Pauline en la playa es una comedia romántica, dirigida por el gran director francés Éric Rohmer. La película nos narra el apasionado verano de la joven Pauline y su prima Marion en una hermosa localidad de Normandía. Es un tierno reflejo del florecer carnal de la protagonista, y la delgada línea que separa el amor del deseo. Un continuo cuestionamiento por parte del director, sobre las relaciones de pareja y los tejemanejes que llegan a producirse. Lo que podría haber sido un fácil melodrama,  Rohmer nos lo presenta en forma  de comedia romántica, haciendo que el espectador se  replantee muchas cuestiones acerca del amor, pero sin llegar a tomárselas muy enserio.

Pauline en la playa está protagonizada por Amanda Langlet, Arielle Dombasle, Pascal Greggory, Féodor Atkine, Simon de La Brosse y Rosette. Éric Rohmer fue galardonado  como mejor director por este film, en el Festival de Cine de Berlín de 1983. Fue estrenada, el 21 de septiembre de 1983 en España.



Pauline en la playa

Crítica de ‘Pauline en la playa’

Ficha Técnica

Título: Pauline en la playa
Título original: Pauline à la plage

Reparto:
Amanda Langlet (Pauline)
Arielle Dombasle (Marion)
Pascal Greggory (Pierre)
Feodor Atkine (Henri)
Rosette (Louisette)
Simon de La Brosse (Sylvain)

Año: 1983
Duración: 94 min.
País: Francia
Director: Éric Rohmer
Guion: Éric Rohmer
Fotografía: Néstor Almendros
Música: Jean-Louis Valero
Género: Drama romántico
Distribuidor: MUSIDORA FILMS S.A.

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Pauline en la playa’ en VO

 

Sinopsis

Rohmer dirige en la tercera entrega de la serie Comedias y Proverbios su propio Sueño de una noche de verano: el despertar de las pasiones en un grupo de hombres y mujeres de vacaciones.

Justo después de su divorcio, Marion decide pasar el final del verano en la casa familiar que está en la costa normanda. Se lleva a Pauline, su joven prima, que está encantada de poder prolongar sus vacaciones. En la playa, Pauline y Marion conocen a Pierre, el anterior novio de Marion, que les propone enseñarles a hacer windsurf y les presenta a Henri, quien los invita a su casa. En el casino local, Pierre le confiesa su amor a Marion pero ella ahora prefiere a Henri. Por otro lado, Pauline conoce a Sylvain.

Premios

  • Festival de Berlín: Oso de Plata – Mejor director, FIPRESCI. 1983

Donde se puede ver la película



Los intensos amores veraniegos

Es inevitable no sentirte enternecido al ver los diferentes idilios románticos que se van presentando a lo largo del film. Lo primero que llama la atención, nada más comenzar la película, es la hermosa fotografía llevada a cabo por Néstor Almendros. Es como si te vieras transportado a las hermosas playas de Normandía, siendo capaz de sentir la cálida brisa de esa época estival.

La historia sigue los idilios románticos de cuatro protagonistas principales. Por un lado, tenemos a Marion, la prima treintañera de Pauline, que vuelve a reencontrarse con Pierre, uno de sus amores del pasado. A causa de este reencuentro, Marion llega a conocer a Henri, un mujeriego que se pasa la vida viajando de un lado para otro. Es interesante como estos tres personajes llegan a ser tan opuestos entre sí en su concepción personal del amor. De algún modo, vemos las distintas actitudes que una persona puede adoptar dentro de una relación amorosa; desde una actitud totalmente posesiva como la que representa el personaje de Pierre, hasta la actitud superflua que adopta Henri.

El hecho que se nos presente a cada persona desde un plano tan honesto, hace que el público consiga empatizar con cada uno de ellos. Son tan consecuentes con su manera de pensar, que es imposible que el espectador sienta rechazo por ninguno de ellos, pese a que llegan a realizar actos bastante cuestionables. Es la demostración, que a veces a través de la comedia se puede profundizar más a fondo, en cuestiones que, a priori, catalogaríamos como serias.

Pauline en la playa

El florecimiento sexual

Uno de los principales aspectos que trata Pauline en la playa, tiene que ver con el florecimiento sexual de la protagonista. Es una aproximación muy bella de lo que supone ser adolescente, y empezar a  interesarte en cuestiones relacionadas con el sexo y las relaciones de pareja. Pauline llega a descubrirlo de primera mano cuando conoce a Sylvain, un chico de su misma edad que está veraneando en la misma localidad que ella.

Hasta ese momento, Pauline solo había conocido el amor inocente que surge en la infancia. A partir de conocer a Sylvain, empieza a verse atraída por el sexo masculino y a experimentar por sí misma, las dinámicas amorosas dentro de una relación. Conoce la parte más bella del amor, pero también la parte más cínica y contradictoria de ellas.

No solo lo llega a evidenciar a través de su propia relación veraniega con Sylvain, sino también con las situaciones que van produciéndose entre los personajes de Marion, Pierre y Henri. Se podría decir que Pauline empieza a madurar y darse cuenta, de cómo funcionan las relaciones amorosas entre adultos, para bien y para mal. Esa visión algo idealizada del amor queda atrás, dando lugar a una visión más realista del amor, que poco tiene que ver con las historias protagonizadas por príncipes azules. Pauline descubre que en la realidad, el amor entre los seres humanos está lleno de juegos sucios, en los que no existe una pureza como tal. Es un golpe de realidad con el que todos por igual, nos podemos sentir reflejados.

Pauline en la playa

Convencerte de una verdad o una mentira

Pauline en la playa, recuerda de alguna forma a la gran película de Jean Renoir, La regla del juego, siendo el film de Rohmer, una obra mucho más erótica y sexual. Esos tejemanejes y contradicciones a los que se ha hecho referencia durante este post, son la piedra angular de toda la narrativa de esta película. ¿Es realmente amor, lo que están experimentando los protagonistas? Como espectador, te da la sensación de lo contrario, como si cada uno de ellos actuara debido a distintos planos emocionales. Vemos con mayor claridad,  actitudes dependientes y toxicas entre ellos, en vez de historias de amor verdadero.

Hay un momento de la cinta, en donde Pauline y Marrion intercambian impresiones sobre su estancia en Granville. En un momento llega a decir Marrion, que a veces en el amor hay que convencerse de una verdad o una mentira, con tal de poder vivir en paz.  Es una reflexión que deja una sensación agridulce en el espectador, ya que en ese instante nos damos cuenta de que la actitud algo ingenua de Marion, era algo que se había impuesto ella misma. El personaje de Pauline le responde con una sonrisa, siguiéndole el juego a su prima; aunque como espectador sabes, que las dos se niegan a sacar a la luz, la verdadera realidad de lo ocurrido.

Amanda Langlet, Arielle Dombasle

Conclusión de ‘Pauline en la playa’

Pauline en la playa, es una sofisticada comedia romántica, que hará que el espectador se enternezca, con los diferentes idilios románticos que van sucediendo. Es un viaje nostálgico, que te retrotrae a aquellos veranos donde empezabas a tener tus primeros idilios románticos, siendo todavía alguien muy joven e inexperto.

La película consigue ahondar en las dinámicas amorosas, al mismo tiempo que divertir con sus alocadas situaciones cómicas. A parte de la gran construcción de sus personajes y la historia en sí, la película cuenta con una fotografía realmente hermosa. Si te gusta la película La regla del juego, es muy probable que llegues a disfrutar mucho con esta otra obra francesa de Éric Rohmer.

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