Ayer arrancó la primera jornada de FICX56, y lo hizo de la mejor manera posible, rindiendo homenaje a uno de los mejores actores que ha dado este país en los últimos cincuenta años, Juan DiegoLa favorita de Yorgos Lanthimos, fue la encargada de abrir la carrera de proyecciones de la sección oficial. Dentro de la sección Enfants Terribles, ciclo dedicado al público juvenil, pudimos ver Les reis mongols de Luc Picard. y para finalizar, la última propuesta cinematográfica del día, nos llega de Brasil con The dead and the others

Primera jornada de FICX56

Primera jornada de FICX56

Homenaje a Juan Diego. Primera jornada de FICX56

A las doce de la mañana el actor sevillano llegaba al Antiguo Instituto de Gijón, donde durante más de una hora mantendría un encuentro con la prensa y el público que abarrotaba la céntrica sala gijonesa. Era el preámbulo de lo que vendría a las ocho de la noche; durante la gala de inauguración Juan Diego recibiría el Premio Nacional de Cinematografía Nacho Martínez.

Con su particular voz quebrada y su  expresiva gestualidad, Juan Diego fue haciendo un repaso de sus más de 50 años de carrera. Pero antes, quiso agradecer la concesión de un premio que le hacía mucho ilusión por varios motivos: sus visitas a Gijón para pisar las tablas del teatro Jovellanos, y su  repetida  presencia en el antiguo Festival de Cine para la Infancia y la Juventud (germen del actual FICX), incluso recordaba una película de Eloy de la Iglesia, “Fantasía… 3”, que participaría en la sección oficial de 1966. Y cómo no, su amistad con un joven Nacho Martínez, compañero de profesión, de ilusiones, y de bohemia madrileña.

Juan Diego

 

Con humildad, Juan Diego se declaraba un hombre con suerte: por que él tiene claro que la suerte existe:

-“He tenido suerte, mucha suerte. ¿Cómo es posible que grandes actores, mucho mejores que yo, se hayan quedado por el camino?. Si señores, la suerte existe”-.

No quiso dejar tampoco de mostrar su lado combativo, militante del partido comunista en la clandestinidad, Juan Diego sigue reclamando acción contra la injustica y resistencia ante los abusos de poder:

-“Hay que pelear. Hay que decir que la dignidad es lo único que tenemos y no se pisa”.

Sección oficial a concurso. Primera jornada de FICX56

La favorita de Yorgos Lanthimos, fue la encargada de abrir la carrera de proyecciones de una sección oficial que viene cargada de propuestas diversas y sobre el papel, atractivas y muy estimulantes.

El director griego nos invita a visitar las estancias reales de la primera monarca de Gran Bretaña, Ana de Estuardo (siglo XVIII). Con un prodigioso diseño de producción, la cámara de Lanthimos no se conforma con transitar deleitósamente por las lujosas habitaciones reales: con la precisión de un hábil neurocirujano, el director introduce su microscópica cámara en los tuétanos de la reina lesbiana; de su cohorte de ministros, de nobles y de vasallos.   

La favorita 

En aquella época convulsa, mientras el reino disputa una guerra con Francia, Ana de Estuardo (Olivia Colman) centra su interés en los amoríos secretos con su ayudante de estado Lady Sarah (Rachel Weisz), y  en la atención embelesada a sus adorables conejos que cohabitan con ella  en la habitación real. Los ministros y nobles de la corte, no le andaban a la zaga en diligencia y responsabilidad de estado: en los salones palaciegos se disputaban, cual Royal Ascot, emocionantes carreras de patos.

Para poner un poco de pimienta al bizcocho real, aparece en escena la joven Abigail (Emma Stone). De noble ascendencia venida a menos (su padre se jugo a la chica en una partida de cartas con una alemán y perdió), Abigail no se conformará con ser la criada de Lady Sarah: su ambición tiene objetivos “reales”.

Yorgos Lanthimos nos prepara un sofisticado cóctel: un chorrito de humor, néctar de historia y una buena dosis de mala leche. El brebaje dejará en el espectador un gusto persiste en boca.

Producida por la Fox, La favorita se llevó dos premios en Venecia, y 5 galardones en el British Independent Film Awards. La carrera a los Oscar está lanzada, y no sería descabellado pensar que luchará en varios apartados por las doradas estatuillas. Especial mención para sus actrices: Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone, que nos deleitan con un auténtico recital de interpretación.

Enfants Terribles

“Les rois mongols” (2017) 

Dentro de la sección Enfants Terribles, ciclo dedicado al público juvenil, que atrae cada año a más de 15.000 adolescentes, pudimos ver la producción canadiense Les reis mongols de  Luc Picard. Premiada en Berlín (2018),  se trata de una adaptación de la novela homónima de la también escritora canadiense Nicole Bélanger, quién también participa en el guión.

Les rois mongols

Montreal 1970. El Frente de Liberación de Quebec está en plena actividad en su lucha armada por la independencia: los atentados y los secuestros se suceden a diario. Los tanques patrullan las calles de una ciudad dividida y expectante.

La familia de Manón, una niña de 12 años, tiene asuntos más preocupantes de los que ocuparse: su padre está gravemente enfermo y la unidad familiar se tambalea. Sin seguro médico, sin ahorros y sin ingresos, a la madre de Manón no le queda más remedio que tomar una drástica determinación: ceder a sus hijos en acogida.

Tras ver en la televisión la noticia de un secuestro del FLQ, a Manón se le ocurre la idea de secuestrar a una vieja vecina medio demenciada y pedir un rescate. Sus dos primos se suman a la descabellada iniciativa: cualquier cosa con tal de mantener la unidad familiar.

Con una estructura clásica, tanto en el guión como en la propuesta visual, Les rois mongols, funciona como un cuento clásico un tanto dulzón: aunque el director se empeñe en expandir el interés a un público adulto con la inclusión de la problemática política de la lucha armada, la película tendrá que contentarse con mantener  el interés de un público adolescente.

The dead and the others 

La última propuesta cinematográfica del día, nos llega de Brasil, y también viene con un premio importante en la mano, en este caso con el Certain Regard Jury Prize de Cannes (2018)

La directora brasileña Renee Nader Messora y el portugués Joáo Salaviza, nos trasladan al Amazonas brasileño para contarnos la historia de un joven de la etnia Krahó, y su duda existencial por mantener con vida las creencias ancestrales de su pueblo. Tras la muerte de su padre, Ihjác vive una auténtica pesadilla habitada por espíritus y serpientes de la noche. La voz de su padre emerge de la profundidad de los ríos llamándole, pidiéndole que se cumpla con su deber y se convierta en Chamán.   

The dead and the others

Ihjác tiene que poner fin al luto de su padre, y debe organizar la ceremonia funeraria para que el espíritu pueda partir a la aldea de los muertos.

Curtidos en el cine documental, la pareja de directores pretenden y consiguen ser lo menos intrusivos posible, ofreciendo al espectador una propuesta manifiestamente observacional. Con el sonido envolvente de la selva como banda sonora arrulladora, uno tiene la sensación de transitar por aquellos boscosos caminos, de ser testigo en primera persona de la cotidianidad de un pueblo que orgulloso de sus costumbres y de su forma de vida, no puede dejar de mirar de reojo la llamada de una sociedad que presume de fomentar la integración social de las comunidades indígenas, pero que en realidad lo que persiguen, son las riquezas ocultas de uno de los espacios naturales más codiciados del planeta.

Si tienes oportunidad de ver The dead and the others, te recomiendo que dejes las prisas a las puertas del cine. El tiempo en la selva no existe.

 

Mas información en http://www.gijonfilmfestival.com/

En redes sociales

#56FICX

#cinedealtovoltaje

#cinedaltuvoltax

Carlos Espina

He trabajado en el sector audiovisual haciendo un poco de todo: spots publicitarios para cine, he realizado tres documentales, un corto de ficción, he escrito guiones, reportajes fotográficos y recientemente he estrenado mi primera obra de teatro. He visto tanto cine que los recuerdos de mi vida están llenos de recuerdos de ficción, de las historias que han imaginado otros y que generosamente han compartido. No sería descabellado decir, que no entiendo la vida sin el cine.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here