Rebellion y Resistance son dos miniseries que la televisión pública irlandesa RTÉ junto a Sundance Channel han realizado como retrato del inicio del proceso de independencia isleño en el siglo XX, cuando se cumplían cien años de los acontecimientos. Netflix se encarga de su distribución internacional bajo el título único de Rebellion.



Rebellion

Crítica de ‘Rebellion’

Ficha Técnica

Título: Rebellion
Título original: Rebellion

Reparto:
Ruth Bradley (Frances O’Flaherty)
Paul Reid (Stephen Duffy Lyons)
Brian McCardie (James Connolly)
Tom Turner (Charles Hammond)
Michelle Fairley (Dolly Butler)

Año: 2016-2019
Duración: 55 min. por episodio apróx.
País: Irlanda
Creador: Colin Teevan
Guion: Colin Teevan
Fotografía: Tim Fleming
Género: Drama
Distribuidora: Netflix

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Rebellion’

Sinopsis de ‘Rebellion’

El violento Alzamiento de Pascua en el Dublín de 1916 prendió la mecha de un largo y sangriento conflicto entre el ejército británico y los revolucionarios irlandeses. (NETFLIX).



Rebellion
Foto de Netflix

Alzamiento de Pascua

La narración de la primera parte de Rebellion está vertebrada a partir de tres mujeres que se involucran de distintas maneras en el Alzamiento de Pascua. A través de sus miradas podemos ir observando como se desarrolla ese movimiento y como el imperio británico reacciona de manera casi inmediata para aplastarlo. El creador y guionista, Colin Teevan, toma la decisión de apartarse de los personajes históricos, relegados a papeles secundarios. La trama principal sigue a esas tres mujeres y sus círculos sociales, con la consecuente pérdida de protagonismo de algunos de los eventos más importantes y decisivo en el periodo. Es una propuesta interesante, el problema surge cuando el protagonismo de las tres mujeres se va diluyendo con el paso de los capítulos.

Guerra de Independencia

La segunda temporada de Rebellion, aunque en realidad se trata de una segunda miniserie,  se centra en la narración de la Guerra de Independencia Irlandesa. En esta ocasión no tendremos a ninguna de las tres protagonistas con las que se iniciaba la ficción, aunque si repetirán varios de los personajes. Se trata de un reparto más coral, cuyos antagonistas ocupan una mayor cuota de pantalla. Sigue existiendo ese intento de dar protagonismo a mujeres, e igualmente acaba cediendo conforme avanzan los capítulos.

Rebellion
Foto de Netflix

Equilibrio forzado

No se puede negar que el tono general es bastante más gris que otras obras de las que ya habían recreado periodos similares, como Michael Collins de Neil Jordan. La crueldad británica, especialmente durante la primera temporada es retratada sin tapujos, pero al mismo tiempo parece haber un intento muy forzado por equilibrar la balanza de actos injustificables. Esto se observa con más claridad en la segunda temporada, en la que cada acto violento de una parte es inmediatamente seguido por otro de la contraria, en un intento burdo de proporcionar una visión equitativa. Si bien la visión objetiva es una intención loable, hay formas de proporcionarla que resultan menos torpes, no es necesario ir señalando constantemente al público esa contraposición en Rebellion.

Alejamiento de la historia

La primera parte de Rebellion, que Netflix denomina como primera temporada, fue todo un éxito en Irlanda, con cifras récords en cuanto a visionado. Al mismo tiempo generó muchas críticas en relación a sus fallos de contextualización o directamente sus inexactitudes históricas. En los círculos académicos irlandeses fueron especialmente duros con la creación, llegando a acusarla de serie irresponsable.

Niamh Cusack
Foto de Netflix

La serie camina en un terreno narrativo que no parece dirigido a nadie en concreto, quienes tengan un conocimiento escaso de la historia irlandesa se encontrarán bastante perdidos en los márgenes de la revolución. Por otro lado quienes ya arrastren un bagaje previo, acabarán echando en falta que se entre a valorar nuevos aspectos o se alcance mayor profundidad.

La técnica al servicio de la historia

A nivel técnico, Rebellion es bastante correcta. La inversión millonaria de la televisión irlandesa da sus frutos a nivel visual, con una dirección solvente por parte de Aku Louhimies y Catherine Morshead. No hay ningún artificio visual, pero si un trabajo muy aseado que resulta bastante creíble, con la excepción de alguna calles de Dublín que aparecen con un aspecto muy moderno para la ambientación del producto.

Niamh Cusack
Foto de Netflix

La narrativa interna sigue una línea parecida, bien estructurada, pero sin grandes alardes. Ofrece un producto disfrutable, alejándose de la épica de la revolución para acercar el foco a personas comunes que vivieron los acontecimientos, a través de los personajes ficticios. Pasa de un drama bélico a una especie de thriller de espías, aunque en el tono general se acerca al folletín o la telenovela más que a cualquier género.

Oportunidad perdida

Rebellion acaba convirtiéndose en una oportunidad perdida, sobre todo a nivel histórico, con un guión que rehuye en exceso de los acontecimientos más controvertidos para centrarse en las vidas particulares de los personajes ficticios. Si con el cincuenta aniversario Insurrection llegó a unas cotas de excelencia muy reseñables, ahora probablemente la televisión irlandesa ha perdido una ocasión histórica para transmitir a las nuevas generaciones. Colin Teevan ha manifestado su intención de concluir el drama histórico con una nueva serie sobre la Guerra Civil Irlandesa, y probablemente lo haga manteniendo un tono similar.

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