Después de más de 50 años del estreno de ‘Mary Poppins’, llega su secuela El regreso de Mary Poppins. Dirigida por Rob Marshall, un viejo conocido del género musical con películas como la fallida ‘Nine’ y la curiosa ‘Into the Woods’. Protagonizada por Emily Blunt, recoge el testigo de Julie Andrews. Una nueva visita al universo de la niñera mágica creada por P.L. Travers. Nominada a cuatro candidaturas en los Globos de Oro, incluida a mejor actriz y mejor película de musical y comedia. En cines en España el 21 de diciembre.



‘El regreso de Mary Poppins’

El regreso de Mary Poppins

Ficha Técnica

Título: El regreso de Mary Poppins
Título original: Mary Poppins Returns

Reparto:
Emily Blunt (Mary Poppins)
Lin-Manuel Miranda (Jack)
Ben Whishaw (Michael Banks)
Emily Mortimer (Jane Banks)
Colin Firth (Wilkins)

Año: 2018
Duración: 130 min
País: Estados Unidos
Director: Rob Marshall
Guion: David Magee
Fotografía: Dion Beebe
Música: Marc Shaiman
Género: Comedia familiar
Distribuidora: Walt Disney Pictures

Filmaffinity

IMDb

Tráiler

Sinopsis

Mary Poppins vuelve a la casa de los Banks. Con sus poderes mágicos, llevará a los pequeños Banks a una divertida aventura llena de sorpresas inesperadas y momentos musicales que traerán de nuevo alegría y felicidad a sus vidas. (WALT DISNEY PICTURES).



¿Misma fórmula?

En 1964 llegaba a la gran pantalla ‘Mary Poppins’, nominada a los premios Oscar en trece categorías de los cuáles ganó cinco, incluyendo mejor actriz a Julie Andrews. Uno de los musicales que ha marcado multitud de generaciones y que ha buscado llegar a esta última con su secuela, El regreso de Mary Poppins. David Magee ha sido el encargado de dar vida de nuevo a la niñera mágica de la casa de Mickey Mouse, pero ha errado en convertir su esencia en una mera anécdota. Pese a la condición de ir dirigida hacia el público infantil, cabe decir que se queda a lo largo de la película en el plano superficial y no hay un análisis ni crítica hacia la importancia de mantener a ese “niño interior” vivo metafóricamente como sí hacía la original.

Cargada de canciones alegres e incluso, ñoñas, se puede percibir como el guionista de ‘La vida de Pi’ cae en uno de los errores más comunes del cine para niños: creer que no son capaces de entender ciertos mensajes más complejos. Siguiendo la dinámica del film original, se crea un déjà vu pero tan solo en estructura temporal, no narrativa. Parece que la majestuosidad del film original y la magia que transmitía no ha contagiado a este nuevo universo Disney. Rob Marshall, conocido por musicales como ‘Into the Woods’ y ‘Nine’, deja su sello de identidad en el que la falta de sustancia emocional y la edulcoración excesiva del ambiente quedan patentes en escena. No es necesario poner al espectador ante una decadente problemática, pero tampoco convertirlo en los mundos de Yupi en el que todo son colores, alegría y arcoiris.

El regreso de Mary Poppins

El hilo musical

Al igual que su predecesora, El regreso de Mary Poppins cuenta con una gran banda sonora. No se echa en falta las canciones originales, pero sí la forma de realizarse. En esta secuela la trama no se encuentra conectada como una unión natural con las canciones, sino que parece convertida en el vehículo para llegar a ella. Da ese efecto de escenas pegadas entre sí, con cierta conexión en ocasiones abrupta y de “efecto repentino”. Realmente es una pena, dado que podrían haber creado un musical potente y con una sinergia que funcionara a nivel artístico a grandes niveles. Fuera han quedado los sentimientos de melancolía y reflexión como pasaba en la original con la señora de las palomas y la frescura de la acción. Un repertorio excelente que no brilla por su ejecución.

Los números musicales en cuanto a realización, analizándolas de forma separada de la acción, están muy bien creadas. La mezcla de animación, de efectos especiales y la coreografía visual dan un acabado muy bonito de ver. Habiendo algún que otro guiño al film original, tal vez hubiera sido un acierto algún homenaje más directo a la película de Robert Stevenson. Sin embargo, no se puede negar que les ha valido para tener identidad propia.

El regreso de Mary Poppins

Sobre su propia personalidad como cinta diferenciada pero hermanada de la original, cabe decir que hay un problema en la presentación de la niñera. Para aquellos que no conocen a Poppins, dan por sentado demasiadas cosas sin una introducción hacia ella y para los que sí sabían sobre ella, coge una distancia que no permite que se le asocie, nada más que por pequeños detalles y por tratarse del mismo personaje. Falta información para el espectador y no se desvíe el foco en la niñera en exceso.

Prácticamente ¿perfecta?

Uno de los grandes aciertos de El regreso de Mary Poppins y es de aplaudir es su protagonista: Emily Blunt. La actriz demuestra con creces ser una buena sucesora de Julie Andrews, salvando las distancias. Aunque no tiene esa magia hipnotizadora de la oscarizada actriz y esa picaresca que le daba personalidad a la niñera, Blunt actúa de una manera vibrante y con una energía positiva que hace que sea una de las características de la película más destacables. El único inconveniente que podría tener su interpretación es que, en ciertas ocasiones, puede dar la sensación de estar en un plano elevado. En cambio su partenaire, Lin-Manuel Miranda realiza un trabajo correcto, pero no va más allá. No está a la altura de su protagonista y se echa en falta un actor que tenga más dinamismo y personalidad. Cumple, pero no destaca.

El regreso de Mary Poppins

La familia Banks vuelve a las andadas, en una Londres en plena Gran Depresión. El Banco vuelve a ser uno de los escenarios clave de la trama, pero se echa de menos entrar sin miedos en el contexto social y cultura. Hubiera sido prácticamente perfecto no ser tan obvios. Falta ese toque adulto que aportaban los Banks, que no se percibe en esta nueva generación. La personalidad de la niñera, severa pero dulce, tampoco termina de convencer pese a la gran interpretación de Blunt. Un buen ejercicio de recuperar al famoso clásico de Disney, pero que no quedará para la posteridad ni será recordada por futuras generaciones. Un nuevo producto de la casa del ratón Mickey que está pensado sobre todo en recaudar. Una película más de este universo de reboots, remakes en live-action, secuelas… que parece no tener fin.

Conclusión

El regreso de Mary Poppins tiene una gran banda sonora que se ve acompaña por una interpretación brillante de Emily Blunt. Con identidad propia, no está a la altura de su antecesora. Dentro de un universo edulcorado y excesivamente infantil, utiliza la trama como hilo para sus números musicales. Una secuela que no disgusta, pero no encanta. El colorido de este mundo acaba por pasarle factura y se echa en falta una mayor complejidad y profundización en el film. El espectador no cae a los pies de la magia de la niñera.

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