Trece años después de la última entrega de la saga, Marlon y Shawn Wayans regresan a la gran pantalla tras haber abandonado la franquicia referencia de las Spoof Movies, Scary Movie, en 2001. Esta nueva entrega se mantiene fiel a sus orígenes: tono irreverente, humor directo y una avalancha de referencias a la cultura pop y cinematográfica reciente, con guiños a títulos como Annabelle, Sinners o la saga Destino Final, entre muchos otros. Scary Movie 6 llega a los cines el 5 de junio de 2026 en salas de cine españolas. Puedes leer aquí otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película.
Crítica de 'Scary Movie'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Scary Movie
Título original: Scary Movie 6
Reparto:
Anna Faris (Cindy)
Regina Hall (Brenda)
Marlon Wayans (Shorty)
Shawn Wayans (Ray)
Cheri Oteri (Gail Hailstorm)
Lochlyn Munro (Greg)
Dave Sheridan (Doofy Gilmore)
Jon Abrahams (Bobby)
Chris Elliott (Hanson)
Damon Wayans Jr. (Agente Underwood)
Gregg Wayans (Brad Meeks)
Kim Wayans (Enfermera Ratchett)
Benny Zielke (Jess)
Año: 2026
Duración: 95 min.
País: Estados Unidos
Director: Michael Tiddes
Guion: Rick Alvarez, Marlon Wayans, Shawn Wayans, Keenen Ivory Wayans
Fotografía: Terry Stacey
Música: Haim Mazar
Género: Comedia de terror
Distribuidor: Paramount Pictures Spain
Tráiler de 'Scary Movie'
Sinopsis
Veintiséis años después de conseguir escapar de un asesino enmascarado sospechosamente familiar (“Ghostface”), el Core Four están de vuelta en el punto de mira del asesino y ninguna película de terror está a salvo. Marlon Wayans (“Shorty”), Shawn Wayans (“Ray”), Anna Faris (“Cindy”), y Regina Hall (“Brenda”) se reúnen en Scary Movie junto a favoritos que vuelven y nuevas caras frescas para acuchillar sin piedad reboots, remakes, requels, precuelas, secuelas, spin-offs, terror elevado, historias de origen, todo lo que tenga la palabra legacy en el título y cada capítulo final que, por supuesto, no es final. Nada es sagrado. Ningún tópico sobrevive. Se cruzan todas las líneas. Los Wayans están de vuelta para cancelar la cultura de cancelación.
Dónde se puede ver la película en streaming
Los hermanos Wayans vuelven a la carga
Se trata de una fórmula ya muy explotada —vista en innumerables propuestas del género como Date Movie (2006), Epic Movie (2007) o Superhero Movie (2008)—, pero que, sorprendentemente, dentro de su alcance, sigue funcionando.
En un contexto en el que la cultura de la cancelación parece estar a la orden del día y el lenguaje se mide cada vez más para no herir sensibilidades, Scary Movie 6 irrumpe en salas como un soplo de aire fresco. Y lo hace desde un humor aparentemente estúpido, pero con un trasfondo más consciente de lo que parece.
La enorme distancia temporal entre la última participación de los Wayans en la saga y esta nueva entrega (2001–2026) juega, de hecho, a favor de la película: les permite reírse de todo y de todos sin complejos. Y eso, hoy, resulta tan necesario como disfrutable. La película dispara sin miramientos hacia la política —con referencias a la administración Trump—, la industria de Hollywood, el auge de ciertos discursos sociales o el racismo latente, repartiendo golpes en todas direcciones.
No todos los chistes funcionan con la misma eficacia. El humor más físico —caídas, golpes o gags sexuales— responde a una lógica de Slapstick que, por momentos, puede sentirse algo repetitiva y desgastada en pleno 2026. Sin embargo, cuando la película apuesta por la sátira más contextual o el comentario social, el resultado es bastante más afinado. Eso sí, la película tiende a alargarse más de lo necesario. Con una duración más contenida, probablemente el impacto cómico habría sido incluso mayor y la experiencia más redonda.
Aun con todo, Scary Movie 6 funciona precisamente en los términos en los que se propone: no aspira a la sofisticación de referentes como Monty Python o Mel Brooks, pero sí cumple con su objetivo principal: hacer reír. Es, en ese sentido, una especie de “fast food” del humor. No es alta cocina, pero sabe bien y deja satisfecho. Y, a veces, eso es más que suficiente.
La respuesta del público en sala lo confirma: risas prácticamente constantes durante toda la proyección. Y, tratándose de una comedia de estas características, difícilmente puede haber un termómetro más fiable que ese.
El meta-humor como gran acierto
Una de las decisiones más frescas de esta nueva entrega es su capacidad para reírse de sí misma. No solo de la película en cuestión, sino de la propia franquicia, de los actores y actrices que han pasado por ella y, en última instancia, del propio engranaje de Hollywood en la actualidad.
El chiste comienza desde el propio título: pese a tratarse de la sexta entrega, la película se presenta simplemente como Scary Movie, prescindiendo del número. Un guiño directo tanto a la tendencia reciente de la industria como a la saga Scream, cuyo reinicio en 2022 optó por la misma jugada. No es casualidad, además, que el villano vuelva a ser Ghostface, estableciendo así un juego de espejos entre original y parodia que la película explota constantemente.
A partir de ahí, Scary Movie 6 abraza sin complejos el meta-humor: rompe la cuarta pared, juega con la identidad real de sus intérpretes y lanza referencias directas a productores, decisiones creativas y dinámicas internas de la industria. No se limita a parodiar películas, sino que amplía su foco hacia el propio sistema que las genera.
Un enfoque que hace que el humor, por momentos, tenga más intención de la que parece. Cuando funciona en ese registro, la película deja de ser solo una sucesión de gags referenciales y se acerca más a una sátira del propio cine y de cómo se hace hoy en día. Eso sí, en algunos momentos puede pecar de abusar de estos guiños y romper un poco el ritmo, pero en general aporta un punto diferente que se agradece dentro de una saga que podría haberse limitado a repetir la misma fórmula de siempre.
Conclusión de 'Scary Movie 6'
Scary Movie 6 es, en esencia, lo que promete: una comedia que funciona y con la que te ríes. No es cine elevado, no es cine de autor ni una comedia especialmente sofisticada pero... ¡Es que tampoco lo pretende!
La película juega con ese punto nostálgico que resulta muy potente. Recupera ese tipo de humor absurdo, incorrecto y sin filtro que marcó muchas comedias de los 2000, y consigue que, por momentos, te sientas como la primera vez que viste Scary Movie. (Y si no, vayan a una sala de cine y escuchen cómo media sala grita “¡Wasssaaa!” al unísono con Shawn Wayans). Y eso, para quienes crecimos con la saga, ya es un pequeño regalo.
Da la sensación de que tanto el reparto como el equipo creativo tenían una intención bastante clara: ofrecer a los fans un regreso a ese tipo de comedia que llevábamos tantos años sin ver en salas. Y, en ese sentido, la película cumple.
Es cierto que la campaña de marketing ha sido especialmente potente, con acciones promocionales virales muy llamativas que incluso han generado más conversación que el propio contenido de la película. Pero, más allá de eso, lo importante es que el film consigue lo que busca: hacer que el espectador se ría durante un rato y desconecte.
Y, al final, con eso basta. No será una comedia memorable, pero sí una experiencia disfrutable.
Así que… objetivo cumplido.
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