Bradley Cooper vuelve a demostrar en Sin conexión su versatilidad como artista detrás de la cámara. Después de dirigir Ha nacido una estrella, uno de los musicales más aclamados de los últimos años, o Maestro, el multinominado al Óscar plasma ahora la historia de un matrimonio de mediana edad roto protagonizado por Laura Dern y Will Arnett y en el que cada miembro deberá encontrar su propio camino tras la separación. Se estrena en cines el 20 de febrero de 2026.
Crítica de 'Sin conexión'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Sin conexión
Título original: Is This Thing On?
Reparto:
Will Arnett (Alex Novak)
Laura Dern (Tess Novak)
Andra Day (Christine)
Ciarán Hinds (Jan)
Amy Sedaris (Kemp)
Sean Hayes (Stephen)
Bradley Cooper (Balls)
Christine Ebersole (Marilyn)
Swanmy Sampaio (Actriz)
Scott Icenogle (Geoffrey)
Peyton Manning (Laird)
Jordan Jensen (Jill)
Gabe Fazio (Gabe el portero)
Año: 2025
Duración: 124 min.
País: Estados Unidos
Director: Bradley Cooper
Guion: Bradley Cooper, Will Arnett, Mark Chappell
Fotografía: Matthew Libatique
Música: James Newberry
Género: Comedia dramática
Distribuidor: Twentieth Century Studios España
Tráiler de 'Sin conexión'
Sinopsis
Mientras su matrimonio se desmorona silenciosamente, Alex (Will Arnett) se enfrenta a la mediana edad y a un divorcio inminente, buscando un nuevo propósito en el mundo de la comedia neoyorquina, mientras que Tess (Laura Dern) se enfrenta a los sacrificios que ha hecho por su familia, lo que les obliga a lidiar con la crianza compartida, la identidad y si el amor puede adoptar una nueva forma. (Twentieth Century Studios España)
Dónde se puede ver la película en streaming
Bradley Cooper abandona el gran presupuesto y madura
Es una evidencia que durante los últimos años el término “divorcio” está cada vez más presente en nuestras vidas. Debido a la normalidad que se le ha concedido, y más en una actualidad movida por corrientes sociales y culturales enfocadas al hedonismo, se ha dado lugar a que, en más de una ocasión, se desdramatice esta situación que, no obstante, no deja de ser una decisión dolorosa para cualquier proyecto común.
En este contexto, Sin conexión arranca con los últimos resquicios de un matrimonio infeliz, pues lo que interesa al director es dejar que el espectador consiga las respuestas ante la nueva situación vital de los protagonistas junto a ellos, especialmente con el personaje de Will Arnett, quien también coescribe el guión.
Frente a los grandes presupuestos manejados en sus obras anteriores, Bradley Cooper cuenta en su último largometraje con un material más naturalista e intimista movido principalmente por el diálogos y sin necesidad de grandes artificios, pero compartiendo espacios comunes en su imaginario, como la creación artística como elemento catalizador para entender a sus “héroes”.
Y, si bien es cierto que su tercer film podría considerarse el mejor narrado, los pasos firmes que había dado como realizador flaquean en ciertas ocasiones durante el visionado.
La comedia como puente para superar las desgracias personales
Alex y Tess llevan dos décadas casados y tienen dos pequeños. Una vez que deciden tirar para adelante con la ruptura de manera cordial, él empezará a frecuentar bares con sesiones de micro abierto en las que contará sus vivencias, transformándolas en monólogos sobre el escenario. De este modo, encontrará una vía para encauzar su frustración ante la necesidad de aprobación y cariño.
Sin embargo, Sin conexión no es una película nada inspirada ni como comedia ni como drama. A pesar de tener en su haber elementos interesantes plasmados con gran sobriedad, el ritmo de la cinta es irregular y el visionado reiterativo. Además, uno tiene la constante sensación de estar viendo algo ya contado.
Queda patente que Bradley Cooper exhala sensibilidad por todos sus poros y se maneja perfectamente en eso de plasmar las caras B de sus personajes pero, en este caso, y lo dice un admirador, también es capaz de demostrar sus capacidades soporíferas como director. Ni siquiera las actuaciones superlativas de Will Arnett y Laura Dern consiguen sacar a flote Sin conexión.
Conclusión de 'Sin conexión'
Sinceramente, nunca un título estuvo más acertado en cuanto a la emoción que causa en el espectador. Ver Sin conexión ha sido como hablar con ese amigo que durante horas te está dando el peñazo con volver con su ex y tú sabes de sobra que es la peor decisión que puede tomar.
Entiendo las motivaciones que han podido llevar a Bradley Cooper a realizar esta película y son muchos los elementos reseñables que están presentes. Incluso hay grandes decisiones técnicas, como una cámara en mano cercana y casi asfixiante que, sin buscar tener una fotografía inolvidable, cumple a la perfección. No obstante, aun con sus muchas virtudes, no funciona.
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