Reina de corazones es posiblemente una de las mejores películas del 2019. Dicha afirmación es arriesgada, y puede que tenga algo de criterio personal, pero esta obra danesa, dirigida por la directora  May el-Toukhy (con raíces egipcias) es una de las que mejor conjuga las actuales corrientes estílisticas, sin olvidar un potente mensaje que se erige como una crítica demoledora a la hipocresía contemporánea. Más en concreto, a sociedades y personas de aparente reputación intachable, que en el fondo pueden estar más podridas de lo que parecen. Estreno el 28 de Febrero en salas de cine españolas.



Crítica de ‘Reina de corazones’

Reina de corazones

Ficha Técnica

Título: Reina de corazones
Título original: Dronningen

Reparto:
Trine Dirholm (Anna
Gustav Lindh (Gustav)
Magnus Krepper (Peter)
Liv Esmår Dannemann (Frida)
Silja Esmår Dannemann (Fanny)
Stine Gyldenkerne (Lina)

Preben Kristensen (Erik)
Frederikke Dahl Hansen (Ung Kvinde)
Ella Solgaard (Sara)
Carla Philip Røder  (Amanda)
Peter Khouri (Janus)
Mads Knarreborg (Thomas)
Marie Dalsgaard (Ellen)

Año: 2019
País: Dinamarca
Duración: 129 minutos
Director: May el-Toukhy
Guion: Maren Louise Käehne, May el-Toukhy
Fotografía: Jasper Spanning
Música: Jon Ekstrand
Género: Drama
Distribuidor: Festival Films

Filmaffinity

IMBD

Trailer de ‘Reina de corazones’

Sinopsis 

La película nos presenta a una familia modelo, compuesta por un médico de alto prestigio, interpretado por Magnus Krepper y una abogada especializada en la defensa de menores, interpretada por Trine Dyrholm. Tienen dos hijas gemelas (interpretadas por Liv Esmår Dannemann y Silja Esmår Dannemann) y una vida perfecta. Pero un día, el padre se ve en la tesitura de recibir  acoger en su casa al problemático hijo que tuvo de su anterior relación (interpretado por Gustav Lindh). El muchacho, que es menor y no tiene las ideas claras, empezará a ser cortejado por su madrastra, que siente un impulso sexual hacía él…

Premios

  • Festival de Sundance: Premio del Público – Drama (World Cinema). 2019
  • Premios del Cine Europeo: Nominada a mejor actriz (Dyrholm). 2019
  • Göteborg Film Festival: Ganadora mejor película nórdica – Dragon Award. 2020


El trágico mundo del incesto

Reina de corazones trata numerosos temas, y seguramente es lo que en parte la hace grande. No nos encontramos ante una obra con una lectura dirigida o una conclusión totalmente cerrada, sino que además, está abierta al debate y permite al espectador hablar sobre ella. Seguramente generará cierta controversia entre los cinéfilos en su estreno en España (teniendo en cuenta que no es una película comercial, ni muchísimo menos), no solo por la temática, sino por como se abordan ciertos aspectos de la relación incestuosa.

Reina de corazones
©Festival films

Algo huele podrido en Dinamarca

Reina de corazones nos presenta una realidad a la que no estamos acostumbrados. Y es que las sociedades nórdicas tan perfectas, sin fallos (o al menos eso cree gran parte de nuestra sociedad) aparecen retratadas en la película en su cara más oculta, aquella que los españoles de a pie no suelen asociar de una manera directa. No es casualidad que la película se centre especialmente en una familia de clase alta, y que, además, la familia tenga unos trabajos tan bien considerados dentro de la escala social (especialmente el de la madre, por trabajar de cara a la comunidad y además más concretamente defendiendo a menores que han sido abusados, algo que en realidad es sumamente retorcido). Es evidente que todo esto está realizado con unas intenciones críticas detrás.

May el-Toukhy, entre muchos temas que trata Reina de corazones, nos habla de las relaciones de poder, y como la influencia negativa que utiliza la madrastra puede extrapolarse a la propia sociedad danesa. Al final, los poderosos utilizan sus herramientas para acabar con los más débiles, una vez ya han obtenido todo lo que querían de ellos. Aquí, una vez el personaje que interpreta de manera maravillosa Trine Dyrholm, ha satisfecho todas sus necesidades sexuales, tira a la basura a Gustav. Pero tampoco entendemos, por lo menos en la primera mitad del filme, que el personaje sea una persona horrible, sino que se ve doblegada por las pasiones más bajas, que a la postre son las que rompen el propio código ético que ella defiende con tanta vehemencia.

Reina de corazones
© Rolf Konow

Dos mitades muy bien diferenciadas

Reina de corazones está claramente dividida en dos mitades que resultan totalmente antitéticas entre sí.

La primera de ellas es un drama burgués, en el que se introduce el personaje de Gustav como un elemento disruptor de la normalidad a la que la familia estaba acostumbrada. Siendo totalmente sincero, esta primera parte hizo desesperar a un servidor, que equivocadamente pensó que se encontraba ante una película más que sólo servía para contar una historia a la que el espectador medio no se puede sentir más alejado. Pues en realidad, esta primera mitad no deja de ser la radiografía de una mujer de clase alta que está viendo como se están perdiendo los mejores años de su vida, incluyendo el aspecto sexual. Pero poco a poco, Reina de corazones va abandonando esa aparente claridad para convertirse en algo muchísimo más oscuro. De alguna manera, la película puede evocar otra cinta danesa como La caza (2012) de Thomas Winterberg.

En la segunda mitad de Reina de corazones, la directora va destapando sus cartas y desmontando la retorcida relación que en realidad mantienen los dos personajes. En unos campos muy cercanos al thriller o por lo menos al suspense, en los que la directora sabe realmente crear tensión (¿Descubrirá el padre la relación incestuosa? ¿Cómo acabará la relación?).

Dronningen
© Rolf Konow

Una dirección llena de detalles 

Reina de corazones ya avisa al espectador en los primeros compases que en realidad todo lo que aparece tan perfecto, es en realidad una mentira. Y lo hace mediante un plano en el que la cámara va dándose la vuelta a sí misma, mostrando una realidad que aparece distorsionada. Que no es como aparenta. Este elemento simbólico que da pie a la película aparecerá también más adelante. De hecho, Reina de corazones empieza narrativamente con un flashforward y a pesar de que después la película seguirá una línea narrativa totalmente lineal, esta entrada ya nos pone en alerta.

Dronningen
© Rolf Konow

Conclusión de ‘Reina de corazones’

A pesar de ser una película que generará controversia, sin duda se trata de una de las mejores piezas que nos dejó el 2019. Una película llena de detalles, tanto técnicos como temáticos, que merece un visionado para todo aquel que se autodenomine cinéfilo.

Reportaje de Reina de corazones en Días de Cine TVE

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