como la fe, la bondad y lo que uno siente internamente.

No me preocupa que esta película (con un mensaje tan fuerte, tan potente, tan concreto, cómo es la fe, el sentimiento humano y su necesidad de creer en algo, que tiene que ver con lo bueno y con lo bello, citando a Platón, se vea materializado: en un niño) qué en formato de relato cinematográfico, sea un producto altamente melodramático y con demasiados golpes bajos. Me preocuparía, mucho más, que no se hicieran estas películas.

Anibal y Lili, son gente pobre en situación de calle. La pasan mal, muy mal. Y esa situación sociopolítica, en diez, quince minutos de película, podemos verla perfectamente. No son necesarios los muchísimos golpes bajos, las situaciones realmente tristísimas de la protagonista llorando, el protagonista borracho y durmiendo la calle; son muy reiterativas y no aportan a la película, una vez ya narradas.

Si Pan del cielo se centrara en el objetivo que realmente es importante para el relato, y durara una hora quince minutos, sería una gran película (lo es, pero hay que pasar por alto todo esto), no solo por lo que cuenta, sino por las actuaciones.

Cuando se trata de tomar una cámara y contar una historia tan fuerte, tan importante, con un mensaje (admiro su pretenciosidad) para toda la humanidad, siempre se agradece que sea más atractivo, en cuanto a construcción cinematográfica y se pase a lo importante, aunque la película tenga que durar cuarenta minutos menos.

Pan del cielo
Copyright de European dreams factory

Ver o no ver al otro

En estos tiempos de pandemia, donde estamos confinados y lejos de los otros, qué importante es estar con el otro, en cuanto a la fe y el sentimiento. Porque como dice la frase (que ya la he repetido en otras críticas) sino esta el otro, no hay nada.

La mayoría de las personas ven al niño, y muy pocas, por suerte, no lo ven…, o sea, no está todo tan podrido como parece y hay esperanza.  El niño, aparece en un tacho de basura, en la ciudad de Milán, una ciudad muy cara para vivir, en Italia.

Pan del cielo
Copyright de European dreams factory

La percepción intacta del fracaso humano

La cámara nos muestra a la altura del suelo, las personas que están durmiendo en la calle. Los planos de la ciudad, siempre son de noche, con las calles vacías y entre medio de toda esa oscuridad, carteles luminosos nos ofrecen vuelos baratos o  bancos que dan créditos; debajo de esos carteles, en lo frio del suelo, está la gente desamparada, durmiendo. Es una visión de la ciudad bastante desoladora, deprimente y con una realidad devastadora, que nos hace pensar que: aún estamos en constante fracaso como sociedad y con nosotros mismos, a través de los siglos, al seguir permitiendo esto.

Plantea muchos temas religiosos, teológicos y filosóficos, que tienen que ver como él ser humano percibe el mundo. En este caso, cómo se percibe la presencia de un bebé, si para ti existe o no existe.

Para los que lo ven, (la mayoría) es una alegría infinita y para los que no lo ven, es una tranquilidad porque ignoran lo que esta sucediendo a su alrededor, o enloquecen porque no lo ven, y quieren verlo. O simplemente, piensan que están locos.

Ada explica cómo la gente tiene que hacer la cola en la puerta de su casa para ver al niño.  Esperar con paciencia y en silencio. Es una buena reflexión, casi como una orden, como un consejo. Estando en silencio, en orden contigo mismo y con los demás, vas a poder verlo. Es casi un manifiesto, de cómo se debería vivir.

Donatella Bartoli, Sergio Leone
Copyright de European dreams factory

¿Y tú, lo ves?

Con la atención puesta en la fe, algo tan intangible como lo es la creencia interna de cada uno, ahí pone la cámara Bedeschi, premiándote con el niño. Nos invita a ser voyeristas de la alegría de las personas que lo ven, de la locura, la ignorancia y la tristeza, de los que no lo ven.

Ese premio, no esta ligado a obedecer a alguien o a una institución, sino a uno mismo. Uno de los aciertos que tiene la película, son esos planos largos a los personajes que encuentran su mirada, con la del niño.

El cine, más allá de ser una fuente inagotable de entretenimiento para todo el público, enseña. Y es muy bueno encontrarse en cualquier medio audiovisual: el cine, un televisor, una tableta, un teléfono, películas como Pan del cielo. Esperando más cine de Bedeschi.

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