El pasado 6 de febrero fue el estreno de Qué infierno de cabaret, escrita y dirigida por Rubén Calvente. Esta producción de Juan Omar Ruiz y Los Qué! combina por un lado el teatro con las drags y lo culmina con magia. Para ello, cuenta con tres artistas especializados en la materia, como son Lady Savannah, Manu Barea y María Edilia. Se puede disfrutar todos los domingos a las 22 horas en los Teatros Luchana de Madrid.



Estreno Qué infierno de cabaret

Crítica de 'Qué infierno de cabaret'

Ficha Técnica

Título: Qué infierno de cabaret
Título original: Qué infierno de cabaret

Reparto:
Lady Savannah
María Edilia
Manu Barea

Duración: 110 min. apróx.
Dirección: Rubén Calvente
Dramaturgia: Rubén Calvente
Voz en off: Pablo Ibáñez
Diseño gráfico:
DGRIVA
Fotografía:
Jesús Ruiz
Producción: Juan Omar Ruiz y Los QUÉ!

Sinopsis de 'Qué infierno de cabaret'

Qué infierno de cabaret nos muestra cómo en las entrañas del infierno se encuentran Lady Savannah y María Edilia, dos vedettes que están preparadas para realizar el «show final», y así subir al purgatorio y, por último, al cielo. Pero Satán les pone una traba, y es que les obligará a meter al tercer personaje de la historia en el show: un mago. Y como el cielo está en aforo limitado, solo podrá subir uno de los tres.

Conoce los personajes, ríete sin parar con ellos y descubre cómo murieron. Con actuaciones musicales, monólogos, grandes ilusiones y magia participativa. Abandona la tierra y adéntrate en las profundidades del inframundo con nosotros. Que este infierno es mucho más bonito que el que se vive ahí fuera. (TEATROS LUCHANA). 



Qué infierno de cabaret
Foto de TᕼE ᑕOᐯEᑎᗩᑎT

El camino al cielo

Rubén Calvente, o lo que es lo mismo, su alterego, Lady Savannah es la creadora de Qué infierno de cabaret. Este espectáculo teatral mezcla dos universos que, normalmente, no se suelen combinar entre sí como son la magia y el drag. Sin embargo, Calvente ha sabido otorgar un show en el que hay un buen trabajo entre las distintas partes que lo forman. Además, lo adereza con una estructura clara, donde se sigue un concurso para la salvación y permite que los distintos números tengan una coherencia interna entre sí. Asimismo, hay pequeños espacios de tiempo en los que hay esa interacción gamberra con los espectadores, aportando frescura y dinamismo al desarrollo de la pieza teatral. Se diferencia de otros shows de drags al ser una propuesta que unifica distintas modalidades entre sí, pero también mantiene una línea narrativa certera.

De esta manera, se van conociendo ciertos detalles de la trama que logra envolver en un leitmotiv suficientemente consolidado para tener una base férrea. A partir de ahí, cada uno de los artistas va mostrando sus dotes artísticas a los espectadores, sin reiterarse en su funcionamiento y con un transcurso muy disfrutable. Por ello, se crea una conexión directa con los asistentes, quiénes no solo son meros espectadores de lo que está ocurriendo sobre la escena, sino que terminan por ser parte de la puesta en escena. Gracias a ello, el resultado no se limita a pasar un buen rato, sino que tiempo después de verlo hay una sensación muy positiva en el recuerdo. También se valora que se empiecen dar espacios teatrales a artistas que, históricamente, han estado más ligados al mundo de la noche como son las drags queen.

Teatros Luchana
Foto de TᕼE ᑕOᐯEᑎᗩᑎT

Con tacones y a lo loco

El alma de Qué infierno de cabaret son Lady Savannah, María Edilia y Manu Barea. En primer lugar, Lady Savannah realiza un trabajo impoluto, lleno de comicidad y bajo un sello de identidad que hace que frases icónicas del espectáculo como “Rakatanga”, sigan resonando en el espectador. Además, se adereza con una cercanía que logra conectar rápidamente con el público. Con ciertas reminiscencias de Paco León como Raquel Revuelta en “Homo Zapping”, la vedette termina por salirse de dichas influencias y crear su propia personalidad escénica. Después, María Edilia está inmensa, con una fuerza arrolladora, que llena todo el patio de butacas. Una presencia con una potencia increíble, dándole ese punto ácido que engatusa a los espectadores. Para terminar, Manu Barea se convierte en un buen maestro de ceremonias, mejorando con el paso del tiempo sobre el escenario y mostrándose más cómodo en cada función.

Los distintos números que forman parte del espectáculo van sucediéndose entre sí, con pequeñas presentaciones previas. Se puede ver en todo momento el cuidado del trabajo técnico, sobre todo, a nivel sonoro donde se ve la sincronización entre los actores y los recursos musicales. Por otra parte, la iluminación, así como el efecto humeante, crean una ambientación en concordancia con esa atmósfera sugerente y sensual atribuida al infierno. También hay que destacar el impacto de algunos números de magia, que se resuelve de una manera muy eficiente. Únicamente, hay alguno, como el del anillo, que no termina de cuajar en ritmo y acción. No obstante, en el compendio general, el montaje sigue una línea distendida, donde no hay sensación de ralentizarse, sino todo lo contrario, hay una fluidez muy bien ejecutada. El resultado es más que notable, y merece la pena visitar este cabaret underground.

Qué infierno de cabaret
Foto de Los QUÉ!

Conclusión

Qué infierno de cabaret es un espectáculo que aúna magia y drags, a través de un show lleno de vida en el que han sabido crear una estructura potente. Asimismo, se apoya en un trabajo impoluto de sus artistas, donde cada uno saca brillo a sus mejores quehaceres sobre el escenario. Por ello, hay que aplaudir que hayan sabido gestionar los tiempos, manteniendo una línea narrativa con una coherencia interna eficiente. El público se encuentra totalmente dentro de la propuesta escénica, al mismo tiempo que vive momentos hilarantes, divertidos e, incluso, inesperados. Una grata sorpresa que luce gracias a un planteamiento diferente y saber potenciar las virtudes de este singular espectáculo.

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